La nueva medida que pretenden impulsar los clubes de la Serie B para combatir la crisis es la imposición de un límite salarial que no supere los 150.000€. Esta decisión, ha levantado más de una queja por parte de sindicatos y jugadores pero ha sido aplaudida por la UEFA, que insta a que ligas de todo el mundo la tomen como ejemplo.

“Pacto entre caballeros”. Así es como los clubes de la Serie B han nombrado a la nueva regulación con la que pretenden combatir la deuda financiera que la mayoría de ellos arrastran. Esta medida, que fijaría un tope salarial a los jugadores de la segunda división italiana de 150.000€, afectaría a uno de cada cuatro jugadores, que actualmente superan este umbral.

La Associazione Italiana Calciatori (AIC) ya ha mostrado su desacuerdo con la decisión hasta ahora tomada y la negociación entre todas las partes implicadas no ha hecho más que empezar. El sindicato ha propuesto sus objeciones al “Pacto entre caballeros” y mediante su responsable, Stefano Sartori, ya ha dejado claro por donde irán los tiros en el acuerdo: “Es inaceptable poner un tope en el salario de un jugador, mientras que otros miembros del personal en el club están exentos de esta regla. Si se implanta un límite debería aplicarse a todo el personal, incluyendo entrenadores, directivos y demás empleados”. En el otro lado de la balanza, la UEFA ha aplaudido la iniciativa y la ha definido como ‘Fair Play Financiero’. Y no solo eso, sino que otras ligas del mundo pretenden tomarla como ejemplo.

¿Podría llegar a aplicarse una regulación similar en la Liga Adelante?, ¿Qué alternativas hay para combatir el déficit que arrastran muchos clubes?, ¿Resultaría una utopía implantar un convenio parecido al que se baraja en la Serie B? Lo que parece evidente, es que la situación económica de las entidades que componen la Segunda División A y los salarios que cobran actualmente sus jugadores difieren ligeramente de sus homónimos en Italia.

Según fuentes oficiales de la Asociación de Futbolistas Españoles (AFE) de momento no se ha propuesto nada parecido al caso de Italia. Aun así, como comenta el gerente de la asociación, Luis Gil, a Panenka.org, si se quisiera promover un tope salarial “Tendría que acordarse con unanimidad de los jugadores, los sindicatos y los clubes”. Sin embargo, un límite a la cifra de 150.000€, hace aun más quimérica su hipotética implantación en la Segunda División, ya que el 68% de los jugadores gana menos de esa cantidad. De hecho, el sueldo medio que hoy en día cobra un jugador de Segunda División es de 99.000€ brutos y el mínimo, según el convenio colectivo, es de 60.000€. Si todos los clubes cumplen este concierto ya es otra cosa.

Como apunta Luis Gil, que como es lógico, defiende al gremio “no tiene sentido apuntar únicamente a los sueldos de los jugadores que, al fin y al cabo, son los que crean el espectáculo y llevan a cabo la tarea principal del fútbol”. Tener un límite sería pues, para Gil, contraproducente: “Por qué vas a limitar a un club que se gestiona bien? Que cada club pueda dirigirse y decidir cuanto paga a sus jugadores legitima la competición” sentencia.

Al final, según la AIC, todo pasa por reducir el gasto en otras partidas. “El porcentaje que cada entidad destina a pagar los salarios de los jugadores es el 40%. El otro 60% de los ingresos del club, se destina a pagar la famosa deuda”, concluye Gil. Uno de los casos más ilustrativos es el del Elche, que a punto de ascender a la máxima categoría, podría ser comprado por la Generalitat Valenciana dados sus problemas por afrontar el déficit. Dicho de otro modo, con las deudas que arrastran la gran mayoría de clubes, se hace impensable establecer un límite salarial entre sus futbolistas. Y mucho menos con el tope de 150.000€, cifra que sólo un 30% de los jugadores tienen el privilegio de alcanzar, y siempre teniendo en cuenta que la Segunda A cuenta con dos filiales – Barcelona y Madrid – de dos clubes con un nivel económico incomparable al resto de equipos.