“Han sido dos años de mucho esfuerzo, solo los que han trabajado con Marcelo lo saben. Hemos vivido un periodo muy duro en todos los ámbitos, desde lo profesional a lo personal y lograr el ascenso permite justificar todo ese peaje”. Marcos Abad (Alcoy, 1985) no lo tuvo fácil al llegar a Inglaterra, pero un currículum de vértigo en España le auguraba un buen viaje por tierras británicas. Alcoyano y Elche marcan su etapa nacional, con un bagaje de 326 partidos entre Primera, Segunda y Segunda B, incluido un ascenso a la Liga con los ilicitanos tras 25 años sin pisar la categoría de oro del fútbol español. Marcos pone de relieve el valor del trabajo y la recompensa que trae consigo el sacrificio. Quizá esa sea la razón que explica por qué ha encajado como anillo al dedo en el Leeds United à la Bielsa y por qué entrena a sus porteros desde 2017.

Marcos está viviendo con prudencia el codiciado ascenso a Premier League y ya tiene la mente puesta en los entrenamientos de la próxima semana. Si algo quiere dejar claro desde un primer momento es que el exceso de confianza o relajación les perjudica en la competición. Su Leeds despierta pasiones, no solo entre sus propios aficionados, sino más allá de sus fronteras: Argentina los idolatra, España los mira de reojo y todos quieren ser ellos. Si estuviéramos en los 90, el Leeds sería el icono adolescente por antonomasia y las carpetas escolares y taquillas estarían repletas de fotos de Bielsa, Bamford, Pablo Hernández o Kiko Casilla, al más puro estilo Sensación de Vivir.

Así mismo, insiste en mencionar a todos los que le han ayudado a crecer tanto dentro como fuera del verde, una lista de mentores que incluye a Bordalás, Fran Escribá, Paco López, Rubén Baraja, Aitor Karanka y el propio Bielsa. Aunque la incertidumbre reinará la próxima temporada, el Leeds promete dar mucha guerra y llegar a golpe de martillo a la competición.

 

Un día estás en el Elche y al siguiente te pones a trabajar con Karanka y Víctor Orta en el Middlesbrough. ¿Cómo es esta primera toma de contacto con el fútbol inglés?

La llamada de Aitor llega en una situación muy particular y demanda una inmediatez que en el fútbol no es muy usual. Fue un viaje de esos que uno siempre recuerda porque sabe que se va a despedir de la que ha sido su familia en los últimos siete años. La experiencia con el ‘Boro’ fue muy intensa, muy dura. Fue un cambio muy grande el pasar de un lugar donde lo había sido todo a uno en el que tenía que volver a demostrar mis puntos fuertes de nuevo. Al Elche llegué con tan solo 23 años y sin contar con la trayectoria de un portero profesional, dos cosas que en Inglaterra, por ejemplo, se penalizan mucho. En Middlesbrough tuve la suerte de contar con el apoyo de Víctor Orta y Karanka, que fueron claves en esa decisión. Incluso en una situación que deportivamente no fue la mejor, tuve la suerte de poder trabajar con un grande como Víctor Valdés.

¿Fue fácil adaptarte a sus metodologías de entrenamiento?

Hasta que no conoces la cultura inglesa no te das cuenta de que estás equivocado, primero tienes que entenderles a ellos y después ir poco a poco introduciendo tu forma de comprender el juego. La preparación demanda unas exigencias completamente diferentes de las de Primera y Segunda División española. Hay un contacto físico que se permite aquí, que allí en España no, y eso te obliga a modificar patrones de entrenamiento e introducir nuevos matices para preparar al portero. El Middlesbrough fue ese trampolín que me abrió la mentalidad y esa experiencia llegó porque tenía que venir el Leeds después.

Toc, toc, el Leeds toca tu puerta.

Yo estaba en Valencia firmando un contrato para irme a China, iba de la mano de un entrenador español y me llama Víctor Orta en ese momento y me dice: ‘Marcos, piénsatelo, pero tengo la opción de ir a trabajar al Leeds United, estoy aquí ya y me gustaría que formaras parte de este proyecto’. Él me convenció muy fácilmente. Creo que me quedé con la espinita de no haber podido imponer parte de lo que uno quiere desarrollar en el entrenamiento de porteros en el ‘Boro’, y una vez ya había salido de Elche era momento de seguir en esa aventura y experiencia que te podía permitir el fútbol inglés.

