Inglaterra, 1898. Los aficionados ingleses disfrutan desde hace nueve años de su recién creada liga de fútbol y el Sheffield United se alza, por primera vez en su historia, con el título. En la portería del campeón, William Henry Foulke, un portero que había debutado con la selección inglesa un año antes. Foulke jugó al fútbol durante 13 años (1894-1907), engrosando su palmarés con dos Cups más. Hasta aquí, nada extraordinario. Este currículum podría servir para definir a una gran cantidad de futbolistas que han pasado por la historia del football inglés. Su peculiaridad radica en los motivos de su apodo: ‘Fatty’ (gordito), que responden a sus 1,93 metros de altura y ¡150 kilos de peso!

William Henry Foulke nació el 12 de abril de 1874 en Dawley, un pequeño pueblo del centro de Inglaterra. Después de sus inicios con el Blackwell, debutó con el Sheffield United el 1 de septiembre de 1894. Su buen rendimiento le daría la posibilidad de jugar su primer y único encuentro con la selección inglesa, tres años más tarde, contra País de Gales.

1898 es un año especial para los aficionados del Sheffield United, que conquistó en esa temporada el único título de liga en su centenaria historia. Foulke estaba bajo los palos y también era el portero en la plantilla que ganó dos Cups. En 1899, el Sheffield United superó con comodidad en la final al Derby County (4-1). William estaba en la cúspide de su carrera, pero nunca quiso dejar de lado su pasión por el criket, deporte que también practicó como profesional defendiendo los colores del Derbyshire County Cricket Club en 1900.

En 1902 un equipo no profesional, el Southampton, se interponía en los sueños de Foulke de ganar su segunda Cup. El primer partido finalizó con empate (1-1). ‘Fatty’, que tenía un temperamento tan arrollador como su fisonomía, no estaba nada conforme con el gol del Southampton. Después del partido, el portero grandullón salió del vestuario enfurecido, y desnudo, en busca del árbitro. El asustado trencilla apenas tuvo tiempo para reaccionar y esconderse en un armario de escobas. A ‘Fatty’ lo pudieron parar en el último momento cuando ya iba a desmenuzar con su fuerza el escondite del afligido colegiado. Una semana más tarde, en el replay, el Sheffield United conquistaría su segunga Cup.

Después de 11 temporadas en Bramall Lane, el Chelsea, que acababa de ser fundado y jugaba en la Division 2, le fichó a cambio de 50 libras para que fuera su portero y capitán. En Stamford Bridge, Foulke siguió demostrando su fuerte carácter. Si en algún momento creía que sus defensas no se estaban esforzando lo suficiente, se iba del campo, dejando la portería vacía. Su fortaleza física era una atracción para los aficionados y en el Chelsea quisieron explotar esas cualidades. Para subrayar su enorme tamaño y así asustar aun más a los futbolistas contrarios, los responsables del club colocaban a dos niños pequeños detrás de la portería. Finalmente, y tras una temporada en el Bradford City, Foulke se retiró en 1907, a los 33 años.

Su vida sin el fútbol profesional solo duró 9 años más. El 1 de mayo de 1916 murió, a los 42, por una cirrosis. Sin embargo, una vida como la de Foulke no podía tener un final tan simple. Según otra versión, ‘Fatty’ acabó sus últimos días en la miseria, trabajando en una atracción de feria en Blackpool llamada beat the goalie (vence al portero). Allí, según esta versión sin confirmar, contrajo una neumonía letal. Neumonía o cirrosis, lo cierto es que solo una enfermedad pudo diluir para siempre la fuerza de este gigante, cuyos restos reposan en el cemeneterio de Burngreave, en Sheffield.