Hace no demasiado tiempo, la liga neerlandesa era considerada un trampolín, una parada previa para conocer el fútbol de élite europeo antes de dar el salto a alguna de las grandes ligas. Ahora, las prisas por triunfar hacen que los talentos sudamericanos directamente vayan a los mejores clubes del continente y su estancia en los Países Bajos ya no entra en consideración. Imaginad a Neymar previo paso por el Barcelona fichando por el Ajax o a Vinícius en el PSV, esto es lo que sucedía hace unos años. Romário y Ronaldo comparten muchas similitudes en su carrera. Ambos llegaron a Europa mediante Eindhoven, fueron entrenados por Bobby Robson y ficharon por el Barça. Sobre el césped no se parecían tanto. Bueno, entre los dos también tienen algún que otro Balón de Oro y Mundial, minucias. Repasemos cómo fue su llegada, logros y salida en el PSV Eindhoven.

Romário (1988-1993)

Cómo llegó

En 1988, el PSV fue campeón de Europa por primera y única vez en su historia. Los Hans van Breukelen, Gerets o Koeman, entrenados por Guus Hiddink, hicieron historia al vencer al Benfica en los penaltis. En la Eredivisie venían de ganar tres títulos de liga consecutivos, vivían sin duda el mejor momento de su historia. El PSV no se quiso dormir pese a los recientes éxitos y buscó un nuevo gran futbolista, esta vez miró a Brasil. No era habitual que el equipo neerlandés se interesara por los futbolistas brasileños, pero la apuesta les salió redonda. Romário había sido protagonista en los dos Campeonato Carioca que logró Vasco da Gama, por lo tanto no era ningún desconocido. Romário no acudió al Mundial de 1986 pero sí fue la estrella brasileña en los Juegos Olímpicos de Seúl en 1988. Y aunque los Taffarel, Jorginho, Mazinho, Bebeto y el propio Romário no pudieron llevarse el oro ante la URSS, nuestro protagonista fue el máximo goleador del torneo. Al PSV y a la Philips no se les podía escapar este fichaje, la gran estrella joven de Brasil se unía al actual campeón de Europa. El dinero que el Barça pagó por Koeman fue destinado para Romário. A sus 22 años comenzaba la carrera europea de Romário, había ciertas dudas sobre si podría trasladar su fútbol de fantasía a una competición totalmente distinta. Se incorporó a la plantilla dos meses tarde debido a los Juegos Olímpicos, pero no tardó demasiado en aclimatarse.

Qué conquistó

Su paso por Eindhoven fue bastante prolífico a nivel de títulos: tres Eredivisie y dos copas, además de una supercopa neerlandesa. Había grandes expectativas puestas en que volvieran a lograr un éxito europeo, pese a que Romário cuajara grandes encuentros este no llegó. Fue máximo goleador de la Copa de Europa y de la Copa de la UEFA, brillaba por encima de unos compañeros que habían sido también campeones de Europa con los Países Bajos en la Eurocopa. Guus Hiddink alucinaba con el delantero, sabía que disponía del comodín necesario para ganar prácticamente cada encuentro. Sus primeras tres temporadas fueron magníficas, salía prácticamente a gol por partido. En el PSV comprendieron rápido que a Romário le gustaba también salir de fiesta, pero qué le podías decir a un tipo que saliendo un viernes iba a meter tres goles al día siguiente. Bobby Robson sustituyó a Hiddink como técnico y dijo lo siguiente sobre él: “el alcohol no era el problema, era un tipo que bebía Coca-Cola, pero se quedaba fuera hasta las cuatro de la mañana”.

Cómo salió

El PSV fue perdiendo poco a poco su hegemonía en la Eredivisie, llegaría la época del Ajax de van Gaal. Romário seguía haciendo goles, pero no era el mismo jugador que llegó con 22 años tras deslumbrar en los Juegos Olímpicos de Seúl. Además, había tenido problemas físicos en 1990 antes del Mundial de Italia. Cuando apenas quedaban tres meses para la cita mundialista sufrió una lesión de rodilla, los fisios trataron que estuviera a punto pero no llegó en las mejores condiciones con Brasil. Al menos el destino le guardaba una alegría. Como ya le había sucedido en 1988 al llegar a un equipo campeón de Europa, el Barça fichó a Romário en 1993 tras haber levantado su ansiada orejona un año antes. Es increíble como Romário y la Copa de Europa no se pudieron sincronizar, de hecho en su primer año como culé perdió la final ante el Milan.

