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Gerard Piqué, más que un futbolista

Futbolista 2.0, empresario, futuro presidente y medio de comunicación en sí mismo. El central habló con Panenka de la relación entre futbolistas y medios y del enorme poder de las redes sociales. Ahora que se retira, recuperamos las partes más interesantes de su discurso rompedor

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Famoso, millonario, empresario, tuitstar y estrella de élite en un club global. Ahora que se retira, quizá ha llegado el momento de analizar qué es eso que tenía Gerard Piqué, además de un enorme talento para jugar al fútbol, que lo convertía en algo más que un simple jugador. Una suerte de espíritu libre, un verso suelto tan capaz de hacer un lúcido análisis sobre la industria de la que forma parte como de ponerse al antifaz del provocador. En el #Panenka58, publicado hace unos años, un monográfico sobre fútbol y periodismo, nuestro coordinador Roger Xuriach se citó con el central azulgrana para reflexionar sobre un oficio del que clubes y jugadores cada vez dependen menos y reniegan más. Lo que sigue a continuación, dividido por bloques, son las partes más interesantes (por inesperadas o rompedoras) del discurso de un tipo diferente a los de su especie que nunca encajó, ni quiso encajar, en ningún molde convencional.

 

La relación de los futbolistas con los periodistas

“Desde que empecé como profesional ha cambiado, sí, pero si nos vamos más lejos en el tiempo ha cambiado muchísimo más, porque entonces la relación era mucho más cercana. Ahora esto va a menos. Tenemos menos contacto y menos trato con ellos. Los vemos solamente en las ruedas de prensa, 15 minutos en los entrenamientos… Al final, los clubes se han blindado y ha sido por una situación límite. Las entidades y los jugadores se han visto atacados por una parte de la prensa que no se dedica a hacer periodismo deportivo, y esto ha provocado que los clubes se hayan cerrado en banda y los futbolistas escojan mejor donde hacer entrevistas y con quienes dar noticias. Pero insisto: todo esto ha venido por una parte de la prensa cada vez más importante, más grande, supongo porque en España hay cada vez más consumidores de este tipo de noticias. Es una tristeza pero al final el que manda es el consumidor y esto ha alejado al jugador del periodista”.

“Sé que todavía hay periodistas que hacen las cosas bien y trabajan con buena fe. Yo suelo atender a quienes siento que quieren a este deporte. En este caso, sí que hay personas con estas características, pero también es verdad que esta relación da la sensación de que se traduce en cosas que venden menos”.

Las redes como hábitat

“Solo utilizo Twitter para actualizarme de todo, ahí están la mayoría de periodistas y la mayoría de medios. Con el Timeline me hago una idea de todo. Es lo único que consumo, aunque a veces me conecto a diarios más especializados en Internet, medios que se dedican exclusivamente a la información online. Básicamente porque solo leo vía móvil y vía tablet. Hace muchísimos años que no voy a un kiosco”.

El futbolista como medio de comunicación en sí mismo

“El jugador cada vez tiene más peso. El gremio se da cuenta y cada vez usa menos a la prensa porque si analizas bien las cuentas de redes sociales de jugadores importantes de Primera División, algunos tienen muchos más usuarios que los medios. El Marca, por ejemplo, es el diario más leído en España. ¿Cuántos seguidores tiene en Twitter? ¿Más de cuatro millones? Hay futbolistas que superamos esa cifra. Es cierto que el jugador, y así lo entiendo yo, aún necesita la prensa para hacer buen contenido, para tratar de trasmitir mensajes. Además hay mucha gente que todavía consume prensa tradicional y es importante mantener el trato con los medios que hacen las cosas bien”.

Por qué alejarse de los medios

“Al final tú marcas una estrategia comunicativa, pero las alternativas tecnológicas, las tendencias y el comprobar hacia donde va la gente también condiciona mucho. Hay que ir moviéndose, adaptándose al entorno. En este sentido, la situación me ha llevado hasta aquí. Siempre he intentado tratar a toda la prensa por igual pero llega un punto en el que mucha prensa elige un camino que no es el futbolístico, ni el deportivo, se va totalmente a buscar la polémica y ahí empiezas a cortar relaciones y descartar a según qué medios”.

“Mira, cuando estaba en el Manchester United, la prensa ya no podía acceder a los entrenamientos. No solo en el United, en todos los clubes ingleses. En la Premier siempre han ido varios pasos por delante. Lo que pasa es que en Inglaterra no hay diarios específicos para hablar de fútbol, como los cuatro grandes diarios de aquí, que necesitan llenar de contenido 30 ó 40 páginas cada día. Y ahora no tienen el acceso a este contenido. Dada esta situación, utilizan cualquier cosa que comparten los jugadores en las redes. Es parte del problema: si no hay contenido suficiente para llenar las páginas, se empiezan a inventar, imaginar y crear historias”.

La bunkerización de futbolistas y clubes

“Obviamente, no te voy a negar que al final es mucho más cómodo para el jugador. El futbolista antes si atendía a un medio, tenía que atender al resto. Se enfada uno, se enfada el otro, este me atiende, este no. Nacían envidias, ahora uno putea al otro. Esto ha funcionado siempre así. Sin embargo, ahora el futbolista puede cerrarse en banda, utilizar sus redes sociales, salir a ruedas de prensa y zonas mixtas y con esto ya lo tenemos. Hay muchos jugadores que no les gusta hablar, no es su especialidad hablar. Y si pueden evitarlo, mucho mejor para ellos”.

