*Esta lista está extraída del #Panenka42, un número que puedes conseguir aquí.


1. Nenad Mirosavljević (Mortadelo)

Nadie en Cádiz pronunciaba su apellido sin enguinzarse la sinhueso. Espigado y calvo, decidieron llamarle Mortadelo, aunque el mote no le hizo gracia ni a su T.I.A.

2. Óscar Dertycia (Mr. Propper)

Alopécico ilustre bautizado en la Tacita de Plata. Le pusieron Míster Propper, y en Tenerife hizo honor a ese apodo ‘limpiándole’ una Liga al Real Madrid.

3. Ariel Ortega (Burrito)

Hay quien dice que es herencia de su padre, al que apodaban ‘el Burro’. Otros lo achacan a su tercera pierna. Es, en todo caso, un apodo con ‘retranca’.

4. Dennis Bergkamp (Holandés no volador)

Si Cruyff era ‘el holandés volador’, Bergkamp era justo lo contrario. Su fobia a los aviones le hizo perderse varios viajes con el Arsenal. Siempre jugaba en punta, nunca en las alas.

5. Lucas Melano (Chupa)

Pese a ser argentino, este delantero todavía no tiene apodo. Muchos se relamen pensando en llamarle ‘Chupa’. ‘Chupa’ Melano, ojete con eso.

6. Cristian Rodríguez (El Cebolla)

En Peñarol humillaba a los defensas y hacía que les saltaran las lágrimas. De ahí lo de ‘Cebolla’. Aunque para llorar, la situación que le tocó vivir en el Parma.

7. Martin Dahlin (O.J.)

La petó con Suecia en el Mundial de Estados Unidos’94, y fue allí donde vieron su parecido más que razonable con O.J. Simpson, el exjugador de la NFL. Dahlin también era un killer, pero del área.

8. Thomas Gravesen (Shrek)

El ‘Ogro’ danés llegó a la ciénaga blanca para dejar la ‘Gravesinha’ como legado. Años más tarde encontró a su princesa Fiona, una modelo checa con la que vive a todo tren en Las Vegas.

9. Genaro Gattuso (Ringhio)

Estuvo cerca de dedicarse al rugby, y como futbolista no se olvidó de los placajes. No hay árbitro que no haya escuchado la voz aterciopelada de ‘Ringhio’ (gruñido).

10. Givanildo Vieira de Souza (Hulk)

Nadie lo conoce por su nombre, pero lo verdaderamente ‘increíble’ de ‘Hulk’ son los misiles que lanza con su pierna izquierda. Él se pone verde, los porteros se ponen a temblar.