Llegas a un histórico del balompié británico. ¿Cuál fue tu primera impresión al aterrizar en Leeds?

Cuando entré al hotel, en mi primera semana allí, me presentaron al recepcionista y al desabrocharse la camisa vi que tenía el escudo del Leeds tatuado. Ahí empecé a entender que no venía a cualquier sitio. Yorkshire es una provincia donde todo el mundo siente al Leeds, no hay ningún equipo que represente tan bien a la ciudad como el propio Leeds United.

Leeds y Bielsa. ¿Match made in heaven?

Cuando hablamos de fútbol inglés nos referimos a la pasión, es algo cultural que las generaciones van transfiriendo. Aquí hacen mucho por cuidar al aficionado. Jamás he visto tanto evento organizado para satisfacer las demandas de la afición y eso genera un vínculo muy potente. Marcelo, donde quiera que ha ido, ha generado ese ADN. Aquí vienen fieles del Athletic de Bilbao para ver al Leeds. Bielsa es ese tipo de manager que no elige a un club simplemente por el proyecto deportivo, sino que estudia la ciudad. Cuando Marcelo eligió Leeds sabía que podía sentir ese vínculo con la afición. Y así ha sido.

 

“Bielsa es el perfeccionismo en su máxima expresión, es la inconformidad de lo corriente y de lo mediocre. Para él, si hay una forma mejor de hacerlo, se tiene que intentar

 

¿Cómo se vivió la revolución desde dentro?

Era un cambio necesario. Había que escoger a un entrenador que generase impacto y recuerdo tener esta conversación con Víctor. Obviamente nadie podía pensar que Marcelo dijera que sí a un equipo de segunda, pero el entusiasmo que había dentro cuando finalmente se proclamó entrenador era muy patente. Con su llegada venia uno de los mejores del mundo y para nosotros era una oportunidad de rehacer esa primera experiencia en Leeds, pero con la garantía de que todos íbamos a crecer profesionalmente.

El Leeds vuelve a la Premier League 16 años después y tú formas parte del equipo que lo ha hecho posible.

Estoy muy orgulloso por formar parte de la historia este club. Tuve la suerte, como en Elche con Fran Escribá, de ascender siendo campeones y son dos momentos históricos en tu vida. Si uno habla del Leeds tiene que hablar del Training Ground, ahí la gente se ha dejado la vida para mejorar todo lo que Marcelo ha solicitado con tal de que el jugador esté en las mejores condiciones posibles. Hablo del mantenimiento, del césped, de la cocina, la limpieza, la alimentación… Las celebraciones han sido preciosas, muy respetuosas e íntimas y los jugadores han demostrado ser un grupo humano brutal.

¿Cómo ha sido vivir este ascenso sin el jugador más importante, la afición?

Haber vivido este último periodo con la afición hubiese sido devolverles la felicidad tras tantos años de sufrimiento, de frustración, de ver a un equipo tan grande como el Leeds en situaciones muy desfavorables. Hemos tenido que aceptar la situación y creo que todos hemos notado que la afición estaba ahí. Había más de 15.000 cartones con las caras de nuestros aficionados en Elland Road, eso no lo he visto en ningún otro club. Parecía que no estábamos solos, ha sido increíble. Ese es el Massive Leeds, un club muy grande.

Marcelo es muy exigente, ¿no?

Hay una anécdota de la biografía de Stephen King que me recordó a la figura de Marcelo, y es que el escritor americano no se puede permitir esperar en una cola sin hacer nada más. Eso representa a Bielsa, es el perfeccionismo en su máxima expresión, es la inconformidad de lo corriente y de lo mediocre. Para él, si hay una forma mejor de hacerlo, se tiene que intentar. Marcelo es aprender a no utilizar el ‘no se puede’, no hay límites para él en la búsqueda de la excelencia. Ahí es cuando uno se da cuenta de que delante tiene a alguien brillante. Son ese tipo de genios que, aunque a veces los llamen locos, dedican todo el tiempo de su vida a ser cada vez mejores en lo que hacen. No todo el mundo está dispuesto a eso.

Una anécdota que recuerdes haber vivido con él.

