Lunes soleado de julio. Primera hora de la mañana. Terraza de un bar. Desayuno en proceso. Paquete de tabaco o zumo de naranja, ustedes eligen. El camarero de siempre te trae el bocadillo de queso y, pinzados bajo el brazo, todos los periódicos de la jornada, que luego tú desparramas encima de la mesa con un cierto entusiasmo, como si fueran billetes de 20 y hubiera que empezar a planear en qué gastarlos. En un primer instante, amagas con interesarte por la actualidad política, pero a los dos minutos, ligeramente mareado, te acabas arrojando a las secciones de Deportes, como de costumbre. Qué pena que doy, te dices, pero volteas la página. Francia acaba de prenderle fuego al sueño islandés en los cuartos de la Eurocopa, marcando cinco tantos y encajando solo dos. Muchos titulares, muchas firmas, muchos párrafos. Y, al cabo de media hora de lectura vehemente, una sola conclusión: se habla poco de Karim.

Tal vez sea este calor aceitoso del verano, que todo lo engrasa y luego lo diluye. O tal vez sea que el fútbol es así, cambiante y movedizo. Pero la verdad es que no deja de sorprender lo mucho que ha ido mutando con el transcurso de las últimas semanas el relato que envuelve a la selección francesa. Antes de que arrancara la Euro, todo nacía y moría en Karim Benzema. Cualquier debate que se originaba a modo de previa sobre el posible papel de la anfitriona en el torneo acababa desembocando en el fino ariete del Real Madrid y su polémica caída de la lista de convocados. Luego, con la misma delicadeza que emanan sus gestos sobre un terreno de juego, la figura de la estrella ausente fue difuminándose, y tras ella se levantó una nueva retórica, la del despliegue físico. Después de una fase de grupos resultadista y combativa, Didier Deschamps envió el mensaje de fiarlo todo al correcalles y a la anatomía privilegiada de sus pupilos, dibujando el canon a partir del ejemplo de Paul Pogba, prototipo perfecto del atleta fast-food, de sabores extremos pero poco perdurables. Aunque ahora que ya asoman las semifinales, y que los alemanes esperan agazapados en Marsella con el cuchillo entre los dientes, el discurso galo ha dado un último giro.

En esta ocasión, la vuelta de tuerca desprende un halo distinto. Viene con música. Así es como quieren que sea Dmitri Payet y Antoine Griezmann, dos atacantes de pies refinados y neuronas ingeniosas, que con sus actuaciones individuales han refrescado el panorama francés de tal modo que ya no suena tan utópica la idea de descorchar el verano con un título en el bolsillo. No es que Francia haya cambiado la hoja de ruta descrita en el anterior párrafo, que se mantiene, pero sí es cierto que el ‘7’ y el ‘8’ han sabido salirse de la partitura y ejercer de contrapeso para que su combinado pueda pulir un poco sus aristas.

Hablamos con los que de verdad saben de este deporte para entender el rol que ejercen ambos futbolistas en el conjunto de Deschamps y la incidencia que podrían tener en el importante duelo contra Alemania. Por un lado está Bruno Alemany, analista de fútbol internacional de la Cadena Ser, un tipo que ya lleva años siguiéndole la pista al talentoso Payet. Y por otro, Rúben Uría, periodista deportivo de largo recorrido y habitual articulista y tertuliano en distintos medios de comunicación que conoce como pocos la actualidad del Atlético y de Griezmann.

Lo primero que habría que preguntarnos es hasta qué punto sorprende que el rendimiento de estos dos jugones en la Euro esté siendo tan destacado. Aunque venían de protagonizar la mejor campaña de sus carreras (Payet fue incluido en el once ideal de la última Premier League y Griezmann se desmarcó como estrella de élite en la Champions), era difícil pronosticar si, con su todavía escasa experiencia como emblemas a nivel de selecciones, no se arrugarían al dar un paso al frente con los ‘bleus’.