Ronaldo (1994-1996)

Cómo llegó

Al equipo neerlandés la apuesta por Romário seis años atrás le salió perfecta, por eso volvieron a fijarse en el mercado brasileño para ver si de ahí surgía otro gran talento. Efectivamente, supieron ver a un joven de 18 años que ya mostraba su clase en el Cruzeiro. 12 goles en 14 partidos era la carta de presentación de Ronaldo Nazario al mundo, esos eran sus números en su primera temporada como profesional. Pero no solo eso, el PSV fichó a todo un campeón del Mundo. Su protagonismo fue mínimo en Estados Unidos’94, Bebeto y Romário eran los delanteros titulares pero cuando apenas era mayor de edad ya podía decir que era campeón del Mundo con Brasil. La Juventus y el Milan también andaban tras Ronaldo, pero el joven delantero consideró que el PSV era el trampolín idóneo para progresar en su carrera. Además, Romário recomendó al imberbe ‘9’ de su estancia en Eindhoven, no llegaron a coincidir por tan solo una temporada. Imaginad lo que habría sido de ese PSV con ambos.

Qué conquistó

A diferencia de Romário, que llegó en el mejor momento histórico del PSV, Ronaldo no pudo lograr tantos trofeos. Tan solo levantó un título de copa, fue tercero de la Eredivisie en las dos temporadas que disputó allí. En su primer curso anotó 30 goles en 33 partidos, unas cifras superiores a las de su compatriota. Aquel año el equipo de Eindhoven sumó 60 goles en liga, la mitad serían del joven brasileño. Lo asombroso es que a los diez minutos de su debut ya anotó un gol al Vitesse, todo un presagio de lo que venía. Todavía no se trataba del Ronaldo tan dominador que pudimos ver en el Barça, era un jugador físicamente más liviano. Las defensas neerlandesas le venían genial. Si la 93/94 había sido una temporada de transición sin magia, los hinchas del PSV volvían a tener un nuevo ídolo. En una entrevista realizada en Fiebre Maldini, Ronaldo reconoció que el mejor compañero que había tenido en su trayectoria fue Luc Nilis, un belga que ya había formado una dupla letal con van Nistelrooy. Este PSV no se parecía al que había salido campeón de Europa en el ’88, pero Ronaldo dejó varias exhibiciones en el continente. En un duelo ante el Bayer Leverkusen en la Copa de la UEFA anotó tres goles, no sirvieron para eliminar al equipo alemán, pero Rudi Völler dijo que jamás había visto a un futbolista de 18 años a ese nivel.

Cómo salió

Su salida no fue buena, se declaró en rebeldía hasta el que Barça logró llevárselo por una importante cantidad de dinero. Toda Europa quería a Ronaldo, pero dejaba ciertas dudas físicas. En las navidades de 1996 sufrió una enfermedad rara que le provocaba inflamaciones en las rodillas, esto le impidió completar su segundo curso en Eindhoven. Los mismos físicos que trataron a Romário antes del Mundial del ’90 ahora trataban a Ronaldo. De todas maneras terminó el año con unos notables números, aunque lejos de esa irreal primera temporada. El Inter era de los clubes más interesados en hacerse con sus servicios, pero descartó la idea de fichar al brasileño debido a sus problemas de rodillas. Curiosamente, años después sufriría una terrible lesión de rodilla como jugador del Inter. El camino se le quedó despejado a un Barça que le costó cerrar el fichaje, el PSV no se lo puso nada fácil. Bobby Robson que ya había tenido a Romário en los Países Bajos, volvería a encontrarse con otro gran talento. Ya sabéis cómo fue su única temporada en Barcelona, posiblemente la mejor en toda su carrera deportiva. En el PSV dejó 54 goles en 57 partidos, unas cifras fuera de lo común.