Tras una travesía por el desierto que ha durado ocho años, el Wolverhampton Wanderers ha regresado a la Premier League. Su última aparición en la máxima categoría del fútbol inglés se produjo en 2012, pero el Wolves en 2013 cayó a la League One (tercera categoría). Ahí estuvo un club de 141 años de historia, con un estadio precioso y que apenas unos meses atrás estaba jugando contra los mejores equipos del país. Esos dos descensos seguidos fueron dramáticos para el tres veces campeón de Inglaterra en la década de los 50, pese a parecer un hecho extraño suele ser un proceso habitual en la mayoría de ligas. Que se lo digan al Sunderland. En 2016 cambió el rumbo y el futuro de la entidad, el grupo inversor chino Fosun International se hizo con el club a cambio de 45 millones. Gracias a este impulso económico han podido firmar a brillantes jugadores y han regresado a la Premier.

Nuno: el arquitecto

El mérito de Nuno es incuestionable, más allá del potencial económico que hay detrás del Wolverhampton. Ahora vendrán los que quieran restarle mérito al técnico portugués con el siguiente argumento: “¿cómo no va a subir a la Premier habiéndose gastado casi 25 ‘kilos’ en fichajes?”. Este argumento es muy fácil de derribar. En primer lugar, antes de que Nuno se sentara en el banquillo del Wolves pasaron por allí Walter Zenga y Paul Lambert. Ambos estuvieron bajo la nueva presidencia china la temporada pasada. El legendario portero del Inter duró en el cargo 17 partidos, de los cuales tan solo seis fueron victorias. El campeón de Europa con el Borussia Dortmund sustituyó a Zenga en el mes de noviembre, el técnico escocés mejoró los números pero terminó la liga en decimoquinta posición.

En segundo lugar: el gasto del Wolverhampton. Es cierto que el club de West Midlands se ha dejado este curso casi 25 millones en fichajes, 18 de esos han sido en Rubén Neves, pero varios de sus rivales se han dejado cantidades parecidas e incluso superiores con peor resultado. El Fulham ha gastado 22 millones y va en tercera posición, el Leeds algo más de 28 ‘kilos’ para su decimocuarta posición y el Middlesbrough se ha dejado más de 55 millones siendo quinto en Championship. No todo es gastar, también hay que darle forma al equipo y ahí ha acertado Nuno. Desde que en noviembre se hicieran con el liderato no lo han soltado, ahora el con el objetivo cumplido buscan pasar de los 100 puntos en liga. La próxima temporada evaluaremos al ex entrenador de Valencia y Porto en la Premier.

Los protagonistas

De un primer vistazo a la plantilla del Wolves uno se encuentra con varios jugadores conocidos y sobre todo mucho futbolista portugués. Ya sabéis, la influencia de Jorge Mendes. También es curioso cómo Hélder Costa e Ivan Cavaleiro han realizado el puente aéreo: Benfica-Depor-Mónaco-Wolverhampton. Rubén Vinagre también pasó por el Mónaco y Roderick por el Depor. El fútbol moderno y sus cosas. En la portería es un fijo el gran John Ruddy. El que fuera portero del Norwich durante varias temporadas e internacional con Inglaterra, lleva un magnífico año y ha hecho del Wolverhampton el segundo equipo menos goleado del campeonato. Nuno apuesta por una defensa de tres y con dos laterales largos, ahí destaca el físico del francés Willy Boly. Este jugador es una potencia de más de metro noventa, ha llegado cedido procedente del Porto.

El centro del campo tiene dos dueños: Romain Saiss y Rubén Neves. El futbolista marroquí lleva cuatro goles esta temporada, físicamente es imponente y no posee una mala técnica pese a ser el pivote defensivo. Saiss le facilita el trabajo ofensivo a Neves y se enfrentará en el Mundial al que es su ídolo: Busquets. Al portugués ya lo conocíamos del Porto, es un magnífico medio que ha anotado seis goles tremendos. Pocos jugadores en Europa han metido una colección de tantos más precisos desde fuera del área. A sus 21 años es el timón del equipo y de ahí que sea extraña su venta por parte del club portugués. Un viejo conocido de la Liga, como es N’Diaye, suele entrar en la segunda mitad para dar descanso a uno de estos dos futbolistas.

En la delantera sobran la pólvora y los goles. El otro factor diferencial es Diogo Jota. El ex futbolista del Atlético de Madrid -el Wolves pagará 14 ‘kilos’ tras su cesión- ha anotado 16 goles esta temporada. Ya sea desde la banda o desde la punta de ataque se ha salido. A sus 21 años tiene un futuro magnífico y el Atlético se guarda varias opciones de compra. Las bandas se reparten también entre dos portugueses: Hélder Costa e Ivan Cavaleiro. Entre ambos futbolistas han sumado 14 goles este curso en Championship. Pero no todo van a ser extremos portugueses, Nuno también cuenta con la suerte de tener a dos delanteros de gran nivel: Afobe y Leo Bonatini. El primero ya tiene experiencia en la Premier, ha estado a gran nivel varias temporadas en el Bournemouth y ha regresado al club del que salió hace unos años. El brasileño Bonatini no es un fijo en el once, pero sus 12 goles ahí están. Es un lujo para el Wolves que estos dos jugadores puedan aportar tanto en ataque.

Mendes y el Wolves

Como todo éxito, el ascenso del Wolverhampton no está exento de cierta polémica. Los tentáculos de Mendes y de su empresa, Gestifute, son muy largos y en muchos clubes tienen una influencia tremenda. Hemos mencionado antes los casos de Dépor y Mónaco, pero con el Wolves sucede algo parecido. Es evidente que muchos de sus clientes forman parte de la plantilla de Nuno, incluso el entrenador, y de ahí la polémica que se ha creado. La relación entre Mendes y el grupo inversor Fosun International es buena, de ahí que gran parte de la plantilla sea de Gestifute. Por ese motivo, varios clubes de Championship, como por ejemplo el dueño del Leeds, se han quejado de que el Wolves posee una posición privilegiada en cuanto al mercado de fichajes. Esta preocupación ya ha saltado a la Premier de cara al curso que viene.