Bruno Alemany: A mí me ha sorprendido la temporada de Payet en general, más que nada por lo regular que ha sido. Porque así como ya había demostrado que está repleto de cualidades, la regularidad que ha tenido esta temporada en el West Ham no se la recuerdo en ninguna etapa anterior. Payet nunca había sido tan decisivo domingo tras domingo. Y creo que eso tiene bastante que ver con su entrenador, Slaven Bilic, que ha procurado que su conjunto jugara para que las virtudes de Payet resaltaran más. También le ha enseñado muy bien a filtrarse entre líneas para recibir. Y luego, claro está, me ha encantado la personalidad con la que el futbolista ha traspasado su buen estado de forma a la selección francesa. Hay muchos jugadores a los que le presión les puede, pero no es el caso.

Rubén Uría: El rendimiento de Griezmann no puede sorprender. Porque si le conoces, si ves su día a día y te fijas en su progresión, ya sabes de antemano que va rendir. Lo que pasa es que yo creo que había una cierta desconfianza en su figura, no tanto por parte de los aficionados de Francia, sino sobre todo por parte de Deschamps. El entrenador impedía que el delantero pudiese ser tan decisivo como lo es en el Atlético de Madrid. Griezmann es un jugador muy emocional. Necesita sentirse importante en el equipo. Y la suerte es que ahora está consiguiendo mantener esas sensaciones.

 

“La ausencia de Benzema, tácticamente, ha beneficiado a Griezmann, porque el delantero del Atlético crece mucho más con un delantero centro estático, con alguien que sea un ‘9’ puro”

 

El sistema de juego de Francia, de algún modo, recuerda en varios matices tácticos al Atlético de Madrid o al West Ham. Equipos que se repliegan con velocidad, bien trabajados físicamente, curtidos en el arte de contragolpear… ¿Es ese contexto ideal para jugadores como Payet y Griezmann? ¿No se explotarían mejor sus cualidades con otro estilo?

BA: Payet ya ha dejado claro que es un futbolista versátil, que se puede adaptar a todo tipo de registros de juego, tanto si son más verticales como si tienden más a la posesión. No solo sabe correr y desbordar, también tiene facilidad para asociarse. Eso se vio por ejemplo en el gol que marcó en los cuartos contra Islandia, que llegó después de una jugada de combinación pura y dura. Dicho todo esto, sí que creo que es doblemente peligroso y decisivo cuando su equipo es más reactivo que propositivo, y ese escenario es el que suele ofrecerle su selección.

RU: Griezmann es más letal al espacio que jugando al pie. Le beneficia mucho más un estilo que sea de salida y de contrataque, porque ahí es donde puede explotar su velocidad y su buena definición. Cuantos más metros tiene para correr, mucho mejor. Por eso creo que el estilo ha encontrado a Deschamps, y no al revés. Sus mejores jugadores son los que al final le han marcado el plan al entrenador.

Tanto Payet como Griezmann pasan por ser dos piezas ofensivas muy completas, de modo que tan difícil es encontrarles un punto débil como resaltarles una sola cualidad predominante. Pero si hubiera que hacer un esfuerzo…

BA: Yo me quedo con algo que me gusta mucho de Payet, pero que curiosamente no es lo que más está destacando en esta Eurocopa. Hablo del balón parado. En ese tipo de jugadas, durante el año, ha sido prácticamente infalible… Sí, sí. El golpeo de balón. Eso es lo que más me fascina de él. Tanto para centrar como para disparar.

RU: De Griezmann lo que más vende de cara al público es su velocidad y su precisión. A la hora de definir, de hecho, tiene algo de Bebeto, con esa pegada de colibrí tan certera. Pero si tuviera que quedarme solamente con una virtud, me quedaría con una que no vende tanto: su capacidad de sacrificio. Ese gen competitivo que le ha incorporado Simeone es lo que ha convertido a Griezmann en uno de los delanteros más decisivos del mundo.