“¿Que habría que buscar un término medio? Sí, pero antes el gremio periodístico debería intentar posicionarse contra los que hacen mala prensa y de esta forma los que hacen bien las cosas tendrían más fuerza para pedir otras cosas”.

“Hace años supongo que el periodista era un amigo, alguien con el que podías compartir las cosas. A mí me han contado que incluso viajaban juntos y a veces se fumaban un cigarro juntos. Ahora todo esto se ha magnificado y mediatizado tanto que es imposible que ocurra”.

El miedo a las filtraciones

“Hay otro ejemplo mejor: los partes médicos. Siempre provocan mucho estrés dentro del club, yo lo he vivido. Cuando hay una lesión siempre nos planteamos qué decir. Porque al final la sensación es que hay que decirlo todo. Yo en este caso intentaría que no se supiera, por ejemplo, la duración de una lesión. Por el hecho de que juegas con otro rival que a lo mejor está esperando que juegue un jugador que sabes que está lesionado. Al final también son estrategias para afrontar partidos importantes y al ofrecer esta información, que entiendo que el socio querrá saber, estás dando ventaja a otro equipo. Por eso el entrenador prefiere mantenerla en secreto”.

La inmediatez en la prensa

“La inmediatez ahora mismo está por delante del rigor y de la verdad. Este orden es uno de los problemas del periodismo. Siempre habrá gente que preferirá ser el primero en sacar una noticia antes que contrastarla. Se la juega, alguna vez podrá acertar, pero si luego se demuestra que es falso, quedará en el olvido y a por otra. Tristemente este es el funcionamiento del periodismo. Que la profesión se maltrate así es una putada”.

La separación entre el jugador y el aficionado

“Yo creo que el aficionado está más cerca que nunca del jugador. El hecho de tener un canal o una cuenta donde compartir tus cosas, pensamientos, actividades o poder hacer un stream han contribuido a este acercamiento. En estas plataformas el usuario te puede preguntar al instante, y hacer una rueda de prensa con ellos en lugar de con periodistas. Claro, esto quita protagonismo al periodista”.

Por qué las estrellas ya no necesitan a los medios

Yo podría no dar una entrevista nunca más. Y muchos otros jugadores importantes también, como Leo Messi, por ejemplo. Y no pasaría nada. Ya tenemos suficiente fuerza a nivel de redes sociales y podemos mantener el contacto directo con los aficionados. Pero es lo que hablábamos: entiendo perfectamente que hay mucha gente que vive de esto y que hay muchos periodistas que aún quieren hacer bien las cosas y quieren llevar buen contenido a los aficionados, y por esto no tengo ningún problema en atender a la buena prensa. Pero sí creo que estamos en una posición en la que los jugadores tenemos mucho poder. Esto sí te lo puedo asegurar.

Publicar tuits explosivos

“Sobre todo hay que buscar el momento adecuado. Tú pones unos emoticonos en el instante en el que la gente sabe que estás viendo algo, un partido, por ejemplo, y sin poner ni siquiera una palabra ya sabe por dónde vas. Pero si publicas el mismo tuit tres horas después, no se hace viral”.

“Mientras no se falte al respeto ni se insulte a nadie, estamos aquí para disfrutar y el fútbol es un deporte para ello. Ya sabes, tú eres del Barça y yo del Madrid, tú eres del Atlético y yo del Madrid… Esta rivalidad es la que hace tan especial a este deporte. Si no hubiera esto, o si fuera como en los Estados Unidos, en la NBA, por ejemplo, donde solo hay franquicias, no se engancharía tanta gente”.

“Normalmente nunca me freno a la hora de lanzar tuits. No tengo miedo a las reacciones. Es más. Con los años me he vuelto bastante insensible en este sentido. El qué dirán me importa cada vez menos”.

“En líneas generales la gente prefiere diez mil veces más una persona que se ‘moje’ y que diga lo que piensa que no una persona que solo dice cosas sin contenido o publicita todo el día las marcas que le patrocinan. La gente quiere autenticidad, esto es lo que más buscan y creo que conmigo lo tienen”.

El control de los clubes sobre los jugadores

“Los clubes se asustaron con el ‘boom’ de las redes porque era todo muy nuevo. Al final hay de todo. Jugadores que tienen más o menos estudios. Más o menos educación. Y los clubes saben que estos jugadores los representan, así que es normal que le tengan respeto a estas herramientas. De hecho, en la Eurocopa 2012 nos dijeron que no nos las dejaban utilizar. Y ahora ya no se hace. Se han dado cuenta de que es algo que ya está totalmente incorporado en nuestras vidas y es un fenómeno imparable. Es la nueva forma de hacer y de comunicar de futbolistas y famosos en general. De las celebrities, vaya”.

Sobre ser presidente de un club de fútbol

“No creo que los presidentes tengan que ser presidentes por tener buena prensa. Al final, los presidentes deben hacer su trabajo, que es intentar hacer lo mejor por el Barça y conseguir máximos éxitos sin renunciar a la filosofía del club. Esta posición entiendo que es difícil porque no se puede contentar a todos los socios, y menos en un club como el Barça, que históricamente ha contado con apoyos divididos, ya desde la época de Laporta. Hay que buscar siempre el bien del club”.

 


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Fotografías de Alberto Estévez.