Si hablamos sobre uno de los delanteros más carismáticos y cotizados a finales de los noventa, nos tenemos que referir a Tore André Flo. Cómo echa de menos el fútbol actual a nueves como Flo, su compatriota Carew o Zigic. Esa clase de jugadores que no sabes si en plena carrera se van a caer al suelo, con una forma de andar que en apariencia es torpe pero que muestra una coordinación que ya la querría yo con mi metro ochenta. Evidentemente con su más de uno noventa Flo iba genial por alto, pero si uno repasa los goles de su carrera sobresalen más los que hacía al espacio. El noruego poseía la habilidad de romper a la espalda de los defensas en carrera y definía con mucha clase siempre, al límite del fuera de juego. Todas estas cualidades le hacían muy difícil de defender.

La familia Flo

La familia Flo se crió en un pequeño pueblo llamado Stryn, se trataba de una familia peculiar ya que practicaban el fútbol en lugar de otros deportes más populares en Noruega como pueden ser el esquí o el balonmano. El padre de Tore André fue futbolista, al igual que sus hermanos Jarle y Jostein o su primo Havard. Es maravilloso que en el Mundial de Francia’98 se juntaran en la selección Tore André, Jostein y Havard, un hecho que será difícil de superar. Sin duda la carrera más prolífica ha sido la de Tore André, pero el resto de sus familiares también han tenido una notable trayectoria. Jostein es el hermano mayor, inició su carrera en el Molde pero sin duda se le recuerda por jugar para el Stromsgodset, del que ha sido director deportivo. También probó fortuna durante varios años en el Sheffield United. Por su parte, Jarle ha tenido la trayectoria más desconocida de todos sus familiares, es el mediano de los hermanos y jugó siempre para al Sogndal. La carrera del primo Havard tampoco está nada mal: actuó como delantero para Werder Bremen o Wolverhampton antes de retirarse en el Sogndal. No es muy común que una familia tenga tantos futbolistas profesionales pero todavía es más extraño que su nacionalidad sea noruega. En la actualidad, Ulrik Flo, sobrino de Tore André, milita en el Sogndal, y su primo Per-Egil Flo defiende la camiseta del Slavia Praga. Están para montar un equipo de fútbol 7. 

Desde Stryn hasta Londres

Como prácticamente toda la familia Flo, el bueno de Tore André inicio su carrera en el Sogndal. Ya en su primera temporada profesional comenzó a mostrar su talento: anotó 16 goles en 22 partidos.  Sin duda su mayor explosión, y donde comenzó a llamar la atención de clubes extranjeros, fue primero en el Tromso y después con el Brann. En ambos clubes rozaba los veinte goles por año, esto hizo que tanto Everton como Chelsea llamaran a su puerta. Pese a que la oferta toffee era mejor, el Chelsea logró llevarse al espigado delantero noruego por tan solo 300.000 libras. Durante sus cuatro campañas como blue las cifras de Flo no fueron las mismas que había alcanzado en Noruega, en la Premier anotó unos diez goles de media por curso, pero en competiciones europeas sí se mostró diferencial. La mayoría de hinchas del Chelsea posiblemente se acuerden del delantero gracias sus actuaciones en la Recopa de Europa o la Champions League. Durante aquellas eliminatorias se convirtió en una bestia para los equipos españoles, si no que se lo preguntes al Betis, al Mallorca o al Barcelona.

Durante sus cuatro años en el Chelsea conquistó la Copa de la Liga, la FA Cup, la Charity Shield, la Recopa de Europa y la Supercopa de Europa. Donde su talento tuvo mayor repercusión fue en la Recopa; sus dos goles ante el Betis en Sevilla en los cuartos de final fueron muy importantes antes de medirse al Vicenza y después en la final al Stuttgart. Coincidió con una pléyade de futbolistas de gran nivel, capitaneados por Zola y junto a Poyet, Di Matteo, Vialli y Mark Hughes, e incluso llegó a coincidir con los últimos partidos de Gullit. En la Supercopa del mismo año ante el Real Madrid fue suplente pero su equipo logró derrotar a los Raúl, Mijatovic, Seedorf, Redondo, Hierro o Roberto Carlos gracias a un tanto de Poyet. Poco a poco Flo fue perdiendo protagonismo, sobre todo a raíz de las llegadas de Hasselbaink y Gudjohnsen. Es por eso que el Glasgow Rangers fichó al noruego por un precio récord: 13 millones. Debutó con el Rangers en un clásico ante el Celtic en el que anotó su primer tanto, y desde ese momento ya se convirtió en un ídolo para la afición. Con la camiseta del equipo escocés logró buenas cifras, por ejemplo el segundo año llegó hasta los 18 goles. A partir de aquel año 2002 comenzó su declive, pasó por Sunderland, Siena, Valerenga, Leeds, MK Dons y finalmente Sogndal. Entre tanto club tuvo alguna que otra buena actuación, por ejemplo mantuvo al Siena en Serie A y formó dupla junto a Enrico Chiesa. Otros dos mitos como Roque Junior y Rodrigo Taddei también andaban por ahí.

La mejor Noruega de la historia

La selección noruega de fútbol jamás ha destacado por ser una potencia, a día de hoy es la selección 56º del ranking FIFA. No ha vuelto a una Eurocopa desde el año 2000 y a un Mundial desde aquel éxito de 1998. La que liaron en Francia estos tipos. Casualidad, o no, se juntaron los posiblemente mejores dos delanteros noruegos de la historia: Tore André Flo y Ole Gunnar Solskjaer. Lástima que a otro mito como John Carew le pillara joven aquella cita mundialista. Solksjaer ya era jugador del Manchester United, pero la gran estrella de aquella selección era un Flo que la estaba rompiendo en el Chelsea. Un año después. ‘el asesino con cara de niño’ lograría la Champions League siendo protagonista. Como hemos dicho antes, en el equipo noruego del Mundial se juntaron Tore André, Havard y Jostein Flo.

El país nórdico quedó encuadrado dentro del grupo A junto a Brasil, Marruecos y Escocia. Empataron los dos primeros duelos ante Marruecos y Escocia, Havard hizo el gol del empate ante los escoceses. Con tan solo dos puntos se jugaban el pase a la siguiente ronda ante Brasil, recordemos que más tarde sería la selección finalista con los  Cafú, Roberto Carlos, Dunga, Rivaldo, Denilson, Bebeto y Ronaldo. En el minuto 78 parecía que las esperanzas de Noruega se habían acabado con el gol de Bebeto, pero en el 83’ Tore André Flo igualó el encuentro y en el último minuto Rekdal anotó de penalti un gol para la historia. Italia cortó el sueño noruego en los cuartos de final, Vieri puso el punto y final a la que es la mejor actuación que se recuerda del combinado nórdico.