Un escalón por encima de los demás. El adelantado de la clase. Carney Chukwuemeka afrontaba este mes de junio la fase final del Europeo sub-19 de Eslovaquia como lo que estaba previsto que fuese: un futbolista diferencial. El centrocampista inglés acudía al torneo tras dar sus primeros pasos en la Premier League. Los minutos que Chukwuemeka ha disputado esta temporada en el primer equipo del Aston Villa, con tan solo 18 años, han demostrado la diferente cocción que lleva en sus botas con respecto a los otros futbolistas de su edad, lo que le ha permitido con tres goles y dos asistencias llevarse el premio a MVP del Europeo.

Chukwuemeka ha llegado a la élite del fútbol para quedarse. Con la etiqueta del que sabe que está por encima de los demás, sus partidos, eso sí, fueron de más a menos durante el torneo, con la guinda de anotar en la final el gol del triunfo contra Israel. Hablamos de un centrocampista atrevido, con clara vocación ofensiva, dotado técnicamente y peligroso en las transiciones que, con su físico y sus acciones individuales, ha sido el guía de la selección inglesa en el camino hacia la victoria. Cuando Chukwuemeka puede correr y tiene espacios para ello, las posibilidades de ataque para Inglaterra se multiplican. Es un futbolista que juega siempre con una idea en la cabeza. Cada vez que recibe, tiene muy claro a través de sus conducciones cuál va a ser su acción para que la jugada se acelere. Su dominio del regate en espacios reducidos y sus conducciones verticales complementan las bases de un futbolista capaz de finalizar jugadas por sí mismo gracias a su buen disparo con la zona interior del pie. Es habitual verle repetir el mismo patrón de jugada: arrancada hasta el borde del área, pase a un compañero que le devuelve el balón de cara y finalización con tiro.

 

Centrocampista atrevido, con clara vocación ofensiva, dotado técnicamente y peligroso en las transiciones que ha sido el guía de la selección inglesa en el camino hacia la victoria

 

Chukwuemeka, como es lógico, aún debe mejorar ciertos aspectos de su juego, especialmente en la aportación defensiva. No es un jugador sacrificado ni intenso a la hora de robar balones; es más, participa en la jugada de una manera pasiva, sin prodigarse en la recuperación. Es cierto que en ocasiones da la sensación de estar limitándose a cubrir solo posibles líneas de pase, pero tiene la capacidad de saber dónde posicionarse para recuperar el esférico mediante la anticipación y lanzar así, sin ningún miramiento, un contraataque. Impacta ver a un futbolista de su edad con tanta capacidad individual y desequilibrio. Pese a ello, ha demostrado que cuando quiere implicarse defensivamente es capaz de robar todavía más balones gracias al buen dominio que tiene de su físico y lo difícil que es rebasarlo en los duelos individuales. Tampoco es un jugador al que le sobren artificios. Sabe cuándo soltar el esférico o cuándo decantarse por el regate. Juega sencillo, optando por pases simples y cortos para asistir a los delanteros o para dar continuidad a un fútbol más directo y vertical que permita exhibir su talento individual.

En su estreno en el torneo con la selección inglesa ha jugado en el doble pivote, acompañado por otro jugador que variaba en función de las necesidades del equipo, siendo o Álex Scott, con un perfil de futbolista de mayor pase y distribución, o Tim Iroegbunam, compañero suyo en las categorías inferiores del Villa. Fuese quien fuese el perfil escogido junto a él, Chukwuemeka seguía siendo la solución de Inglaterra para superar líneas en conducción y desatascar los partidos. Con el Aston Villa, en cambio, Steven Gerrard ha apostado siempre por situarlo más cerca del área rival, como interior o media punta y con Douglas Luiz como único pivote. Una posición donde Chukwuemeka sí que parece sentirse más cómodo en un contexto que le obliga a estar más activo. En este Europeo, uno de los ‘peros’ en su haber ha sido la cantidad de tramos dentro de un mismo partido en los que pasa desapercibido. No es un jugador que suela estar en constante contacto con el balón, por lo que desconecta y deja de influir en el juego del equipo. Una falta de regularidad y concentración achacada a su propia juventud que debe ir puliendo con el tiempo.

Más allá de sus aspectos a mejorar, su gran torneo, unido a su abanico de virtudes, plantean para el futbolista un arranque de temporada que se avecina prometedor en sus aspiraciones. Sobre la mesa, afronta el que es su último año de contrato con el Aston Villa. De momento, el club continúa reforzándose con vistas a confeccionar una plantilla que le permita dar el salto, lo que refuerza las dudas de Chukwuemeka sobre cuáles serán sus oportunidades en el primer equipo. Steven Gerrard ya ha manifestado que quiere su renovación, pero mientras tanto otros clubes parecen estar llamando a su puerta. Y eso son cantos de sirena peligrosos para alguien que sabe muy bien cómo hacer las cosas.

 


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Fotografía de Getty Images.