Tranquilo, reflexivo y pausado. Así es Javi Gracia, un entrenador que ha demostrado que esas dotes pueden funcionar en una competición tan acelerada y voraz como la Premier League. El pamplonica lleva el timón de un Watford multicultural, donde conviven hasta 16 nacionalidades distintas en el vestuario. Un arranque de campaña fulgurante colocó la etiqueta de equipo revelación a los Hornets, que siguen sorprendiendo a sus rivales con un fútbol vertical que combina la esencia del espíritu balompédico británico con el mimo foráneo al cuero. El navarro atiende a Panenka para diseccionar lo que está dando de sí este apasionante reto y hasta dónde puede llegar.


¿Cómo estás de satisfecho con la temporada que estáis haciendo hasta la fecha?

Si no me equivoco, por lo que comentan, hemos hecho el mejor arranque en la historia, entonces creo que es como para estar contento. Aun así, tenemos que ser críticos y exigentes con nosotros mismos para entender por qué nos han pasado cosas como el 0-4 ante el Bournemouth, que fue un partido condicionado por el hecho de jugar con uno menos desde el minuto 30. La línea es buena, yo estoy contento porque en todos los partidos hemos competido muy bien, incluso en esa primera media hora contra el Bournemouth. El equipo está compitiendo muy bien en casa y fuera, y fruto de ello estamos consiguiendo unos resultados muy buenos. El que sabe situar las posibilidades del Watford, comparando con los rivales con los que competimos, se dará cuenta de la situación.

Llegaste a mitad de la temporada pasada y este verano has tenido una pretemporada para adaptar un poco más al equipo a lo que te gustaría a ti. ¿Cuáles son los conceptos y rasgos básicos que quieres que tenga este equipo?

El año pasado llegué en enero después de una racha bastante negativa de resultados y tenía a 12 o 13 jugadores lesionados en mi primer entrenamiento. Era una situación inestable pero al final creo que llevamos bien la temporada y conseguimos el objetivo de la permanencia sin apuros. Este año la pretemporada nos ha permitido convivir ya con la experiencia de habernos conocido el año pasado y eso nos ha ayudado a comenzar de la manera que lo hemos hecho. La labor del entrenador no es solo decir ‘me gusta que mi equipo juegue de esta manera’. También hay que saber sacar rendimiento y adaptarse a las circunstancias y a los jugadores que tienes y creo que ahora mismo el rasgo más característico del equipo es que compite muy bien. Empezamos con un once muy fijo pero hemos ido cambiando de jugadores y, como consecuencia, de estilo. Hemos jugado con dos puntas más de juego directo o con dos puntas más de velocidad y movilidad. Han sido diferentes Watford pero todos han competido bien.

Según las estadísticas, este Watford es uno de los equipos que menos pases da de la Premier League y que más balones largos juega pero curiosamente también es de los que menos centra el balón el área desde las bandas. ¿A qué se debe esto?

Hay que intentar optimizar tus recursos. Esa racha de buenos resultados al comienzo del año la conseguimos jugando con Troy Deeney y Andre Gray como delanteros, que son dos jugadores referencia que son muy buenos en las disputas y que les gusta el contacto. También jugábamos con dos bandas a pierna cambiada, con Roberto Pereyra en la izquierda y Will Hughes en la derecha, que tienen muchísima calidad y buscan el juego interior. Yo creo que es la manera de competir y tener más opciones de ganar. Últimamente estamos encontrando un buen rendimiento jugando de otra manera; hemos pasado de ser un equipo que centraba mucho a ser uno de los que menos centra porque las características de nuestros jugadores son otras. Bajo mi punto de vista, lo importante es ser capaz de conseguir buenos resultados y mantener un equilibrio. Eso es lo que nos permite encajar pocos goles y ser un equipo que en muy pocos partidos tira menos a portería que el rival.

Aunque a los entrenadores no os guste individualizar, me gustaría hablar de Troy Deeney, al que has mencionado antes. Es un futbolista particular, típicamente británico y con una gran influencia en el vestuario.

