A los futbolistas buenos se les distingue fácil, basta con verlos jugar diez minutos para saber quién sobresale del resto. Es el caso de Frenkie de Jong, ponga un rato cualquier partido del Ajax y sabrá diferenciar entre tanto, y bueno, talento joven al rubio que conduce el balón y juega como si tuviera treinta años. En el Ajax ahora mismo sobresalen cuatro perlas: Matthijs de Ligt, de Jong, Hakim Ziyech y David Neres. Con la venta de Justin Kluivert a la Roma no les ha hecho falta desprenderse de ninguno de ellos, aunque ofertas habrán tenido más de una. Si tuviéramos que elegir uno de estos cuatro para iniciar un proyecto las encuestas estarían divididas, pero yo no tendría ninguna duda. Siendo todos ellos magníficos proyectos, e incluso realidades, echaría el resto por ese futbolista capaz de jugar con la misma sencillez de diez y de central. Frenkie de Jong es totalmente distinto a todos.

Cómo juega de Jong

Hace tan solo tres años, cuando tenía dieciocho, llegó al Ajax procedente del Willem II, el club más poderoso de los Países Bajos no podía dejar escapar a un joven que los destrozaba en categorías inferiores. El de Jong del Willem II jugaba más cerca del área rival, prácticamente como diez, y era todo un martillo para los rivales. Desde que llegara al Ajax fue retrasando su posición, aunque dejó buenas cifras goleadoras en el Jong Ajax. En Ámsterdam sobre todo lo hemos visto de central y mediocentro, aún no hemos visto esa faceta pisando área. Lo que sí está clara es su mentalidad ofensiva, ya sea como central o medio más posicional, en su cabeza tan solo existe la opción de atacar. De Jong no destaca por ser el clásico medio pasador, tipo Xavi, Arthur o Jorginho, es un futbolista que ocupa más campo y del que, sobre todo, destacan sus carreras con la pelota. Eso le encanta, coge el balón desde atrás y supera líneas mediante su regate. Ahí se parece más a los croatas Modric y Kovacic, aunque con esto no queremos decir que esté a su nivel. Se hizo viral el curso pasado una acción suya frente al PSV, condujo prácticamente desde su área hasta la del rival por el carril central. Esa jugada le define.

Debido a su aún poco desarrollado cuerpo, tiene tan solo 21 años, huye de cualquier encuentro físico, sabe salir de la presión, se mueve ágil sobre el verde y la suelta al mejor colocado. Pese a que antes hemos dicho que no se trata del clásico medio de toque y pase, posee la visión de juego de aquellos que entre cinco opciones distintas saben diferenciar la mejor de todas. Otra de sus grandes virtudes es que no teme al fallo. Cuando juega de central y sale de la cueva sabe perfectamente que una pérdida posiblemente se convierta en gol del rival, aun así él asume que para beneficio del equipo tiene que arriesgar. Ahí también parte la actitud de un entrenador que le deja actuar de esta manera. Lo mismo sucede con los regates, de Jong regatea casi siempre moviendo su cuerpo en lugar de mediante filigranas, arriesga porque sabe que en el 90% de los duelos saldrá victorioso. Es cierto que hará dos o tres errores groseros, como le sucedía a ter Stegen o Neuer, pero a la larga ese riesgo que él toma será beneficioso. 

Qué debería mejorar

Un futbolista, y sobre todo un medio, de 21 años tiene todo por mejorar, hemos conocido numerosos ejemplos de medios dominadores que alcanzaron la madurez necesaria cerca de la treintena. Aunque nos parezca un futbolista magnífico, no olvidemos que de Jong es un proyecto de algo grande. Nada más. Posiblemente la mayor de las dudas sobre su figura llega a través de una indefinición sobre el césped, no sabemos dónde puede ser más dominador: como central, medio e incluso de diez. Es evidente que vivimos un fútbol en el que la versatilidad es clave, que se lo digan a Sergi Roberto, De Bruyne, Milner, Kimmich, etc. Existe una delgada línea entre ser polivalente y la indefinición, de Jong necesita comenzar a asentarse en un puesto fijo.

Posiblemente como mediocentro sea donde mayor pueda lucirse, ahí asume mayores riesgos que como central e incluso puede llegar a pisar área rival. Si bien es cierto que milita para un gran club europeo, algo alejado en las últimas décadas, el neerlandés está en un ecosistema idóneo. El Ajax es un equipo que manda en el 99% de los partidos en la Eredivisie, la posesión es suya y es un contexto perfecto para de Jong. Es por eso que habría que verlo en otra atmósfera, aunque si es inteligente sabrá elegir su futuro en equipos que apuesten por un modelo parecido al suyo. Ahora mismo tan solo necesita de minutos y partidos, sobre todo a nivel europeo, para así comenzar a acumular mayor experiencia. A los buenos jugadores siempre les llega el momento de demostrarlo en grandes escenarios.