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La pasión turca de 2008

La Eurocopa jugada en Austria y Suiza sigue guardada en la memoria de la selección turca como un recuerdo bello y feliz. Nosotros tampoco la hemos olvidado. Terim, Nihat o Turan lo bordaron como casi nunca

turca

“Yo nunca he tirado la toalla, nunca en toda mi carrera. Y mis chicos saben que hasta que el árbitro no pite el final del partido hay tiempo para marcar, para ganar, para hacer historia. Odio perder. No tolero ni que mi mujer me gane al Backgammon y eso es lo que le transmito al equipo. Quiero que se dejen la piel”, argumentó Fatih Terim durante la Eurocopa de 2008, jugada en Austria y Suiza y de tan bello y feliz recuerdo para Turquía.

Aunque no empezó bien. Porque en la primera jornada el equipo cedió ante Portugal, vigente subcampeona. En la víspera del partido Terim avisó que “Portugal son los brasileños de Europa”, pero matizó que Turquía tenía armas para “complicarles mucho la vida”. El técnico luso, Luiz Felipe Scolari, recalcó que sentía mucho respeto por Turquía y mucha admiración por Terim. No había olvidado la eliminatoria de semifinales del Mundial de Corea y Japón (2002): su Brasil pasó a la final con un único tanto de Ronaldo, pero sufrió de lo lindo. Turquía acabaría tercera después de superar a Corea del Sur en el partido por el tercer puesto, con un gol de Hakan Şükür a los 11 segundos, el más rápido de la historia de la competición, y un doblete de İlhan Mansız. En la Eurocopa del año 2000 Portugal había vencido a Turquía en los cuartos de final con un doblete de Nuno Gomes.

El partido del 7 de junio de 2008 en Ginebra se saldó con un 2-0 a favor del equipo portugués, con dianas de Pepe y Raúl Meireles. Por Turquía jugaron Volkan Demirel; Hamit Altintop, Zan, Çetin, Balta; Kazim, Emre Belözoğlu, Mehmet Aurelio, Şanlı; Erdinç y Nihat Kahveci. El día después Mundo Deportivo relataba que la inauguración de la Eurocopa no había levantado pasiones: “La inauguración de los Juegos de Barcelona puso el listón muy alto. A partir de entonces casi todas las ceremonias parecen pobres, pero la de ayer en Basilea de la Euro, que no duró ni un cuarto de hora, fue del todo discreta. Por televisión se vio más colorido y fue más efectivista que in situ. Pero a estas alturas la gente ya pasa de tópicos, con las vacas, los conejitos, los esquiadores. Mejor hubiera sido una fondue gigante para el público, que regalaran chocolate”.

En la segunda jornada Turquía se cruzó con la anfitriona Suiza. Hakan Yakın abrió el marcador en una jugada nacida de las botas de Eren Derdiyok, ambos de raíces otomanas, pero Semih Şentürk empató en el minuto 57 y Arda Turan, entonces un prometedor futbolista de 21 años del Galatasaray, celebró el 1-2 final en el 92′, para sellar la prematura eliminación del equipo de Diego Benaglio, Stephan Lichsteiner, Philippe Senderos, Gökhan Inler, Valon Behrami, Gelson Fernandes, Tranquillo Barnetta, Alexander Frei y compañía. “Turquía se jugará la clasificación contra Chequia en el último encuentro de este grupo terrorífico, pasional, con más calidad de lo esperado”, testimonió Mundo Deportivo.

 

“Odio perder. No tolero ni que mi mujer me gane al Backgammon y eso es lo que le transmito al equipo. Quiero que se dejen la piel”, argumentaba el míster, Fatih Terim

 

Turquía y la República Checa llegaron a la última jornada con un balance idéntico de una victoria y una derrota con dos goles a favor y tres en contra: “Una igualdad que de persistir provocaría un desempate en la tanda de penaltis, lo nunca visto. Desde que la UEFA recordase días atrás que existía esta posibilidad recogida en su artículo 7.08 los dos equipos han dedicado una buena parte de sus entrenamientos a practicar los lanzamientos de penalti”. El encuentro era “la primera final de esta Eurocopa”, según Mundo Deportivo. En marzo Demirel había detenido tres penaltis en la tanda que decidió los octavos de final de la Champions entre el Sevilla y su Fenerbahçe.

