Creciste jugando a fútbol sala con chicos en Vilassar de Mar, cuando aún era extraño ver a niñas en una pista. Luego llegaste a una Masia femenina que apenas daba sus primeros pasos. ¿Crees que de alguna forma abriste el camino a otras niñas para que se acercaran a este deporte? ¿Te sientes una pionera?
La verdad es que cuando empecé a jugar ni siquiera me planteaba si estaba abriendo camino o no… Simplemente jugaba porque era lo que me hacía feliz. Me pasaba horas con el balón, siendo la única niña entre chicos, y aunque a veces no fue fácil, nunca me imaginé haciendo otra cosa. En ese momento no teníamos apenas referentes, y el fútbol femenino era algo muy pequeño. Llegar a la Masía cuando el proyecto empezaba fue un sueño, pero también un reto. Ahora, viendo cómo ha crecido todo, me emociona pensar que quizás mi historia haya servido para que otras niñas se animen, se lo crean y luchen por lo que les apasiona. Si en algo he ayudado a que eso ocurra, entonces sí, me siento parte de algo bonito.
¿Recuerdas el momento exacto en el que sentiste que querías ser futbolista?
Cuando me preguntan sobre este momento, puedo pensar en diferentes situaciones en las que me proyectaba siendo futbolista, pero creo que realmente fue el día en el que recibo la llamada del Valencia y decido dar el paso de salir de casa, de mi zona de confort… Pararme a pensar y decir: ‘lo estoy dejando todo (familia, amigos, etc…) para perseguir un sueño’.
¿Qué queda hoy de la Leila que creció en Vilassar de Mar con un balón en los pies y un mundo por descubrir?
De esa Leila, de hace ya unos años… quedan la misma pasión por el fútbol, la ambición y las ansias de mejora. Ahora estoy en Mánchester jugando y, aunque son ya muchos años en el fútbol, es complicado irse tan lejos y sola, en un sitio con una cultura y un idioma diferentes. Pero sigo con ese mismo espíritu, de no tener miedo y apostarlo todo para seguir consiguiendo metas personales.
En el City has descubierto otra manera de vivir el fútbol. ¿Qué te enseñó Inglaterra que no sabías que necesitabas?
La liga inglesa es una liga muy rápida y física, cualquier equipo de la tabla te puede competir y exigirte al máximo. Eso era algo que sabía, y que venía buscando, para seguir encontrando mi mejor versión. Pero sí que es verdad que bueno, al venir del Barça, donde se nos permitía tener un juego más ofensivo, el reto del primer año en Inglaterra era elevar la exigencia a nivel defensivo, la contundencia e intensidad. Hay que pelear cada balón como si fuera el último, es una liga en la que es muy importante no dejar escapar ningún punto.
“Llegar a la Masía cuando el proyecto empezaba fue un sueño, pero también un reto. Ahora, viendo cómo ha crecido todo, me emociona pensar que quizás mi historia haya servido para que otras niñas se animen”
Has compartido vestuario con referentes como Vicky Losada o Alexia Putellas. ¿Qué aprendiste de ellas?
Bueno… Qué no he aprendido de ellas, más bien. La verdad es que son dos grandes personas, tanto dentro como fuera del campo. Con Alexia tengo la suerte de seguir compartiendo vestuario en la Selección y es un lujo poder estar cerca de ella como jugadora, contagiándote de esa ambición y de un fútbol con el que disfruto cada día. Con Vicky sigo teniendo muy buena relación y aunque ahora somos rivales de liga, nos seguimos apoyando y aconsejando mucho.
Después de tantos años, el Arsenal ha vuelto a ganar la Champions. ¿Crees que este título marcará un antes y un después para el fútbol femenino en Inglaterra?
Cada victoria impacta de manera positiva, directamente en el club ganador, e indirectamente en la liga que compite, pero pienso que Inglaterra lleva ya unos años trabajando mucho por el fútbol femenino e invirtiendo. Por suerte, se trata de un país que decidió apostar muy fuerte ya antes de ganar un título como la Champions.
Si pudieras cambiar una única cosa del fútbol base femenino o del fútbol femenino en general, ¿cuál sería?
Han mejorado mucho las cosas y actualmente en Inglaterra, en general, las condiciones son muy buenas, aunque todavía quedan cosas por cambiar, pero si tengo que elegir una, diría la implantación del VAR. Como he comentado antes, en el caso de la WSL penaliza mucho dejar escapar algún punto, y a día de hoy siguen existiendo situaciones que pueden costarte un gol. Si los árbitros contasen con algún tipo de apoyo, sería más justo.
Luchas por hacerte con el lateral de la selección con Olga Carmona. ¿Cómo gestionas esa presión interna, siendo a la vez compañeras y competidoras?
Bueno, es una situación con la que las futbolistas estamos acostumbradas a lidiar en el día a día en nuestros clubes, no cambia nada. Aquí hemos venido todas a sumar, a dar la mejor versión y a ganar.
¿Qué diferencias notas entre la Leila que fue al Mundial de 2019 o a la Euro 2022 y la que llega ahora a esta Euro? ¿Has cambiado mucho?
Por suerte creo que todos evolucionamos, tanto personalmente como futbolísticamente. Ahora mismo me siento en mi mejor momento, me siento una jugadora más completa y sigo trabajando cada día para mejorar mi versión. La autoexigencia es clave para seguir al más alto nivel y tengo muy claro cómo quiero seguir.
Una Euro no se juega solo en el campo. ¿Qué espacio emocional ocupa para ti convivir tantas semanas con las mismas compañeras, lejos de casa, en un entorno de máxima exigencia?
¡Es un privilegio estar aquí! Con las compañeras de la Selección el ambiente es buenísimo, estamos en unas condiciones de lujo, un staff increíble, una directiva preocupada por cada detalle y por nuestro bienestar, no se me ocurre mejor manera de describir el estar aquí como que esto es un privilegio.
“Me siento en mi mejor momento, me siento una jugadora más completa y sigo trabajando cada día para mejorar mi versión. La autoexigencia es clave para seguir al más alto nivel”
Has vivido una etapa dorada con el Barça y ahora formas parte de un proyecto ambicioso en el Manchester City. Después de todo lo que has conseguido, ¿que entiendes tú por ‘éxito’ a estas alturas de tu carrera?
Para mí, como jugadora, lo que más me mueve es continuar ganando títulos, con lo cual es un éxito poder estar en un club que tenga las mismas ambiciones y retos que yo tenga a nivel profesional, y por supuesto contar con buenas compañeras y un buen staff.
¿Qué sientes al entrar a formar parte de la familia Skechers?
Es un orgullo formar parte de una marca como Skechers. Me siento muy identificada con sus valores, su apuesta por el deporte femenino y por hacer las cosas con personalidad y calidad. Creo que muchas futbolistas se sorprenderían si las probasen.
¿Qué te parecen las nuevas botas?
Me ha encantado el diseño, he de decir que soy muy fan de las botas blancas, cuando me las presentaron me encantaron. Ya llevaba unos meses usando el modelo SKX_1.5, me parece brutal.
¿Qué es lo que más destacas de las botas? ¿Qué te aportan en el terreno de juego?
Lo que más destacaría es la comodidad, sin duda, pero también la adaptabilidad al pie. Es una bota que permite sentir una sensibilidad del balón sin renunciar al confort, ¡me resultó súper fácil hacerme a ellas!
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Fotografías de Skechers.