 

“Payet es doblemente peligroso y decisivo cuando su equipo es más reactivo que propositivo, y ese escenario es el que suele ofrecerle su selección”

 

Con todo lo expuesto hasta el momento, van quedando destapados algunos de los secretos que han aupado tanto al ‘7’ como al ‘8’ de la selección francesa a la categoría que recoge las mejores individualidades de la Euro’16. Pero entonces, con el análisis a punto de cerrarse, surge la pregunta del millón. ¿Habrían brillado de la misma manera los dos si finalmente Karim Benzema hubiera acudido al campeonato?

BA: La verdad es que este tema es muy curioso, porque nunca se sabe. Yo me fijo en el caso de Neymar en el Barça, por ejemplo. Creo que le beneficia que esté Messi en el equipo, porque los días que el brasileño está más apagado, el Barça tiene soluciones para ganar igualmente, y eso libera un poco al propio jugador. Por eso a mí me da la sensación que Payet, con Benzema en el campo, hubiera salido ganado, básicamente porque Karim no es un ariete al uso, sabe asociarse a la perfección. Pero claro: seguramente tendría que renunciar a parte del protagonismo que está teniendo en esta Euro.

RU: Con Karim, el torneo de Griezmann podría estar siendo bueno, lo que ocurre es que sin él está siendo todavía mejor, puesto que le ha venido fenomenal asumir ese rol de nuevo líder. Además, tácticamente, la ausencia de Benzema ha ayudado a sacar lo mejor del futbolista del Atlético. Benzema es un delantero muy móvil y técnico, pero Griezmann crece mucho más con un delantero centro estático, con alguien que sea un ‘9’ puro.

A Francia, hoy por hoy, ya no le vale solo con el músculo. Mucho menos teniendo que aniquilar a los últimos campeones del mundo para alcanzar la deseada final. La selección alemana, pese a contar con un puñado de bajas sensibles para las semifinales, promete ser un hueso duro de roer. Y con esa amenaza enfrente, Deschamps tendrá que aferrarse una vez más a las soluciones que puedan aportarle sus dos cartas más desequilibrantes.

BA: Queda clarísimo que la mejor posición de Kimmich no es la de lateral derecho. A mí es un futbolista que cuando va para delante me gusta mucho más. Y el Kimmich-Payet, sin duda, va a ser uno de los duelos del partido. Porque, por un lado, Payet quizás esté más pendiente de ayudar en defensa, teniendo en cuenta que los laterales en Alemania juegan prácticamente de extremos. Y porque, por otro, Kimmich, sabiendo el daño que puede hacer el francés si le pilla la espalda, tal vez se modera un poco más. Será interesante descubrir cómo se comportan ambos.

RU: El estilo de Alemania le va perfecto a Griezmann. Aunque no sean simétricos, el juego de los alemanes se asemeja un poco al del Bayern, y el estilo de Francia, en algunos momentos, recuerda más al del Atlético de Madrid. Y en un partido de ese tipo, Griezmann está preparado para aprovechar muy bien sus diagonales y su velocidad.

 

010002069665Bruno Alemany es uno de los mejores analistas de fútbol internacional de nuestro país. Director de Play Fútbol, un podcast radiofónico único en formato y difusión, es una de las voces más populares de los programas deportivos de la Cadena SER. Pese a su juventud, este valenciano afincado en Barcelona ya lleva muchos años siendo una referencia del periodismo. Fan de Nick Hornby, una vez en una entrevista dijo que le hubiera gustado ser Dennis Bergkamp.
rubc3a9n-uriaRubén Uría es periodista deportivo e icono sin igual en la profesión. Cuando escribe, no queda más que leer, disfrutar y aplaudir. Desde que se acercó al mundo de la comunicación, no ha parado ni un instante. Actualmente es articulista en Eurosport, colabora en Carrusel Deportivo de la Cadena SER, y destaca como contertulio en distintos canales de TVE. También ha publicado dos libros muy recomendables: Hombres que pudieron reinar y Atlético: de muerto a campeón.