Para un partido de la liga sub-23 me llama y me dice: ‘¿podría usted acompañarme?’. Obviamente son ese tipo de preguntas para las que solo hay una respuesta. Recuerdo que él estaba detrás en el coche, íbamos con su asistente Diego Flores y en una rodilla tenía dos periódicos, en la otra un ordenador y mientras me preguntaba quién era el portero que más impacto me había causado en mi carrera deportiva y yo le respondía, su asistente le iba hablando sobre si el ‘7’ del equipo contra el que íbamos a jugar había tenido minutos como ’11’ o mediapunta… todo esto mientras él leía el periódico. La capacidad que tuvo de hacer tres o cuatro cosas a la vez, además de mantener una conversación fluida y seria, es la descripción de Marcelo en el día a día.

¿Qué fue lo primero que te dijo al llegar?

Sus primeras palabras fueron de agradecimiento por un vídeo sobre mis métodos. Me dijo: ‘le felicito por el trabajo que ha desarrollado para demostrar su metodología’. Yo pensé: ‘joder, lo ha visto’.

 

Elland Road ha visto esa entrega, esa agresividad, esos tackles que tanto le gustan al aficionado. Lo que se ha hecho en el campo ha sido un reflejo de lo que hemos realizado todos los días en los entrenamientos

 

¿Es este Leeds más dirty que el de Don Revie?

Por números y registros, es un Leeds comparable con los mejores. Son épocas distintas, son momentos diferentes de la historia, pero es un equipo que va a dejar huella. Cuando uno llega aquí percibe que muchos clubes nos odian, pero ese sentimiento nos da una energía extra. Aun así, creo que este Leeds ha sido admirado por los adversarios por su estilo, por la entrega y porque mantiene esa esencia inglesa de intensidad y ataque. El inglés es un jugador que acepta cualquier propuesta en el entrenamiento, que es muy honrado en el sacrificio y en la exigencia. Va a ser imposible no recordar a este Leeds United en 50 años.

¿Cómo es vuestra ética de trabajo?

Somos un equipo al que se le ha exigido lo máximo a todos los niveles: físico, psicológico y técnico-táctico. Tengo una anécdota que representa perfectamente lo que es Marcelo. La mañana siguiente a la derrota con el Derby County le vi tan entusiasmado escribiendo el nombre de los mismos jugadores para la próxima temporada, volviéndose a ilusionar… No habían pasado ni diez horas. En el día a día se elaboran muchísimos vídeos individuales centrados en la mejora del jugador, eso implica una maquinaria de todo un staff dispuesto a trabajar las horas que hagan falta para desarrollar esas ideas. En eso el jugador ha tenido que ser muy receptivo, nosotros podemos proponer muchas cosas, pero, como un día me dijo Marcelo, al final lo más importante es convencerles. No se trata de tener posesión por sumar minutos con el balón, Bielsa es mucho más vertical, quiere tener el dominio del juego, pero para hacer daño, y eso es el espectáculo. Elland Road ha visto esa entrega, esa agresividad, esos tackles que tanto le gustan al aficionado. Al final lo que se ha hecho en el campo ha sido un reflejo de lo que hemos realizado todos los días en los entrenamientos.

Análisis, vídeos, estrategias… ¿Qué prioriza el Leeds a la hora de elaborar su metodología de entrenamiento?

Justo al contrario que todos los entrenadores, Marcelo se centra más en nuestro proceso y no tanto en el rival. Hay un concepto del método que parte desde lo individual hacia el conjunto. También analizamos al contrincante desde lo individual, porque necesitamos acoplar ese sistema de hombre a hombre. Ha habido una evolución muy grande desde la primera temporada hasta la segunda en ese aspecto.

En la temporada 2018-19 estáis 45 de las 46 jornadas entre los tres primeros clasificados. Con estos números muchos se preguntan cómo terminasteis sin ascender. ¿Hubo una sensación de que algo había fallado?

La experiencia no es acumular años, es analizar lo que ocurre y obtener conclusiones. Creo que en el fútbol el éxito está sobrevalorado y el fracaso excesivamente penado, sobre todo para ciertas figuras. Cuando no se logra el ansiado objetivo del ascenso aparecen conclusiones que muchas veces son ventajistas. Lo mejor que nos ha pasado es que hemos repetido casi la misma temporada y, en este caso, lo hemos logrado. Uno desmitifica aquellos comentarios y análisis que se hacen post-derrota. Hubo tres equipos que llegaron muy fuertes al final. Norwich y Sheffield United eran dos clubes con una propuesta de juego muy atractiva y fueron los que acabaron ganando.

