La entidad catalana lleva más de una década viajando a África para jugar contra equipos profesionales del continente. El fútbol es solo una excusa para las labores de ayuda humanitaria que llevan a cabo.
Aunque cueste que aparezcan en los medios o las redes, son muchos los jugadores de fútbol que tienen que compaginar su pasión por el balón con un oficio, porque la primera no les da para vivir.
En el campo encontraba la luz. Fuera de él, se le aparecían todos los fantasmas. Por eso la vida de Garrincha cambió irremediablemente para siempre cuando dejó de jugar a fútbol. Así fue su caída.
Un jugador que se tiñe el pelo, o que salta al césped con unas botas rojas, es un marciano entrando en un centro comercial. Cómo vas a quitarle los ojos de encima.
Decía Séneca que los hombres aman sus vicios y, al mismo tiempo, los odian. Exactamente lo mismo ocurre en el terreno de las rivalidades futbolísticas. Detestas a tus enemigos en el campo a la vez que los necesitas.
Los Teatros Luchana de Madrid acogieron una nueva gala de nuestros premios anuales de cultura futbolística. Antonín Panenka, Iñigo Pérez o Marta Huerta de Aza, algunos de los protagonistas.
Estar a la última en análisis de vídeo y datos ha dejado de ser un privilegio para la élite. Hudl cambia el juego al ofrecer recursos profesionales a todos los niveles. Así lo han comprobado en Andalucía.