Ante los constantes problemas físicos de Aduriz, y su edad, el Athletic ha tenido que mirar hacia Dinamarca, concretamente a Copenhague, para pescar un delantero. La llegada de Kenan Kodro a Bilbo ha generado varias dudas. La primera de todas es si el bosnio tiene nivel suficiente para ser importante, que no titular indiscutible, en el Athletic. La segunda de las cuestiones tiene que ver con que su padre, Meho, sea una leyenda de la Real Sociedad. Entre tanta duda vamos a poner algo de luz y despejar las incógnitas a este refuerzo invernal.

Notable nivel en Osasuna

Kodro llegó a Pamplona libre, en 2014, procedente del segundo equipo de la Real Sociedad. En principio su llegada estaba pensada para el filial ‘rojillo’ pero no tardó en entrar en los planes del primer equipo. La sensación que quedó en los hinchas de Osasuna es que Kodro se marchó en el mejor momento, cuando más estaba ofreciendo y aprovechando los minutos de los que disponía. Al delantero hay dos situaciones que nadie le podrá negar. La primera de todas es su puntería el año del ascenso del equipo navarro a Primera División. Sus dos goles ante el Girona en la final del play-off todavía están en la retina. Esa campaña sumó seis goles en apenas once titularidades.

La segunda de ellas se debe al regreso de Osasuna a Primera. La temporada fue un desastre en todos los sentidos, apenas ganaron un par de partidos en todo el curso pero posiblemente los dos aspectos más positivos fueron Sergio León y el bosnio. Anotó siete goles en 17 titularidades, unas cifras notables teniendo en cuenta el nivel que tenía aquella plantilla ‘rojilla’. Y es ahí, cuando parecía que iba a ser la referencia de Osasuna en Segunda, cuando llegó el Mainz y se lo llevó por menos de dos millones.

Aventuras en Alemania, Suiza y Dinamarca

Sus estancias en el Mainz, Grasshoppers y Copenhague no han sido muy positivas. Más allá de haber acumulado experiencia, sumando sus tres equipos ha jugado un total de 30 partidos en liga, 17 como titular y ha anotado ocho goles. No son las mejores cifras posibles para un jugador que dejó Osasuna en pleno crecimiento y ha visto reducida su progresión. Si tuviéramos que quedarnos con dos puntos positivos de estas experiencias en el extranjera serían los siguientes: en primer lugar, sus siete goles en 14 partidos con el Grasshopper, allí coincidió con Jeffren Suárez. Estos buenos número hicieron que el Copenhague pagara 1,6 ‘kilos’ al Mainz para llevárselo, en Suiza estaba cedido.

Solbakken ha contado realmente poco con Kodro, pero es que la competencia en su puesto es grande; ahí están Soteriou y N’Doye. Pero donde sí ha demostrado nivel ha sido en la Europa League. El equipo danés ha sido eliminado en la fase de grupos por rivales como Zenit, Slavia de Praga o Girondins de Burdeos, pero en la fase de clasificación el bosnio ha anotado cinco goles en ocho partidos de la competición europea. Sin duda sus mejores números desde que fuera futbolista del Copenhague.

¿Tiene nivel para el Athletic?

Esta cuestión la deberá resolver el propio Kodro sobre el césped. Pero lo que está claro es que ahora mismo no hay muchas opciones vascas para el Athletic en ataque, hay una sequía importante en esa posición. Por lo tanto, si uno mira al mercado no había mejores opciones que el bosnio nacido en Donosti. Más allá de la de Fernando Llorente, claro. Kodro no es un jugador muy fino con el balón en los pies, pero sí va bien al espacio y por alto. No es un jugador lento y tiene buen disparo, aunque tampoco es para volverse locos. Es un delantero correcto que puede asumir su rol en el Athletic.

Teniendo en cuenta el juego directo que ha implantado Garitano desde su llegada, las cualidades del delantero casan bastante con esta idea. Kodro ha demostrado que con confianza él aporta goles, pero lejos de las cifras de Aduriz, está claro. Lo que sí tendrá a sus disposición es pasadores de nivel como Muniain, Susaeta, Williams o Ibai Gómez que desde las bandas le pueden surtir de balones. Veremos cómo le va al delantero en esta nueva etapa, aún tiene 25 años y su llegada no parece una idea tan loca como muchos pintan.