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No sé qué es la gente importante. Ni de dónde sale. Solo sé que existe. Que por alguna razón, hay una parte de nuestra sociedad que recibe ese calificativo. Gente importante. Qué expresión. Suena a eso, a algo importante. A algo que pesa, que una vez dicho cuesta sostener en el aire. Un día, hace mucho tiempo, recibimos en casa la visita de dos tipos trajeados. Uno llevaba corbata. El otro no. Preguntaban por mi padre. Yo estaba en el salón pegando cromos, creo, cuando mi madre apareció por el pasillo y me agarró del brazo. “A la habitación, nen. Gente importante. Le hice caso. Sigo sin saber quiénes eran ni qué querían. No pregunté.

Donald George Revie es gente importante. Eso se sabe. Como se sabe que hay que ponerse el cinturón en el coche o lavarse las manos antes de comer. Son cosas que asumes antes incluso de llegar a comprenderlas. Yo no tenía ni puta idea de fútbol, y sin embargo ya sabía que Don Revie era gente importante. Lo veía en esas secciones retro que antes incluían algunos semanarios deportivos. Esa cara, ese flequillo, esa sonrisa de boxeador retirado. Su mero aspecto intimidaba. Estaba claro. Estaba clarísimo. Ese hombre era uno de ellos.

Luego empecé a entender. Busqué, leí, mastiqué, y fui ubicando a aquel tipo en el mapa. Sus méritos. Lo que hizo en el Leeds, un club que revolucionó de arriba a abajo. Solo sentarse en el banquillo, sin experiencia ninguna en el puesto, exigió que cambiara la indumentaria del conjunto. “¿Saben qué equipo ha ganado más títulos en el mundo?”, cuestionó. “El Real Madrid. ¿Y saben de qué color viste el Real Madrid? De blanco. Bueno, pues desde este mismo momento este equipo jugará de blanco”. Para pasar de perdedor a ganador, había que empezar a vestirse de lo segundo. Era de cajón. ¿Cómo no se le había ocurrido a nadie antes? En realidad era una locura. Pero las locuras tienen eso, que a veces salen bien. Y así pasó. En su segunda temporada como técnico, consiguió ascender al club. Cinco cursos después, lo hizo campeón de liga por primera vez en su historia. Y cuatro años más tarde, repetiría la hazaña. Gracias a él, el Leeds tenía nuevo color. Y nueva sonrisa.

Todavía no sé qué es la gente importante

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. Pero aun así ya puedo comprender que a Don Revie se le relacione con ella. Al fin y al cabo, hay personas que logran hacer cosas que los otros no hacemos, y que merecen otro nombre por ello que las diferencie del resto.

 


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Fotografía de Getty Images.