El gol que os metéis en propia contra el Aston Villa. ¿Locura o ethos de Bielsa?

Marcelo tiene una máxima, si yo logro que mis jugadores sean mejores personas, sin duda ese equipo va a ser mejor en el campo. Al final, generas una sinergia que va más allá de lo deportivo. Sería ir en contra de aquello que predicas si en una situación como la que se dio en el partido contra el Villa no tomas una decisión como la que él tomó. Para Bielsa, la construcción humana del grupo es igual o más importante que el desarrollo táctico que quiera proponer.

La campaña 2019-20 termina siendo una réplica mejorada de la anterior, parece que esta vez sí va a haber un final feliz, pero llega la pandemia y se frena el fútbol.

Ha sido un año difícil para todo el mundo. Si solo hablamos de lo deportivo, fue un shock para todos, pero al final nosotros hemos trabajado incluso más durante este periodo de confinamiento y prueba de ello es cómo ha vuelto el equipo tras el parón. Hablando con muchos preparadores físicos, todos están muy contentos con la seriedad con la que los jugadores se han tomado estos meses tan complicados.

¿Cuáles han sido las claves de este Leeds en comparación con el de la temporada previa?

Se han cambiado cosas que han mejorado al grupo. La primera ha sido la solidez defensiva, esta temporada hemos defendido muchísimo mejor que en la anterior y prueba de ello son los números. Como siempre digo, nuestros clean sheets empiezan por nuestro striker. Uno ve cómo Bamford inicia la presión cuando juega de ‘9′ y ya con eso queda todo dicho. Como Bielsa siempre repite, cuando defendemos bien, atacamos mejor. Ser el equipo menos goleado y haber ascendido con la propuesta de Marcelo describe mucho la temporada. Creo que también ha habido un ajuste de las cargas por los conocimientos de la competición, eso nos ha abierto muchas puertas en los partidos, cambiando de sistema constantemente sin ninguna dificultad para el jugador. El primer año es una toma de contacto que roza el éxito, y el segundo, con esas pequeñas modificaciones, se consuma ese ascenso.

 

El reto va a ser transferir lo que hemos hecho en Championship a la mejor liga del mundo. Queremos demostrarnos a nosotros, y no a nadie más, que ese papel que se ha hecho hasta ahora puede estar a la altura en Premier

 

Después de la dramática sanción de Kiko Casilla te quedas sin tu portero titular durante ocho jornadas.

Lo de Kiko nos pilla a todos por sorpresa porque es una sanción que viene muy tarde y en un momento decisivo de la temporada. Quiero resaltar la actitud de Kiko de entender perfectamente la situación y de estar con una predisposición a ayudar y a ser parte de la solución a pesar de no estar en el campo.

La irrupción de Ilan Meslier viene a raíz de la baja de Kiko. ¿Cómo le preparáis para hacerse cargo de la portería en la época clave de la temporada y tras un parón considerable?

Nosotros tomamos la decisión de que jugara en FA Cup contra el Arsenal en el Emirates y nos dio una sensación de tranquilidad tremenda. Sabíamos que si le sucedía algo a Kiko teníamos esa posición cubierta con cierta garantía. Es cierto que no es lo mismo un partido de copa, donde si pierdes contra el Arsenal es lo que se presupone, que la necesidad de ganar para lograr el objetivo. El equipo entendió la situación, Ilan recibió el apoyo de sus compañeros y esa es la confianza que un portero necesita para poder desarrollar y plasmar todo el talento que tiene. Ilan ha tenido una actitud propia de un portero de 30 años y ha hecho un cambio tremendo. Nosotros les guiamos, pero al final son los jugadores los que tienen que estar convencidos de que el método les puede hacer mejores. No soy capaz de atribuirme nada más allá de la ayuda que, como con Kiko, hemos estado proporcionando. No ha habido un cambio en algo en particular, sino una continuidad del trabajo sobre Kiko, pero con Ilan. Si haces algo distinto puedes generar cierta presión o expectativas, o incluso por momentos pensar que el portero no está capacitado o que necesita algo extra para rendir a buen nivel.

El ABC de un guardameta para ti.

