Cuando vas a Granollers y preguntas por el apellido Gassama, todo el mundo sabe quiénes son. Tres hermanos y dos de ellos se dedican al mismo deporte, el balonmano. Mamadou y Kaba optaron por jugar con las manos antes que con los pies. En cambio, Sekou decidió todo lo contrario. Después de pasar por la Masía y por la cantera de la Damm, reputada escuela futbolística de Barcelona, el Valladolid, el Rayo o el Almería le dieron la oportunidad de curtirse en sus filiales. Sin embargo, no gozó de todos los minutos soñados y tanto el Badalona como el Sant Andreu sí que depositaron confianza en él, hasta que la entidad rojiblanca volvió a repescarlo.

Máximo artillero de la categoría de plata del fútbol español. La potencia y sus 1,89 centímetros de estatura es lo que destaca en este jugador. De cabeza va como un tiro y con el balón en los pies tampoco lo hace nada mal. Si tiene una mínima ocasión dentro del área te la transforma en gol. Tiene mucho olfato y eso en un auténtico ariete cuenta demasiado. El entrenador portugués del equipo indálico, Pedro Emanuel, cree que el potencial de Sekou ayuda mucho a todo su bloque. “El entrenador tiene mucha experiencia y me ayuda para pulir cosas y seguir siendo mejor jugador”, afirmó recientemente el futbolista hispano-senegalés, que ha disputado todos los minutos desde el comienzo de la liga, exceptuando los dos últimos encuentros contra el Girona en casa y frente al Rayo en Vallecas. Ante el conjunto catalán, el técnico luso decidió sustituirle en el minuto 87 después de haber anotado un doblete. La afición le brindó un homenaje y él se marchó al banquillo con numerosos aplausos del Estadio de los Juegos del Mediterráneo. Asimismo, el entrenador de la entidad rojiblanca volvió a sustituirle el pasado fin de semana en Vallecas, pero esta vez para dar más oxígeno al ataque indálico.

Es indiscutible en el once, pero su paso por el Almería ha tenido algunos vaivenes. En la pasada temporada, el ahora técnico del Alcorcón, Fran Fernández, no le dio demasiadas oportunidades puesto que tanto Juan Carlos como Álvaro Giménez estaban por delante de él en las posiciones ofensivas del equipo rojiblanco. Tan solo contaba con él para los minutos finales de los partidos y, a veces, ni eso. En el mercado de fichajes invernal se fue de préstamo al Valencia Mestalla. Además de los pocos minutos de los que gozaba, hubo un detonante para esta cesión. El penúltimo encuentro del año ante el Lugo fue determinante. Los albivermellos se quedaron con un hombre menos en la primera parte y el partido iba empatado. En el segundo acto, Fran decidió dar entrada a Sekou en el minuto 84 para buscar más balones largos y centros laterales. Sin embargo, el hispano-senegalés, caracterizado por su fuerte temperamento, fue fruto de varios agarrones en el área rival y pidió al árbitro que señalara penalti. El colegiado no lo consideró así y cuatro minutos después de entrar al terreno de juego lo expulsó por una agresión a Vieira. A raíz de esta situación, el entrenador tuvo claro qué hacer con él y el club andaluz lo cedió al filial de la entidad ‘ché’. Allí anotó tres dianas en medio año y después, de nuevo en Almería, le demostró en la pretemporada a Pedro Emanuel que era el ‘9’ que necesitaba.

Marca goles con mucha facilidad y todo ello en un año muy ilusionante para la afición almeriense. El jeque saudita Turki Al-Sheikh compró el 96 % de las acciones cuando comenzó el verano. Esto causó revuelo no solo en la ciudad, también en el mercado de fichajes. El nuevo propietario ha reforzado al club indálico con hasta 13 jugadores: Ivan Balliu, Nikola Maras, Dragan Rosic, Radosav Petrovic, Jonathan Silva, Juan Carlos Lazo, James Ozornwafor, Valentín Vada, Ante Coric, Darwin Núñez, Isah Aliyu, Juan Muñoz y Arvin Appiah. Este último por una cantidad cercana a los nueve millones. Un dato impensable en la Segunda División del fútbol español. También el entrenador portugués Pedro Emanuel es un refuerzo del máximo mandatario. Nada más llegar a la ciudad destituyó a Óscar Fernández, que ni siquiera debutó con el equipo, y puso al técnico luso a los mandos.

De momento, los resultados y las estadísticas están dando la razón al jeque. “Para ser honesto, pedía estar en Primera División en dos o tres años, pero ahora ha cambiado un poco mi mentalidad”, reconoció Turki Al-Sheikh en su última rueda de prensa. El Almería es líder de Segunda sin encajar todavía ninguna derrota. Y esta situación está propiciada gracias, en gran parte, a los goles de Sekou Gassama, que son alegría y amor para una afición poco acostumbrada a estas dos emociones.