Bet365 pagaba la victoria checa a 2,40 euros y el triunfo turco a 3,25 euros y el equipo checo se adelantó con goles de Jan Koller y Jaroslav Plašil en la primera hora, pero el partido finalizó con un “milagro a la turca”: “Turquía dio la primera gran campanada de la Eurocopa al clasificarse tras una remontada heroica ante Chequia. Cuando nadie daba nada por ellos tuvieron un ‘rush‘ final impresionante y aprovechándose de un error del meta Cech, absolutamente insospechado, hicieron el milagro de girar el marcador. La locura se apoderó de las gradas y no queremos ni imaginar lo que fue anoche Estambul”. Arda Turan empató en el minuto 75 y Nihat, criticado por desaparecido en las dos primeras jornadas, firmó un doblete (87′ y 89′) para enlazar la segunda remontada agónica. “Este partido no ha sido normal”, admitió después. “Parece increíble, pero lo hemos conseguido. ¿Inmortal yo? Bueno, me injertaron un tendón procedente de un cadáver… Quizás el legado y este encuentro sí lo sean”, dijo el delantero.

Nihat habló de “una cuestión de fe” y Mundo Deportivo comenzó a señalar “la increíble capacidad de supervivencia” de Turquía, que fue netamente inferior durante gran parte del partido y que incluso acabó con diez futbolistas por la expulsión por agresión de Demirel en el añadido. “No se pude cometer semejante tontería. Mereció la expulsión”, dijo Terim sobre una tarjeta roja que abrió la puerta de la titularidad a Rüstü Reçber: bronce en el Mundial de 2002 y ex del Barça. Mundo Deportivo relataba que había sobrevivido a un accidente de coche y a un accidente doméstico y recogía sus sensaciones: “Siempre vas a un torneo como este con la esperanza de jugar y de reivindicarte, especialmente a mi edad. Yo podré gozar de ese privilegio y no quiero defraudar a nadie“.

El rival en cuartos de final sería Croacia, el 20 de junio en el Ernst Happel: “Lo que no consiguió el Imperio Otomano en dos ocasiones, en 1529 y 1683, cuando vio frustrados sus intentos de conquistar Viena, se hará realidad, cuatro siglos más tarde, en una Europa cada día más sin fronteras con la invasión pacífica de las aficiones de Turquía y Croacia con motivo de la eliminatoria de cuartos que enfrenta a ambos países. En Austria viven unos 500.000 turcos y en la vecina Alemania unos cinco millones. Cuántos aparecerán hoy por Viena es incalculable, pero la policía austríaca estima que serán 300.000”.

Croacia, favorita ante una Turquía mermada por las bajas, se adelantó en el minuto 119 por mediación de Ivan Klasnić, “primer futbolista con un riñón trasplantado que marca en el torneo”, pero Turquía forzó la tanda de penaltis en el 122′ gracias a Şentürk. Luka Modrić, recién fichado por el Tottenham, “un genio llamado a ser crack”, Ivan Rakitić (Schalke 04) y Mladen Petrić fallaron sus lanzamientos y Turan, Şentürk y Altıntop batieron a Stipe Pletikosa y Turquía accedió a sus primeras semifinales de una Eurocopa. Mundo Deportivo tituló Otro milagro lleva a Turquía a semis y Turquía vuelve a ganar un partido imposible: “Los turcos firmaron su segundo milagro en lo que va de Eurocopa. Si su victoria ante Chequia pareció imposible, la de anoche, ante los croatas aún fue más inverosímil”. Fue “un partido histórico” y “otra gesta” del equipo de Tarim, aunque por el camino perdió por sanción a tres nuevos jugadores. En la previa el entrenador turco había pedido “no disparar al aire para festejar nuestras victorias para no convertirlas en tragedia. El éxito no es más importante que la vida”. Las celebraciones de la victoria contra la República Checa habían dejado una niña de diez años herida.

