El jamaicano Leon Bailey está siendo una de las figuras de lo que llevamos de Bundesliga. Suena curioso que un jugador de Jamaica la esté rompiendo en Alemania, imposible que al hablar sobre el país del Caribe y este deporte no se nos pase por la mente Bob Marley. Estoy convencido de que de estar presente viajaría hasta las orillas del río Rin para asistir a los partidos de su paisano, al igual que ha hecho otro ilustre jamaicano como es Usain Bolt. De hecho, el hombre más rápido de la historia y Bailey son buenos amigos, ya sabéis la pasión que tiene Bolt por el balón y su sueño de poder ser futbolista profesional en el Manchester United. La historia de Bailey es curiosa, a sus 20 años puede tener más nacionalidades que una reunión de la ONU.

Nacido en Kingston, Bailey comenzó a dar sus primeras patadas al balón en el Phoenix All Stars Academy, una escuela de fútbol liderada por su padre adoptivo. No era un equipo profesional como Portmore United o Arnett Gardens, simplemente se trataba de una escuela para jóvenes talentos. Craig Butler, así es como se llama su padre adoptivo, viajó a Europa junto a Bailey para tratar que un equipo del viejo continente viera su gran potencial y lo fichara. El problema no era la calidad del jamaicano, pues iba sobrado, sino que por aquel entonces era menor de edad. Ya sabéis que la legislación de la FIFA respecto a este tema es muy estricta, recordad cómo Pato tuvo que esperar para debutar con el Milan. Genk, Standard de Lieja o Ajax no pudieron firmar al joven futbolista, pese a tratar de formalizar el acuerdo ofreciendo trabajo a su padre adoptivo. Así pues en 2015 Bailey firmó por el Trencin eslovaco, este tipo de fichajes nos dan la vida. Pero no firmó como jugador del primer equipo, de hecho el Trencin durante 2015 y 2016 conquistó dos ligas consecutivas en Eslovaquia y la primera de ellas no figura en el palmarés del zurdo jamaicano.

Ya con la mayoría de edad, Bailey por fin fichó por el Genk, lo que no pudo hacer con 15 por fin lo hacía a sus 18 años de edad. Pocos años atrás, en 2011, el Genk salió campeón de Bélgica con los Vossen, Ogunjimi, Buffel y dos jóvenes Courtois y De Bruyne. Pese a no ser el Brujas, Anderlecht o Standard, parecía un buen destino para darse a conocer. Y así fue, en su única temporada completa como jugador del Genk destacó en la liga belga. Pero cuando realmente se da a conocer a Europa es un año después, en 2017 se sale en la Europa League y comienza a llamar la atención de varios clubes importantes. Anotó 7 goles en el torneo, siendo clave en la clasificación de la fase de grupos por delante de Athletic, Rapid Viena o Sassuolo. No debemos olvidar que ese Genk se coló en los cuartos de la Europa League y cayó eliminado por un global de 4-3 ante el Celta, pero Bailey ya no formaba parte de su plantilla ya que en el mercado de invierno el Bayer Leverkusen se lo llevó por 13.5 kilos. Imaginad qué papel podía haber hecho el conjunto belga con el jamaicano en sus filas ya en cuartos de la Europa League.

Bailey llegaba a la Bundesliga con la sensación de que se iba a salir desde el primer día, pero no fue así. En esa media temporada con el Bayer jugó realmente poco y era un asunto que a todos nos extrañaba, ya que habían realizado por él una importante inversión económica y apenas contaba con minutos. En total jugó 8 partidos de Bundesliga. Esta temporada todo ha cambiado, se ha convertido en una pieza fundamental en el esquema de Heiko Herrlich. El jamaicano, con el dorsal nueve a la espalda, actúa por la banda izquierda y forma una peligrosa delantera junto a Volland, Brandt y Havertz. En lo que llevamos de Bundesliga el bueno de Bailey suma ya 9 goles y 5 asistencias, unos registros que ya empiezan a ser mejores de los que lograba en el Genk. La pregunta es obvia, ¿cuánto le durará al Bayer este magnífico futbolista? Desconocemos la respuesta, de momento los intereses del jamaicano y de la entidad de Leverkusen pasan por entrar en Champions League, tenemos ganas de ver a Bailey compitiendo ante los mejores equipos del continente.

Bailey y sus múltiples opciones internacionales

La breve historia, solo tiene 20 años, de Bailey mola mucho, pero todavía más este apartado de sus posibilidades como futbolista internacional. Lo normal sería que habiendo nacido en Kingston jugara con su país natal, pero Bailey no lo tiene del todo claro. Hasta el momento no ha disputado un solo partido oficial con Jamaica, tan solo un amistoso sub-23 ante Islas Caimán. Personalmente no entiendo a Bailey, ¿qué hay más bonito que la Copa Oro, la Copa del Caribe o ser invitado a la Copa América? El jugador del Bayer ha dejado la puerta abierta a otro tipo de opciones, como por ejemplo Inglaterra. En los últimos meses desde la prensa británica se está dejando caer la idea de que fuera al próximo Mundial defendiendo el escudo de Inglaterra. Podría jugar con los británicos debido a que sus dos abuelos poseen el pasaporte inglés, esto haría que se repitiera la misma historia que muchos años atrás sucedió con John Barnes y recientemente con Raheem Sterling. De hecho los tres han nacido en Kingston, veremos si Bailey sigue sus mismos pasos. El jugador del Bayer tiene otras tres opciones muy golosas.

Debido a méritos diplomáticos podría jugar con Malta, la selección número 185 del ránking FIFA. Otra opción es que sea internacional con Bélgica. Posiblemente sea la opción más remota, aunque deportivamente hablando sea casi la mejor. Bailey ha estado dos años viviendo en suelo belga pero requiere de cinco, sin interrupciones, para así lograr el pasaporte, pero si se casara con una belga podría lograrlo de inmediato. La última posibilidad es que fuera internacional con Alemania, solo podría ser miembro de la mannschaft habiendo estado 8 años en tierras germanas. Bailey tiene contrato con el Bayer hasta 2022. Dudo mucho que Bailey esté tanto tiempo sin ser internacional con cualquiera de sus opciones, solo posee una posibilidad real para acudir al próximo Mundial.