Es el capitán y un jugador referencia para todos. Es un emblema del club y no solo es importante dentro del campo sino también fuera de él. Tiene un gran carácter, es tremendamente competitivo y es una suerte contar con un jugador de esas características. La afición se siente muy identificada con él y es, sin duda, un jugador muy importante para nosotros.

El otro por el que te quiero preguntar es Gerard Deulofeu. Un jugador en el que se han depositado unas esperanzas tan desmesuradas desde muy joven que ahora se habla de él como si estuviera acabado cuando solo tiene 24 años. ¿Ves que esto le afecta? Y tú que le ves de cerca cada día, ¿tiene una calidad diferencial en la plantilla?

Cuando nos encontramos aquí la temporada pasada, lo que más me sorprendió era que, a pesar de los equipos en los que había jugado, venía con una ilusión tremenda para ayudar al equipo e intentar explotar todas las opciones que tenía de jugar en la selección. Una lesión le impidió estar a su mejor nivel y le tuvo apartado un tiempo pero cuando volvió y se dio la posibilidad de que siguiera con nosotros, yo estaba encantado. Como dices tú, es muy joven y ha pasado por unos grandísimos equipos y parece que tiene siete años más por la carrera que lleva. Es un chico muy joven con unas ganas tremendas de seguir disfrutando de esto y de mejorar. La experiencia que estoy teniendo con él es muy buena y gratificante, y ya empieza a demostrar el nivel de desequilibrio que tiene como en el golazo que marcó en casa contra el Huddersfield. Poco a poco creo que todavía nos va a aportar más.

En España se idealiza mucho siempre al fútbol inglés por todo lo que le envuelve. ¿Están tan por delante? ¿Se trabaja mejor ahí?

Es diferente pero yo intento disfrutar de cada experiencia, tanto en España como aquí. Es una liga muy bien organizada y el ambiente en los campos te contagia; te hace disfrutarlo de otra manera. En el día a día hay muchísima tranquilidad para trabajar porque en los centros de entrenamiento normalmente no entra nadie. Solo entran los trabajadores y no hay posibilidad de encontrarte con los medios. Es diferente. ¿Mejor? ¿Peor? Eso depende de cada uno pero yo trato de disfrutar de cada situación.

Siempre ha existido un vínculo fuerte entre el Pais Vasco-Navarra y el Reino Unido. En lo futbolístico, ese juego señorial y de brega se aprecia mucho en el norte, y muchos jugadores de la zona han acabado jugando ahí como Xabi Alonso, Arteta, Llorente, Mendieta… Incluso estáis Unai Emery y tú de entrenadores. ¿Crees que hay una conexión especial?

Yo recuerdo mucho cuando vinieron jugadores a Osasuna como Robinson o Sammy Lee y te chocaba un poco verles ahí y que se adaptaran tan bien. Puede ser que hubiera similitudes en el tipo de juego de los equipos del norte y los de aquí pero hoy en día está todo muy globalizado en la Premier, con jugadores y entrenadores de todo el mundo. Incluso en los equipos que me comentas, salvo el Athletic, ves a jugadores de toda España y el mundo. Ahora no veo esa conexión particular pero en algún momento sí que existieron esas similitudes por ese estilo más directo y luchador.

Me imagino que como entrenador es un reto apasionante enfrentarse regularmente a Guardiola, Klopp, Mourinho, Emery, Pochettino, Sarri…

Sin duda. En ese sentido es una liga súper exigente y es un gran reto que trato de disfrutar. Cada semana es muy dura para preparar bien los partidos pero al final yo creo que los verdaderos protagonistas son los jugadores. Aun así, en tu parcela tienes que intentar estar a la altura y tratar de ayudar a los jugadores para que se sientan dominantes en el campo ante equipos con grandes jugadores y grandes entrenadores.