En la víspera del duelo de cuartos de final ante España el seleccionador italiano, Roberto Donadoni, dijo que tras ver el partido entre Croacia y Turquía había que estar “preparado para todo” y que “estos partidos te quitan años de vida”. El rival otomano en las semifinales sería Alemania: en los días previos Miroslav Klose alabó la “increíble voluntad de victoria” de Turquía y Joachim Löw, exentrenador del Fenerbahçe y el Adanaspor, subrayó que el equipo de Terim merecía todo el respeto del mundo porque “han demostrado en este torneo que siempre hay que contar con ellos, esté como esté el marcador. Son imprevisibles y eso les hace muy peligrosos”. Nihat ya soñaba en grande: “Ahora estamos a un paso de la final: espero a España”. Dijo que Alemania era un rival complicado, pero que Turquía ya había hecho historia y era capaz de todo.

 

Nihat ya soñaba en grande: “Ahora estamos a un paso de la final: espero a España”. Dijo que Alemania era un rival complicado, pero que Turquía ya había hecho historia y era capaz de todo

 

El delantero del Villarreal sería baja por lesión en las semifinales. De hecho, Turquía llegó incluso a pedir a la UEFA la posibilidad de convocar nuevos futbolistas ante la plaga de bajas, cuatro por sanción más cuatro o cinco por lesión, pero el ente europeo rechazó la petición. “Tendré que poner al tercer portero como jugador de campo”, dijo Terim en la víspera del partido. Medio en broma y medio en serio. Hasta el punto que Mundo Deportivo llegó a contar que “no habría traba legal alguna por parte de la UEFA si a la postre Fatih Terim decidiera alinear a su tercer portero, Tolga Zengin, como delantero o defensa”. “Por lo presenciado desde la barrera las sesiones de entrenamiento realizadas por los turcos en la cuenta atrás del partido de hoy han sido extremadamente ligeritas, más aún que las del Barça. Terim no ha apretado a sus hombres, consciente de que debía eludir el riego de perder más efectivos por lesión, y el trabajo de verdad ha sido mental”, añadía del periódico. Después de la inaugural derrota ante Portugal instó a sus futbolistas a leer la prensa para ver las críticas contra el equipo. Un día rezaron todos juntos en una sala reservada de una de las principales mezquitas de Viena.

El duelo entre Alemania y Turquía era algo más que un partido: “Es fútbol, sólo fútbol, pero la primera semifinal agitará la vida de todos estos emigrantes turcos que residen en Alemania, algunos de segunda generación, que siguen encontrando demasiadas diferencias religiosas, sociales y culturales con sus hermanos de convivencia alemanes”.  Löw hizo un llamamiento a aficionados, políticos y medios de comunicación para que no hubiera “provocaciones” y para que hubiera paz. Altıntop reconoció que se enviaba SMS con Jansen, Klose, Lahm, Podolski y Schweinsteiger, pero “no hemos cruzado ninguna apuesta”.

El duelo se jugó el miércoles 25 de junio en Basilea y Uğur Boral adelantó a Turquía en el minuto 22. Fue el gol más tempranero del equipo en la Eurocopa. Schweinsteiger empató justo después (26′) y Klose dio ventaja a Alemania en el 79′. Şentürk restableció el equilibrio en el 86′ con un gol, el tercero de su cuenta particular en el torneo, que pareció mandar la semifinal a la prórroga, pero Philipp Lahm marcó en el 90′ y dio el pase a la final a Alemania. “Hubiera sido merecida perdedora ante un súper rival al que acabó noqueando en un partido épico”, explicó la crónica de Mundo Deportivo bajo el siguiente encabezado: Alemania se planta en su sexta final ganando a la turca. A la turca.

Otro texto retrataba que “todo el mundo recordará el Getafe-Bayern de la UEFA y todo el mundo recordará el Alemania-Turquía de la Eurocopa. Azulones y turcos perdieron y quedaron eliminados cuando hubieran merecido pasar. Curiosamente, en ambos casos sobrevivieron los alemanes, esos que según Lineker siempre acaban ganando”. Turquía, “el equipo al que nunca debes acompañar si sufres dolencias cardíacas, ni estás alto de tensión, ni siquiera si sufres de insomnio”, “una selección para gente sana porque el riesgo de sobresalto está asegurado”, cayó y cayó víctima de su propia receta. Pero el presidente del país, Abdullah Gül, subrayó: “No tenemos que estar tristes. Podemos mantener la cabeza en alto”. Y los jugadores fueron recibidos en Estambul como héroes.

 


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Fotografía de Getty Images.