“En pleno sombrío invierno…”

Christina Rossetti (1872)

 

Menudo infierno supuso para Phil Connors —papel interpretado por Bill Murray— quedarse atrapado en un bucle temporal y despertarse el Día de la Marmota durante repetidas veces, un día tras otro. Levantarse cada mañana con el sonido estridente del despertador y ver que volvía a ser 2 de febrero era desesperante para un tipo cansado de su vida y su trabajo. Connors era un hombre con unos deseos de cambiar su rutina que no podían verse realizados. Y a miles de quilómetros de distancia del pequeño pueblo de Pensilvania, en el que transcurre la famosa película Groundhog Day, parece que se repite parte de la historia. Sin embargo, esta vez con un actor principal bien diferente y un desenlace incierto todavía. En una de las principales ciudades de la moda, famosa por las fotos de revista de la preciosa Tour Eiffel, se levanta lo que hoy conocemos como París. Desde hace dos años camina por la capital francesa un joven Neymar que parece vivir una situación similar a la de Bill Murray, puesto que la condena de estar en el lugar y el momento equivocados —al menos a su parecer— genera una angustia sin parangón para ambos protagonistas. Murray acabó escapando de aquella espiral dramática, pero todavía desconocemos qué sucederá en un futuro con el futbolista. Al fin y al cabo, ficción y realidad suelen ser dos conceptos bien distintos.

Para ‘El Príncipe’ del fútbol brasileño los días sí que siguen contando y pasan uno tras otro mientras espera poder sacar una sonrisa ante tanto drama. Aunque Neymar no está ‘atrapado en el tiempo’ de manera literal, sí que parece estarlo de forma metafórica. Entre tantos rumores y polémicas sobre su futuro, él echa más leña al fuego con declaraciones que rápidamente pasan al punto de mira de periodistas que tratan de sacar diversas conjeturas sobre el asunto. ¿Qué planes tiene el PSG para ‘Ney’?¿Están Barça y Madrid dispuestos a tirar la casa por la ventana para traerle de vuelta a España? ¿Existen otros clubes realmente interesados en contratarle? En medio de tanto barullo, Neymar Jr. deberá seguir defendiendo la camiseta del conjunto parisino a la espera de poder escapar de ese bucle temporal, en el que se despierta cada día con la tristeza del que se siente lejos de casa, en un territorio que no acaba de ofrecerle la felicidad que pensaba que encontraría cuando decidió mudarse hace dos años.

 

Neymar esto, Neymar lo otro… Resulta complicado establecer un poco de cordura en el asunto cuando todo el mundo habla de ello y los inputs son instantáneos

 

Probablemente, Neymar no sea solo un jugador de fútbol, su figura va más allá. Acapara portadas y titulares de revistas y periódicos, abre telediarios o programas deportivos o actúa de imagen en diferentes anuncios publicitarios, entre muchas otras cosas. Es difícil manejar las situaciones cuando uno está en el ojo del huracán del entorno mediático, y más cuando no se puede limitar a hablar sobre el terreno de juego por culpa de las lesiones que le han condenado durante sus dos últimas campañas. La pregunta es si dichas lesiones son casualidad o consecuencia. ¿Es un simple factor de mala suerte o se han dado a causa del desfavorable contexto en el que se encuentra en París? Es difícil sacar conclusiones certeras ante tanta paja que se acumula día tras día en los medios de comunicación. Neymar esto, Neymar lo otro… Resulta complicado establecer un poco de cordura en el asunto cuando todo el mundo habla de ello y los inputs son instantáneos. El mundo de hoy funciona así y las especulaciones son constantes. Al final uno tiene que poner en entredicho si es cierto lo que ha leído u oído por ahí sobre el brasileño. 

El Día de la Marmota es una de las grandes festividades norteamericanas, en la que el animal que da nombre a la célebre jornada se encarga de predecir la duración que tendrá el invierno en los Estados Unidos y Canadá. En lo que respecta a Neymar, él hace tiempo que también espera el día en el que se marque una fecha definitiva a su prolongado invierno, una época sombría que ha durado más de lo normal para el brasileño. Pronto se cerrará el mercado de fichajes y sabremos que le deparará el destino: París, Barcelona, Madrid o quizá una novedad de última hora. Lamentablemente para él, en el mundo real no hay un guión que le asegure un final feliz, así que deberá seguir luchando para ganarle la partida al tiempo en el que permanece atrapado. Los paseos a orillas del Sena le siguen sabiendo a poco.