Todos los brasileños que aterrizan en las principales ligas europeas, y sobre todo cuando es en La Liga, lo hacen con el cartel del “nuevo Pelé”, a día de hoy, ninguno de los llegados ha demostrado ser el substituto de nadie, tanto por el comportamiento y la poca disciplina con la que compiten en el viejo continente.

Esta característica suele estar ligada a aquellos jugadores que mantienen una estrecha relación con el regate y el gol, por lo que la samba y los ritmos clientes de la noche de Madrid y Barcelona acaba por convertir a las futuras estrellas en personajes mediáticos capaces de llenar los periódicos de escándalos y polémicas que poco tienen que ver con el fútbol.

Hoy nos centramos en el caso de Neymar Jr, quién después de empezar su carrera profesional y más mediática en el Santos brasileño, viajaría a Europa para formar parte del F.C Barcelona y convertirse en el substituto natural del mejor jugador del mundo, Lionel Messi.

Sus primeros pasos, siempre de la mano de su padre Neymar Santos Sr, ya estarían cargados de polémica, ya que un fichaje que el Barça había tasado en 57 millones, 40 de cláusula y otros 17 en propiedad del jugador, pudieron haber ascendido tras filtraciones de la audiencia nacional a más de 200 millones de euros.

Neymar aterrizaba además en Barcelona con un séquito de acompañantes entre los que nunca faltaba la música, el buen ambiente, las partidas de póker y como no, la fiesta. Un entorno que desde un principio preocupó a los dirigentes del F.C Barcelona, que veían en el brasileño la figura reencarnada de Ronaldinho.

Sus primeros pasos en el Camp Nou

Sobre el campo y con el balón en los pies el jugador Brasileño se empeñaba en demostrar que aunque la cifra de 200 millones de euros fuese real, hubiera sido una inversión rentable por parte del equipo azul grana.

Su sociedad con Messi y Luis Suárez resultó ser exquisita y el tridente más temido del mundo devoraba defensas rivales a base de gambetas, combinaciones imposibles y goles que sin duda, pasarán a la historia del fútbol.

Neymar además de su electricidad y su pericia con el balón, ha resultado ser un futbolista con mucho carácter. Joven, recién llegado a Europa y con unas costumbres futbolísticas poco aceptadas entre los defensores del viejo continente, el brasileño sobrevivía a base de hielo, vendajes y largas horas en la camilla.

Además, sus recuperaciones tenían un hándicap importante, y es que el brasileño cuando no estaba al 100% pasaba sus horas muertas haciendo actividades que se alejaban y mucho del reposo y el descanso absoluto.

Los cumpleaños de su hermana en Brasil, las apariciones secretas en conciertos, o las juergas hasta altas horas de la madrugada con su séquito de amigos no pasaron ni mucho menos desapercibidas por los despachos del club catalán.

Su afán de protagonismo y la larga sombra de Messi

Pero la verdad es que mientras el tridente del Barça demolía Europa, el mejor jugador del mundo seguía siendo Leo, y aunque Ney así lo admitió siempre públicamente, sabía que la única manera de intentar ponerse a su altura y optar al ansiado Balón de Oro era saliendo de debajo de su sombra.

Una oferta económica del PSG capaz de nublar el sentir de cualquiera acabaría con el astro brasileño haciendo las maletas para convertirse en Rey de París. Pero pronto se daría cuanta que acababa de llegar a una liga menor, y que los grandes de Europa seguían un paso por delante.

Esto iría mermando la mente del brasileño, que volvería a sus períodos de lesiones, fiestas y escándalos públicos. El último y más sonado fue la denuncia de una chica brasileña que lo acosó de violación. Neymar en su defensa, más allá de intentar que la cosa no fuera a más, hizo públicas las conversaciones subidas de tono y las fotos en las que la joven dejaba poco para la imaginación en sus redes sociales. Aunque el caso está ante la justicia ha dado la vuelta al mundo y se ha convertido en otro capítulo que no beneficia en nada a la imagen y la carrera del futbolista.

La última entrega de la saga Neymar JR

La última de Ney, es la de volver a protagonizar el culebrón del verano, esta vez mostrando su arrepentimiento por haberse ido y sus ganas de volver a jugar con Messi y Luis Suarez en el Camp Nou.

Aunque todas las casas de apuestas lo sitúan otra vez en la ciudad condal, la reciente llegada de Griezman y el talonario de Florentino siempre en pie de guerra están poniendo al alza las dudas sobre el futuro del jugador.

EL PSG por su parte, ya ha declarado su intención de venderle si llega una buena oferta, dándole así a Kylian Mbappé la importancia que el jugador y su entorno han exigido para seguir vinculados al equipo parisino.

Sin duda, pronto recibiremos nuevas noticias sobre Neymar y su entorno, que cuenta las horas para viajar a Barcelona y unirse al equipo de Valverde.