Corría el mes de marzo de 2005 cuando Steve McClaren echó mano de un chavalín de 17 años para darle velocidad al Middlesbrough. La eliminatoria de octavos de final estaba con un global de 4-2 abajo y ya era el minuto 78, por lo que el bautismo de Adam Johnson (14 de julio de 1987) era un movimiento a la desesperada. Se marchó Doriva y entraba un imberbe chico de Sunderland.

Su participación esa temporada se redujo a redujo a 13 minutos, y tuvo que esperar cinco más para ser importante en el Middlesbrough. Le bastó mitad de curso 2009/10 en la Championship para que un Manchester City con Khaldoon Al Mubarak como presidente y Roberto Mancini en el banquillo desembolsase ocho millones de euros por Johnson. Convivió con Tévez, Yaya Touré, Balotelli, Milner, Silva o Kun Agüero, y quizás por esa aglomeración de estrellas nunca superó los 15 encuentros de titular como blue.

Habían pasado ocho temporadas y a sus 25 años volvía a la ciudad que le vio nacer tras cosechar tres títulos con el City. Se ponía la camiseta del equipo de su ciudad. Fue titular en un amistoso de la selección inglesa ante Italia (victoria por 2-1) el 15 de agosto de 2012 y 13 días después debutaba como Black Cat.

Acostado en el perfil diestro, Adam es pieza esencial para Gustavo Poyet. Profundidad, buena sintonía con el lateral Phil Bardsley y un peligro constante cuando traza la diagonal y carga el disparo. Cinco goles en todo el curso pasado y en el actual ya lleva nueve, con un mes de enero en el que convirtió seis, y uno más el 1 de febrero. Méritos que le valieron para ser Player of the Month de la Premier.

Él por un lado, Fabio Borini por otro y la referencia de Jozy Altidore (que es el único que no convence). Suena para ir al Mundial de este próximo verano ante las dudas de Inglaterra en los costados y su gran estado de forma.

Johnson junto a Balotelli en el City, donde convivió con una aglomeración de estrellas.

Johnson junto a Balotelli en el City, donde convivió con una aglomeración de estrellas.

Adam Johnson vuelve a Wembley, campo en el que ganó la FA Cup con el Manchester City en 2011, pero un escenario en el que muchos años antes ya saboreó las mieles del éxito. Con diez años, Johnson disputó un encuentro de Fútbol-7 en el coliseo inglés defendiendo la camiseta del Peterlee Schools, un día en el que la leyenda inglesa Johnny Haynes quedó prendado del pequeño Adam.

Haynes falleció en 2005, por lo que no pudo ver como su predicción se convertía en realidad, pero ese día Johnson maravilló y dejó detalles de lo que podía lograr con trabajo y constancia. El domingo, y como referencia del Sunderland, Adam Johnson quiere ser el líder para que el cuadro del noreste de Inglaterra vuelva a alzar un título 41 años después. Un chaval de Sunderland que sueña con Brasil 2014 puede ser el factor diferencial y rememorar su conquista infantil en Wembley.