A Denis y a Dani se les cae el fútbol. Cualquiera al que no le guste este deporte o jamás les haya visto jugar sobre el verde, a los cinco minutos de verlos en acción sabrá que son buenos. Y es así, son muy buenos. Más allá de sus condiciones técnicas y lectura del juego, ambos se caracterizan por ser dos futbolistas muy fáciles de ver. Se gustan en cada gesto, sus toques son tan sutiles que al espectador se le llenan los ojos. Todo esto está muy bien y son capaces de mostrar sus trucos, pero necesitan de un contexto y de una libertad para crear que no siempre han tenido. Hasta sus caminos se han cruzado: mientras uno sale del Arsenal, el otro viaja a Londres.

Ambos brillaron en el Villarreal y en el Betis, después fueron a parar al Barcelona y al Real Madrid. Todo parecía indicar que su talento inagotable se multiplicaría por dos al verse rodeados de futbolistas de mayores dotes técnicas. Ninguno de ellos ha logrado tirar la puerta de los dos transatlánticos del fútbol español y ahora a sus 25 años, Denis, y 23, Ceballos, tienen ante sí la oportunidad de demostrar que merecían más minutos y oportunidades. Además, es posible que ambos tengan en mente un mismo objetivo: la Eurocopa de 2020.

Pocos destinos parecen mejores para Denis Suárez que Vigo, su Vigo y su Celta. Los de Balaídos necesitan de algo más en ataque que Iago Aspas, porque como el de Moaña se coja un resfriado tiembla toda la ciudad. Es ahí donde el Celta necesita a Denis y Denis al Celta, sus destinos se han unido en el momento idóneo. Suárez está en un momento de su carrera donde tiene dos opciones: levantar sus últimas temporadas en Barcelona y Londres o quedarse a medio camino del potencial que parecía mostrar en su juventud. Posee capacidad para filtrar pases y romper líneas, combina fácil, tiene buen disparo y además gol. Poco más se le puede pedir a un futbolista ofensivo. Sin tener una bola mágica o careciendo de dotes místicas, es fácil predecir que al Celta y a Denis Suárez les irá bien yendo de la mano.

Lo de Ceballos en el Arsenal es algo distinto. Los gunners no necesitaban de manera urgente lucidez ofensiva, ya que cuentan un ataque de vértigo, pero sí de un lanzador que sepa meterles balones a Aubameyang, Lacazette y Pepe. Ceballos tan solo ha jugado un partido en el Emirates y ya tiene a sus hinchas locos, como si llevaran años sin ver a un futbolista con tantos destellos mágicos o más bien desde que Özil se fuera apagando lentamente. Habrá quien diga que el ritmo de la Premier podría ser demasiado para un jugador así, pero al fútbol se juega con la cabeza y Ceballos va sobrado de ideas y recursos. El ex jugador del Betis tan solo necesita de tiempo y espacio, ya lo ha demostrado con la selección Sub-21 en cuanto le han dado galones. Si le das las llaves, el andaluz abre la puerta.