El Deportivo Riestra y el Club Comunicaciones se enfrentaban en el partido de vuelta para definir el ascenso a la Nacional B de Argentina. En la ida, Comunicaciones ganó de local 1-0, siendo escasa la renta para afrontar la vuelta en la cancha de Riestra, en Bajo Flores. El segundo partido se presentaba emocionante, un encuentro que a todo hincha del fútbol le gusta ver por todo lo que está en juego. Los dos equipos nunca habían jugado en la segunda categoría Nacional, ni Riestra en sus 86 años de historia ni tampoco el Cartero, desde su fundación en 1931.

Lo que sucedió en ese encuentro quedará en la historia del fútbol argentino por lo surrealista que acabó siendo el desenlace final, ya que el partido de vuelta no terminó el mismo día en el que empezó a jugarse, sino cuatro días más tarde. El 3 de agosto de 2017 a las 15h.

El Riestra empezó muy bien, adelantándose en el marcador en el minuto 12 tras ejecutar un penal que pitó Paulo Vigliano, el árbitro que sería inesperadamente uno de los protagonistas de la historia. Y en el minuto 33, el equipo local colocó el 2-0 que le dejaba a las puertas del ascenso. Con ese marcador, Comunicaciones tenía que meter un solo gol para que la eliminatoria se decidiera en los penaltis. Tuvo muchas ocasiones para igualar la serie, pero iban pasando los minutos, hasta que en el 45′ de la segunda parte una persona ajena a los 22 que jugaban el partido entró dentro del terreno de juego y se puso a perseguir el balón, con ánimo de entorpecer el desarrollo del juego y buscando parar el partido.

Con los nervios a flor de piel, los jugadores de ambos conjuntos empezaron a discutir y la cancha se convirtió en un caos. Empezaron a ingresar dentro del verde los equipos técnicos de los dos equipos, los jugadores suplentes, guardias de seguridad, algunos hinchas y periodistas. Parecía el mercado de la plaza del pueblo, muchas personas gritando, empujándose y corriendo unos detrás de los otros. Y faltaban 5 minutos aún, el tiempo que había añadido Vigliano. Ante tal quilombo, el colegiado decidió suspender el encuentro. Los jugadores locales comenzaron a festejar el ascenso y a saltar de alegría, pero el partido no se había terminado aún. Se había suspendido, por lo que no se podía confirmar la victoria de Riestra. Sin haberse consumado el tiempo añadido, la eliminatoria quedaba en el aire.

Al día siguiente, Riestra y Comunicaciones fueron la principal noticia en todos los medios de comunicación de Argentina. El Tribunal de Disciplina de la AFA decidió que el partido se tenía que reanudar y anunció la resolución de los 5 minutos restantes el día 3 de agosto. Además, detalló las sanciones que iban a ser aplicadas al conjunto local. Se informó de las siguientes medidas:

  • La resolución del partido sería en cancha neutral, en la de Defensores de Belgrano a puerta cerrada.
  • El árbitro sería el mismo, Paulo Vigliano.
  • Se disputarían los 5 minutos restantes dividos en dos tiempos (vamos, como un partido normal, incluyendo el cambio de campo).
  • Penalización con la clausura de 10 partidos del estadio de Riestra.
  • Deducción de 20 puntos durante la próxima temporada fuera cual fuera la categoría que disputase Riestra.
  • Multa de 300 entradas por fecha durante diez jornadas.

Por otra parte, en un primer momento se pensó que la persona que saltó al campo era un hincha, hasta que se descubrió que fue Leandro Freire, jugador del conjunto local que no estaba ni convocado para disputar el partido. Queda aún por determinar la sanción al jugador de Deportivo Riestra (se rumorea que le podría caer un año sin jugar).

A todo esto, el ambiente previo se desarrolló  frente a las amenazas de muerte que recibieron los jugadores de Comunicaciones. También se acusó al conjunto de Bajo Flores de agrandar las áreas para posibles penales a favor. El capitán del ‘Comu’ denunció artimañas para entorpecer el juego, como balones viejos y desinflados. Un día después de toda la polémica, el medio Infobae publicó una fotografía en la cual aparece a un trabajador del club modificando otra vez las líneas de cal para que volvieran a la medida reglamentaria. No se podía creer.

Y por fin llegó el día en que se jugaría un partido de 5 minutos, divididos en una primera parte de 3 y otra de 2 minutos. Riestra iba en ventaja (2-1) y el choque iba a ser televisado dada la atención mediática que se generó en todo el país. La gente quería seguir tan atípico final. Los jugadores y el staff del ‘Comu’ saltaron a la cancha vacía de público con una pancarta que mostraba la siguiente frase de Marcelo Bielsa: “El juego fue creado para superar al rival valiéndose de la belleza de los elementos que tiene el propio juego, y no para sobrepasar su reglamento buscando sacar ventajas para superar al rival”.

Comunicaciones se volcó al ataque y tuvo un par de ocasiones y saques de esquina. Y era inaudito ver al portero subiendo a rematar un córner en el minuto 2 del primer tiempo. Riestra salió a defenderse y a esperar un contragolpe. Bajo las intentonas y balones en largo, el árbitro señaló el final del encuentro y el conjunto local celebró un ascenso en una cancha que no era suya y sin su público. No se pudo obrar el milagro de Comunicaciones y asimilaron la derrota, pero con una consciencia de ganador moral. Creo que la mayoría de argentinos hinchó por ‘El Cartero’ en ese partido de los 5 minutos de nefasto desarrollo y que quedará para la historia del fútbol nacional argentino.