Fortaleza mental, la capacidad constante y diaria de entender que cada acción es nueva, que la anterior no me sirve y eso hay que trasladarlo a la competición. Para permanecer en el alto rendimiento se necesita una mentalidad ganadora constante, no solo cuando todo va bien. Un portero hoy en día debe ser inteligente, the clever keeper, no cabe otra palabra. Creo que hay milésimas de segundo en las que pueden perder la cordura por ciertas acciones aisladas, pero el resto del tiempo tienen muchas cosas en las que pensar y están tomando decisiones con y sin balón constantemente. El árbitro aquí concede cosas que en cualquier otra liga europea no se dan, con lo cual son situaciones que hay que entrenar. No siempre se debe estar en un clima de confort para sacar lo mejor de ellos, hay que enojarles, como diría un argentino, llevarlos a incomodidades para lograr que aquello que no les gusta, disfruten haciéndolo. Una frase típica de Marcelo.

¿Cómo lidias con los errores de los porteros?

En Leeds tenemos instaurados una serie de códigos no verbales para que no necesitemos hablar durante los partidos, aunque ahora con el Covid nos lo hemos podido permitir porque nos escuchábamos. Eso nos permite hacer un feedback al instante para que el jugador pueda focalizarse rápidamente y volver a un estado óptimo durante el partido.

¿Cómo ha sido la experiencia de entrenar virtualmente en época de confinamiento?

Los jugadores nos enviaban todos los datos, los videos de sus entrenamientos, se les facilitó todo el material y encima teníamos la posibilidad de salir una hora al día a hacer deporte, con lo cual han podido hacer todo el trabajo de entrenamiento como si las cargas fuesen las de la competición normal. Tratábamos de mantener ciertos comportamientos físico-técnicos para que nos les resultara tan agresiva la vuelta y para que el regreso tuviera menos impacto en ellos.

¿Con qué te quedas de tu experiencia en Championship?

Es la liga más exigente de Europa por competitividad y nivel de los jugadores. En Championship tienes que construir una mentalidad muy fuerte que te permita sobresalir de las crisis que la temporada te va generando lo más rápido posible, porque la propia densidad de la liga te permite volver al lugar donde quieres estar. Es muy importante reafirmarse en el método de trabajo, es decir, no ser volátil en la manera diaria de trabajar. En eso Marcelo es un ejemplo, en el no acabar siendo resultadista, porque en este tipo de ligas te penaliza.

 

El año que viene van a ser todos los partidos preciosos, llegará el sábado y te tocará el Tottenham, el siguiente es el Arsenal, después el City, el United, el Everton… ¿cuál va a ser el que no sea especial?

 

¿Qué exigencias va a implementar en tu trabajo y entrenamiento la llegada a la Premier?

El reto va a ser transferir lo que hemos hecho en Championship a la mejor liga del mundo. Queremos demostrarnos a nosotros, y no a nadie más, que ese papel que se ha hecho hasta ahora puede estar a la altura en Premier League. Sabemos que va a ser un año muy difícil, una temporada donde se van a ganar muchos menos partidos que en estos dos últimos años, pero creo que es un equipo capaz de dar mucha guerra.

¿El equipo contra el que más te apetece enfrentarte la próxima campaña?

No tengo una especial predilección por uno u otro. Obviamente hay dos clubes que ahora son la referencia en el fútbol inglés, Liverpool y Manchester City. Uno piensa en nuestros aficionados y me imagino la alegría que les puede dar ese partido con el Manchester United, un rival histórico. El año que viene van a ser todos los partidos preciosos, llegará el sábado y te tocará el Tottenham, el siguiente es el Arsenal, después el City, el United, el Everton… ¿cuál va a ser el que no sea especial?

¿Qué le pides a la próxima temporada?

Lo más bonito la siguiente temporada sería poder llegar a tener la misma sensación que he tenido en cada postpartido en esta. A Marcelo le encanta que todo el staff veamos el partido nada más lo tengamos disponible y le pongamos una nota individual a cada jugador. Cada vez que he hecho eso este año, excepto en tres medias partes, siempre he visto reflejado al Leeds de Marcelo. Me gustaría que la próxima temporada en Premier League pudiésemos decir lo mismo sustituyendo al Millwall por el Manchester City. Podremos ganar, empatar o perder, pero quiero poder seguir viendo a mi Leeds.

 


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Fotografía cedida por Marcos Abad.