Todos, absolutamente todos, los relojes de Chile se detuvieron este miércoles a las 6 de la tarde, a las 10 de la noche españolas, con el inicio de un partido que “no daba tiempo para lujos ni talento. Solo para matar o morir”, destacaba un hincha del Club Social y Deportivo Colo-Colo en Twitter. Y, en función de lo que hubiera pasado, algunos quizás no se hubieran vuelto a poner en marcha nunca más, ya que tras una temporada muy complicada, el ‘Cacique’, el club más popular del país andino, se jugaba el descenso a segunda en una final a partido único contra la Universidad de Concepción.

Al final, según explica la crónica publicada en la web del club, “los ‘Albos’ hicieron pesar la grandeza de la camiseta y se impusieron por un tanto contra cero”, obra del joven delantero argentino Pablo Solari, que con su gol, ya inolvidable para el Estadio Monumental, inscribió su nombre con letras de oro en la historia del Colo-Colo al evitar un descenso ansiado por muchos y que hubiera sido traumático para “el pueblo colocolino”, la mitad del país, tal como atestiguan varias encuestas realizadas en los últimos tiempos. El ‘Cacique’ es motivo de orgullo para muchos chilenos, y el único para demasiados de ellos.

 

“El fútbol chileno se acaba si Colo-Colo se va a la B”, afirmó, en la previa del partido, Arturo Vidal, exfutbolista del Cacique, como Matías Fernández, Alexis Sánchez o Humberto Suazo

 

El equipo, que en sus ya casi 96 años de historia nunca había enfrentado una situación tan delicada como esta, se dejó los deberes para el último día, y casi suspende, pero acabó ahuyentando el fantasma de la B y se mantiene, así, como el único equipo del fútbol chileno que no ha descendido nunca, y se mantiene, a la vez, en el exclusivo y selecto grupo que conforman, entre otros, el Real Madrid, el Barcelona, el Athletic Club, el Inter de Milán, Boca Juniors, el Ajax, el Feyenoord, el PSV, el Utrecht, el Benfica, el Porto, el Sporting de Portugal, el Galatasaray, el Fenerbahçe, el Beşiktaş, el Celtic de Glasgow, el Aberdeen, el Olympiacos, el Panathinaikos, el PAOK, el Flamengo, el América, el Guadalajara y el Nacional y el Peñarol uruguayos; siempre en la élite.

El Colo-Colo ha participado, pues, en los 104 títulos disputados desde 1933, y es, sin lugar a dudas, el club hegemónico del fútbol chileno, por encima del Club Universidad de Chile. Los Albos suman hasta 32 títulos ligueros. El doble, aproximadamente, que ‘La U’ (18) y el Club Deportivo Universidad Católica (15), ganadora de los últimos tres trofeos, y cinco de los últimos siete, y el cuádruple que el Club de Deportes Cobreloa (8), ahora en segunda, y que el Unión Española (7); y además han sido subcampeones en 21 ocasiones, y también ocupan el primer puesto del palmarés de la Copa (12) y de la Supercopa, en la que están empatados a dos títulos con la Universidad Católica.

 

“La pasión del pueblo, desde un cura hasta un ladrón. De la cuna al cajón. El Albo representa a toda una nación”, canta la afición del Estadio Monumental

 

El ‘Cacique’, que en 1927 realizó una gira por el Viejo Continente, es, además, el único conjunto chileno que ha alzado la Copa Libertadores. Ya la acarició en 1973, liderado por el exjugador del Levante y el Espanyol Carlos Caszely, que a la vez es el máximo artillero histórico del Colo-Colo, pero cayó a manos de Independiente de Avellaneda en el encuentro de desempate. Y finalmente la acabó logrando a la segunda, en 1991 y tras vencer al Olimpia paraguayo. Aquel título, además, abrió la puerta a disputar la Recopa Sudamericana y la Copa Interamericana, con sendas victorias ante el Cruzeiro brasileño y el Puebla Mexicano, respectivamente, y la Copa Intercontinental, el antiguo Mundial de Clubes, en la que perdió en la final por un claro 3-0 contra el Estrella Roja. Ya en 2006, el equipo regresó a la primera plana continental al alcanzar la final de la Copa Sudamericana, pero el equipo dirigido por Claudio Borghi, con Arturo Vidal en defensa y Matías Fernández, Alexis Sánchez y Humberto Suazo, autor de seis tantos con el Zaragoza en la 09-10, en ataque, hincó la rodilla ante el Pachuca mexicano.

“El fútbol chileno se acaba si Colo-Colo se va a la B, había vaticinado el propio Vidal antes del encuentro decisivo de este miércoles, y al final el equipo logró escaparse de las garras de la B cuando muchos ya escribían las últimas líneas de su esquela y acababan de cavar su fosa. “Liberé una angustia constante de hace mucho tiempo, de meses. Parecía imposible, pero lo logramos. No haber descendido se sintió como ser campeón. Ahora quiero quedarme y salir campeón y darle una alegría enorme a la gente”, admitió el técnico, Gustavo Quinteros, tras el partido, liberado.

Liberado, y, a la vez, Valiente, fuerte y grande, como pregona su lema, el Club Social y Deportivo Colo-Colo sueña ahora con dejar atrás definitivamente el drama vivido este miércoles, regresar a la senda del triunfo y seguir reinando en el balompié chileno como el cacique que ha sido desde su nacimiento. Con la ilusión de seguir siendo siempre, como canta una de las canciones de su hinchada, “la pasión del pueblo, desde un cura hasta un ladrón. De la cuna al cajón. Porque el ‘Albo’ representa a toda una nación”.

 


SUSCRÍBETE A LA REVISTA PANENKA


Fotografía de Getty Images.