Su celebración de los goles posiblemente sea su marca personal. Detrás de esa actuación en forma de pantera que comenzó como un homenaje a la leyenda del Saint-Etienne, Salif Keita, hay un futbolista que ha trabajado duro, ha anotado muchos goles y posiblemente nunca haya tenido el reconocimiento necesario. No todos los goles valen lo mismo. Hay delanteros que poseen un reconocimiento rápido y otros que llevan más de una década perforando redes y no han llenado portadas, vendido miles de camisetas o firmado por los mejores clubes del mundo. Este es el caso de Bafetimbi Gomis, un nueve en la sombra.

No tenía a Gomis como un notable goleador, lo reconozco. Es evidente que sabía y había visto sus buenas actuaciones y goles con el Saint-Etienne, Olympique de Lyon, OM, Galatasaray o ahora en el Al-Hilal, pero no recordaba sus cifras. Porque Gomis nunca me ha dado la impresión de ser un goleador nato, pero sus números dicen otra cosa bien distinta. En once temporadas ha anotado diez o más goles en liga, unas cifras muy a tener en cuenta. Lo que demuestra una regularidad evidente, de ahí que haya estado en tres de los clubes más importantes de Francia, Premier League, haya destacado en la liga turca y ahora se salga, pasada la treintena, en Arabia Saudí.

“Me gusta sentir a la afición para subir mi nivel. Cuando los veo antes o después del partido, o cuando me persiguen en el coche, siento algo especial”, señalaba Gomis a L’Equipe. Está claro que el delantero de origen senegalés es un futbolista al que uno adora si viste su camiseta. Pero no siempre ha sido así, como otros tantos futbolistas ha tenido, por desgracia, alguna que otra situación desagradable con los ultras. Gomis relataba al diario francés, en la citada entrevista, que durante su segunda etapa en Marsella, varios ultras del OM fueron a golpearle al término de un entrenamiento ya que le echaban en cara su celebración porque la comenzó a hacer en su época en el Saint-Etienne. Una locura. El propio Gomis indicó que aquel suceso no terminó en tragedia de milagro.

En esa segunda etapa en Marsella anotó 20 goles en 31 partidos, jamás había alcanzado esos números. Pero aun así la directiva no contó con él y de esa manera se abrió la puerta del Galatasaray. “Cuando amas a un club el amor debe ser recíproco”, comentaba sobre su salida. Podía parecer una despedida del fútbol de élite, ya que son muchos los casos de jugadores que acuden a Turquía a por su último gran contrato antes de retirarse. No fue el caso del francés, en su única temporada como futbolista del Galatasaray firmó 29 tantos en 33 partidos, ganó la liga y fue el máximo goleador. Atrás quedaba su paso gris por la Premier League o sus años en la Ligue 1, tenía su premio.

“Muchas veces no he recibido el reconocimiento que merecía en Francia. Pero es la historia de mi vida, siempre he tenido que luchar”, relataba. Así lo atestiguan las tan solo 12 convocatorias con la selección francesa y sus tres goles anotados. Ahora sí podemos decir que en Arabia Saudí ha firmado su último gran contrato o tal vez, gracias a sus 17 goles en 21 partidos, puede que haya vuelto a llamar la atención de alguna entidad europea. Quién sabe, es posible que aún tengamos pantera para rato. Lo que sí es evidente es que Gomis no pasará a la historia por ser un gran goleador, aunque en realidad ha sido un futbolista que le habría venido genial a casi cualquier equipo del continente.