Jadon Sancho tiene esa sensación de que pasan los años y que hay cosas que nunca cambian. La siente cada vez que salta al terreno de juego. Para él no hay diferencia entre las pachangas que se montaba al salir de clase y los grandes partidos en el Westfalenstadion. Su juego no ha cambiado por la presión de ser un futbolista profesional y sigue jugando con el balón en la banda como lo hacía en las calles en las que ahora es un ejemplo.

El fútbol ‘in the hood’

Todas las grandes urbes tienen sus barrios más humildes que acaban adoptando el estereotipo de ser los sectores más peligrosos de la ciudad. Jadon Sancho nació y creció en uno de ellos, Kennington. Un distrito situado al sur de Londres, que además está rodeado por algunas de las calles que sustentan la peor fama de la ciudad. “El Manchester City vino y vi que era una oportunidad para salir del barrio y de las malas influencias. Después de la escuela, solo quería ir a jugar fútbol en la calle, para distraerme de mi alrededor y de las malas compañías con las que nunca quise relacionarme”, contó Jadon Sancho en una entrevista oficial para la web del club ‘skyblue’, tras años antes estar jugando en campeonatos locales.

Las calles del sur de Londres también tienen aspectos positivos, sobre todo en lo que respecta al fútbol. Se han convertido en una tremenda fábrica de regateadores. “Ambos seguimos jugando como lo hacíamos en la calle, en los parques y las jaulas. Así es como jugamos”, relata en Goal.com Hudson Odoi, su amigo que empieza a sacar la cabeza en el primer equipo del Chelsea, con el que Sancho desde la infancia mantiene una buena relación. A pesar de sobresalir por la técnica y la velocidad cuando encaran, el extremo ‘blue’ destaca el valor de la actitud, la cual él explica que es mucho más importante que otros aspectos. “Tenemos esa mentalidad innata para enfrentarnos a los defensores. Ten confianza, sé tú mismo y no seas tímido delante de nadie”, aseguraba Odoi, que ya es internacional con Inglaterra.

 

“Siempre he querido ser un futbolista que te haga decir: ‘¡Whoau!'”

 

Otro de los extremos con el que hacía ‘crew’ de regateadores por las calles con Jadon Sancho era Reiss Nelson, jugador del Arsenal cedido en el Hoffenheim alemán. “Esos chicos estaban locos. Hacían que sus rivales parecieran estúpidos, con sus caños, regates y combinaciones”, recuerda Sayce Holmes Lewis, entrenador de la infancia, haciendo referencia a aquella pareja de jugones, en declaraciones a The Mirror. El tiempo ha confirmado el talento que tienen los dos chavales del sur de Londres. Sin embargo, el técnico coincide con Hudson Odoi, en que no solo la calidad les ha llevado a ser profesionales. “Tenían mucho talento, pero además querían trabajar duro. Tenían esa capacidad de superación. Jadon nunca tenía miedo en el campo. Al crecer en esa zona de Southwark, tienes que tener algo en ti para ser capaz de jugar allí”, explica el que fue su primer míster.

Sancho (primero por la derecha) con algunos de los amigos de su infancia, hoy también profesionales, como Odoi (primero por la izquierda) o Nelson (segundo por la derecha).

De la calle a la profesión

“Hasta Stevie Wonder podría haber visto que era un jugador especial”, reconocía en The Mirror Louis Lancaster, su entrenador de la etapa sub-15 en el Watford, el primer club que se fijó en Jadon. A pesar de que su juego aparenta ser más estético, más ligado al entretenimiento con el balón, que eficaz y racional, siempre tuvo claro que quería ser futbolista profesional. “Recuerdo que una vez me senté con él, ya que entrevistaba a todos los jugadores, y le dije: ‘¿cuál es tu sueño?’, a lo que él me respondió: ‘Quiero competir en Europa en uno de los mejores clubes y jugar para Inglaterra, y así hacer sentir orgullosa a mi familia’”, cuenta Lancaster.

