Una grave lesión de rodilla estuvo a punto de acabar con su carrera a la temprana edad de 28 años. Pero Stephen O’Donnell jamás se rindió. Aún le quedaban muchas cosas por hacer en el mundo del fútbol. Sus comienzos, como los de tantos otros jugadores, no fueron fáciles. O’Donnell empezó su carrera en el Arsenal, pero abandonó el club londinense sin llegar a debutar. Su siguiente destino fue el fútbol escocés, donde permaneció dos años en el Falkirk, para depués regresar a su país natal. En Irlanda pasó por el Bohemians, el Cork City, el Galway United y el Shamrock Rovers, justo antes de llegar a su actual club, el Dundalk, donde juega desde 2013.

Pese a que ya había ganado una liga y una copa con el Bohemians en 2008, su momento cumbre llegó en 2011 con el Shamrock Rovers. Ese año también acabaría ganando la liga, pero unos meses antes haría historia con el club más laureado de Irlanda. Tras caer en la tercera ronda previa de la Champions ante el Copenhague, el Shamrock Rovers pasó directamente a disputar la última fase previa de la Europa League, donde se vio las caras con el Partizan de Belgrado. Tras el 1-1 de la ida en Dublín, en la vuelta se llegó con el mismo marcador al término de los 90 minutos reglamentarios. Y un gol de penalti de O’Donnell en la prórroga significó el pase del Shamrock Rovers a la fase de grupos de la Europa League, convirtiéndose en el primer conjunto irlandés de la historia que alcanzaba esta ronda en una competición continental.

En su nueva etapa en el Dundalk, O’Donnell estuvo cerca de conseguir su tercera liga la temporada pasada, pero finalmente su equipo fue segundo a solo tres puntos del Saint Patrick’s Athletic. La presente campaña, en cambio, se presentaba mucho mejor para el Dundalk. A falta de tres jornadas para el término de la liga, el equipo del norte de Irlanda lideraba la tabla con tres puntos de ventaja sobre el Cork City, conjunto que, además, debía visitar el Oriel Park, estadio del Dundalk, en la última jornada. Prácticamente estaba hecho. Pero la presión de poder volver a ganar la liga 19 años después les jugó una mala pasada.

Todo o nada a una sola carta

Dos empates, unidos a dos triunfos del Cork, hicieron que el Dundalk llegara a la última fecha del campeonato un punto por detrás de su rival. El Oriel Park dictaría sentencia. Parecía un calco de lo que sucedió en la última jornada de la pasada temporada en la Liga española. El equipo visitante llegaba líder y un empate le bastaba para alzarse con el título; a los locales, en cambio, solo les valía ganar. Una liga reducida a un solo encuentro, como si lo hecho hasta entonces no importase. Una auténtica final para poner el broche a la temporada. Un todo o nada en 90 minutos de juego.

El Dundalk había dejado escapar su ventaja, pero para esta final contaría con una figura especial, la de su capitán Stephen O’Donnell. A principios de temporada, en un partido ante su ex equipo, O’Donnell sufrió una lesión de rodilla que prácticamente le dejaría en blanco toda la campaña. El futbolista estuvo más de seis meses alejado de los terrenos de juego, pero esto no le impidió llegar en condiciones para uno de los partidos más importantes del Dundalk en los últimos tiempos.

Y O’Donnell lo volvió a hacer. Fue decisivo una vez más. Por su posición en el campo -centrocampista-, no es un jugador que se prodigue mucho en ataque y marque muchos goles, pero tiene un don: sabe elegirlos muy bien. Esta vez le tocó anotar el primero de los dos tantos que el Dundalk le endosó al Cork City. Su gol al filo del descanso sirvió para calmar los ánimos de los suyos y serenar el juego. Ya en los instantes finales del choque llegó la sentencia con el tanto del defensa Gartland. Dundalk volvía a celebrar un título de liga 19 años después.

Una espera demasiado larga para uno de los clubes más importantes del fútbol irlandés. Con este título, el Dundalk suma ya diez ligas, siendo el cuarto equipo que cuenta con más títulos ligueros. De hecho, el Dundalk es, históricamente, el mejor club irlandés fuera de la ciudad de Dublín. O’Donnell y Dundalk. Dundalk y O’Donell. La historia de un regreso triunfal.