Aunque digas que los protagonistas son los jugadores, ¿a ti te supone una preparación distinta enfrentarte a un técnico como Guardiola, por ejemplo, que introduce constantes novedades y que puede llegar a ser difícil de predecir qué te va a plantear?

La preparación es en base a lo que tú conoces de ese equipo. Un equipo siempre va a poder hacer algo diferente cuando se enfrente a ti y te puede sorprender a nivel táctico o a balón parado. Cuando preparas un partido, tratas de analizar lo que viene haciendo ese equipo y su comportamiento más habitual. El tema es que no te sorprenda haciendo cosas que ya ha hecho. La preparación es la misma para cada equipo en ese sentido. Por eso tenemos un cuerpo técnico extenso con gente que trabaja meticulosamente para tratar de desmenuzar a los rivales pero, como he dicho, todo es en base a lo que vienen haciendo.

 

“Todavía creo que me faltarán muchas cosas por aprender y vivir. Pero todo lo que he vivido en estos diferentes países me ha ayudado a afrontar situaciones que en España, por ejemplo, es muy raro que se den”

 

Has entrenado en España, en sitios volátiles como Rusia y Grecia, y ahora Inglaterra. ¿Notas que estas vivencias te han forjado para entender mejor todo los conceptos que engloban el rol del entrenador y saber manejar todo tipo de situaciones?

Desde luego. Todavía creo que me faltarán muchas cosas por aprender y vivir. Pero todo lo que he vivido en estos diferentes países me ha ayudado a afrontar situaciones que en España, por ejemplo, es muy raro que se den. Que suceda fuera de tu entorno, en un idioma y una cultura diferentes y con jugadores para los que lo normal es extremadamente opuesto a lo que es normal para ti… ¡Gestionar todo eso te envejece pero también te enriquece!

Esa gestión del jugador parece cada vez más complicada. Los futbolistas progresivamente ganan más dinero y me imagino que es muy distinto a cuando tú eras jugador.

Así es. Gestionar recursos humanos no es fácil y gestionar recursos humanos de futbolistas multimillonarios y rodeados muchas veces de un entorno para el cual el futbolista es el mejor del mundo es complicado. Integrarlos en dinámicas de equipo y gestionar todo eso no es nada fácil. Por eso es clave saber que la labor del entrenador es muy importante pero también tiene su límite, no todo depende del entrenador. El entrenador no puede controlar todo; puede gestionar, tratar de organizar el juego, que es su labor principal, y luego tratar de convencer al futbolista de ciertas cosas que son importantes para el buen funcionamiento del equipo. Ahí está su límite.

¿Crees que la posición del entrenador es más débil que nunca por la influencia que tienen los jugadores actualmente?

Lo que duramos los entrenadores en cada equipo contesta esa pregunta, más allá de opiniones personales que a alguno le puede parecer que sí y a otros que no.

En los medios se habla muchas veces de si los jugadores le hacen la cama a un entrenador que no les gusta. Tú has estados en los dos lados. ¿Has visto o sentido alguna vez que te hicieran la cama?

Yo ni como jugador ni como entrenador he sido consciente de esa situación. A mí no se me pasa por la cabeza que alguien salga a no ganar. Ni lo he visto ni lo he sentido.

Para terminar, ¿sueñas con algún día entrenar a una de las grandes potencias europeas o ver casos como el de Lopetegui en el Real Madrid te quita un poco las ganas de ir a una entidad tan gigantesca?

No es un sueño para mí entrenar a tal equipo porque sea considerado uno de los mejores del mundo. Yo trato de disfrutar entrenando, en este caso estoy en la Premier y creo que tengo motivos más que suficientes para disfrutarlo, y trato de corresponder a las personas que confían en mí para llevar este proyecto adelante. En estos momentos, para mí el mejor club del mundo es en el que estoy, que es el Watford. Con mi trabajo quiero mejorar yo y mejorar al club e intentar alcanzar el mejor resultado en la historia de la entidad. Para mí eso es disfrutar de mi profesión porque nadie me garantiza que estando en un equipo considerado grande vaya a ser más feliz.