Para conseguir esa meta, Jadon Sancho tenía muy claros sus referentes. Teniendo en cuenta su estilo de juego, no sorprende que sean brasileños. “Aunque él tratara de disimularlo, siempre lo pillaba viendo vídeos de Ronaldinho y Neymar. Le motivaban”, recuerda el exentrenador del Watford. El propio Sancho explicó en DW Kick off los motivos que lo llevaron a escoger a esos referentes. “Me gusta la gente que se expresa y destaca por ser diferente. Siempre he querido ser un futbolista que te haga decir: “¡Whoau!”, se sinceraba esta misma temporada el del Borussia Dortmund.

Tomar decisiones marca la carrera de un futbolista. En la de Jadon Sancho ha habido algunas más fáciles, como quizás fue la de cambiar la cantera del Watford por la del Manchester City. Pero también ha tenido que tomarlas de difíciles, o por lo menos tremendamente atrevidas, como fue el caso de apostar por él mismo en su aventura alemana y no continuar bajo el seductor tutelaje de Pep Guardiola en el club inglés. “En el Dortmund tienen fe en los jóvenes y la edad es un número. En Inglaterra, especialmente, a la gente le cuesta salir de los clubes hasta que no tienen 22 años. Por eso siempre digo que no tengan miedo, que fuera hay muchas oportunidades para ser futbolista. Porque al final: no puedes tener éxito y querer ser el mejor, si no aprovechas las oportunidades”, sentenciaba Jadon Sancho en DW Kick off.

 

“Espero poder mandar este mensaje positivo: no hacer cosas malas, y tampoco hace falta ser futbolista profesional, simplemente centrarse en la educación, que es lo más importante”

 

Al extremo inglés el movimiento le ha salido de forma estupenda. En su segunda temporada, tras un año de adaptación y ya con 19 años, es el jugador del Borussia Dortmund que más partidos ha disputado esta temporada. También supera las cifras dobles en goles y asistencias, once goles y 14  asistencias en los 32 partidos que ha disputado. A Jadon Sancho le va bien en el fútbol porque desde muy joven ya conocía sus puntos fuertes, pero más aún sus debilidades. “Siempre pienso en cómo regatear. Mantengo el balón bien pegado a mí, corro hacia el defensa para encararlo, y entonces, espero a que el rival haga el primer movimiento con su pierna, para saber por dónde escaparme y por dónde no. Mi zurda es quizás mi mayor debilidad. Pero que no se exciten los defensas, eh[riendo] que también puedo chutar con ella”, comentaba con alguna sonrisa Sancho en aquella misma entrevista del club ‘skyblue’. Sin embargo, en Talking Tekkers reconocía que si el rival no se mueve y le espera, para incitarlo, su “truco favorito es la elástica” y que juega así, porque le gusta “entretener”. Igual que lo hacía Ronaldinho y como muchas veces lo hace Neymar.

Los artistas muchas veces pecan de ser superficiales y centrarse simplemente en lo estético, pero con Jadon Sancho esto no es así. Detrás de sus obras de arte en el campo, hay una idea para todos esos chavales de esos barrios más conflictivos. “Espero poder mandar este mensaje positivo: no hacer cosas malas, y tampoco hace falta ser futbolista profesional, simplemente centrarse en la educación, que es lo más importante”, anhela conseguir el extremo inglés. Como muchos otros futbolistas con cierta repercusión, las marcas y la publicidad acuden a su imagen, hasta el punto que las calles ya se plagan de carteles con sus caras, pero para Jadon Sancho esto no significa simplemente tener fama. “Muestran que si tú te concentras en una sola cosa, puedes conseguirla”, reflexiona el delantero. “Estoy tratando de volver a mis antiguas escuelas. Con suerte, si todo va bien, podré ayudar repartiendo material de mis patrocinadores. Nunca olvidaré de dónde vengo porque sé cómo es crecer en esa área… y no es bueno”, sentenció Jadon Sancho en The Guardian.

En la vida hay muchas cosas que no eliges, pero lo que sí escoges es la actitud que tomas frente a todas esas adversidades. Jadon Sancho lo hizo. Se alejó de las distracciones fáciles pero poco aconsejables que tenía a su alcance, para concentrarse en una sola cosa: el¡Whaou! de la gente al verle jugar, mientras él disfruta al marcarse una elástica homenajeando al Ronaldinho que lo inspiró tanto en su infancia en Kennington.