Era la excursión más emocionante que un viaje en familia podía tener. Llevábamos en Tenerife unos tres o cuatro días cuando nos subimos al autobús junto a las demás familias que habían contratado el mismo paquete turístico que nosotros. Por el ventanal, a lo lejos, se levantaba un Teide imponente por el que merecía la pena pegarse el madrugón en pleno agosto. El trayecto del hotel hasta el volcán se hizo ameno gracias a los paisajes que se vislumbraban a través del ventanal del vehículo. Hace unos cuantos años, los auriculares y la música en el teléfono eran una utopía, así que el tiempo en el autobús lo matábamos escuchando las explicaciones en tres idiomas del guía turístico, charlando con nuestra propia familia y, por loco que parezca ahora, con otras personas.

Una vez llegamos a la falda del Teide, los lagartos autóctonos de allí nos dieron la bienvenida y un grupo de padres atléticos con ganas de fiesta trataron de emprender el camino hacia el cráter. Dudo que alguien llegase, pero por probar fortuna que no quede. Un rato de libre albedrío paseando por aquellos lares y de vuelta a la zona de costa. A pesar del verano, el frío allí arriba era más que notable y en ese trayecto de bajada, el guía trilingüe iluminó mi conocimiento al explicar en perfecto castellano, inglés y alemán el fenómeno de la ‘lluvia horizontal’.

Brevemente: Los vientos alisios se desplazan sobre el Atlántico, cargándose de humedad pero sin generar lluvias. Esto ocurre porque la capa superior de aire es más caliente e impide que el aire más frío pueda ascender y derivar en lluvia por lo que todo ello deriva en el ‘mar de nubes’, que no son más que nubes bajas y planas. Estas nubes, al llegar a las zonas altas de la isla, impactan contra la vegetación del lugar y se condensan en pequeñas gotas, derivando en esa lluvia horizontal. Ese fenómeno es esencial para los caudales de las aguas subterráneas y el bienestar de los acuíferos. Pero es que, además, es necesario para que en Tenerife y en el resto de islas occidentales del archipiélago se desarrolle la flora subtropical tan característica del lugar.

Quedé fascinado con la explicación del guía y más todavía cuando los cristales del autobús se llenaron de pequeñas gotas al cruzar ese mar de nubes. De un momento a otro, todo era gris y húmedo y en apenas unos minutos, el sol pegaba con fuerza y las temperaturas volvían a ser altas. ¿Cómo no le iba a impresionar eso a un chaval que no llegaría a los diez años? Pues eso era lo que más me gustaba de Tenerife hasta que este año el Granadilla se ha consolidado como líder habitual de la Primera Iberdrola.

Once partidos disputados que se resumen en ocho victorias, dos empates y una única derrota en el estreno de la competición. Pero sobre todo, un juego vistoso y atrevido -independientemente del rival al que se enfrenten- que suele concluir con alegrías al término de los 90 minutos. Gracias, en gran parte, al trabajo de un hombre y a su cuerpo técnico, que le ha cambiado la cara al equipo desde que aterrizó en Tenerife en enero de 2020. Humildad, trabajo duro y poner en valor a todas sus compañeras y compañeros del día a día. Francis Díaz atiende a Panenka para charlar sobre la época dulce que vive el club de Granadilla de Abona, enseñarnos cómo es su día a día con el equipo revelación de esta temporada y su estancia en el banquillo tinerfeño.

Es inevitable, Francis, entender la situación actual del equipo sin charlar antes de tu llegada al club. Cogiste al equipo en una mala época y el cierre abrupto de la competición por el COVID-19 no permitió ver todo vuestro trabajo. Un trabajo, que, por otro lado, sí que se está viendo reflejado ahora… ¿Pero cómo lo has hecho para revertir la situación de un equipo que acabó el curso noveno y ahora es líder de la Primera Iberdrola? 

Pues cuando llegamos, lo primero que hicimos fue estudiar la situación. El club estaba pasando por una etapa de transición después de la fatalidad con Toni Ayala [dejó su puesto de entrenador por una enfermedad vascular]. Cuando llegamos, la situación era complicada y el estado anímico de las chicas era muy complicado. Así que lo que intentamos fue recuperar la esencia de un equipo al que ya conocíamos de forma externa. Y sabíamos lo que estas jugadoras habían hecho tanto por la isla como por Canarias.

A partir de ahí, trabajamos mucho la cabeza, las sensaciones y el estado anímico. Fuimos capaces de revertir una situación complicada y pudimos comenzar a trabajar a través de una sistemática que intentamos inculcarles cada día. Implantar el gen competitivo que necesitábamos. La implicación de las futbolistas fue muy importante porque nos aceptaron muy bien y entendieron de forma inmejorable nuestras ideas. Todo ello y la profesionalidad de todas las jugadoras fue fundamental para generar una unión entre plantilla y cuerpo técnico que lo hizo todo mucho más sencillo.

Me hablas sobre la importancia de cambiar la mentalidad de las jugadoras para revertir la dinámica positiva que llevaba el equipo… Pero, ¿cómo se hace? 

Primero, observando mucho de dónde venía el club y cómo las diferentes etapas habían podido afectar a las jugadoras. Había que escucharlas y entender cuáles eran sus necesidades respecto a la competición. A continuación establecimos un plan que nos ayudara a llegar hasta ellas. Entender cuál era la situación real y, a partir de ahí, establecer patrones que nos ayudasen a sacar el mayor rendimiento deportivo de cada una de las chicas. Creo que fue muy importante la capacidad que tuvimos, tanto la plantilla como el cuerpo técnico, de entendernos. A partir de ahí, pues muchísimo trabajo de campo para dar con la fórmula que nos diese crédito. Y así, ellas, pudiesen volver a competir con toda la humildad del mundo y también con las garantías de que cada partido era importante. Esa fue la clave.

Tras once jornadas, ya no se puede hablar de “un buen arranque”. Parece que la nueva normalidad es ver al Granadilla como líder de la Primera Iberdrola. ¿Cómo se está viviendo esta situación dentro del club?

Hablamos de una situación histórica. Aquí en Canarias, ningún club en Primera División, ni masculino ni femenino, había llegado a lo más alto de la máxima categoría del fútbol. Evidentemente, estamos muy contentos e intentando disfrutar de la situación. Pero también haciéndoles saber que esto es muy difícil y la competición muy larga. Que es verdad que estamos en una buena dinámica pero hay que tener los pies en el suelo. Sabemos el club que somos. Sabemos la dificultad que entraña enfrentarnos a todos nuestros rivales. Son grandes equipos, muchos con estructuras que nosotros no tenemos. Vamos a saborear esta situación mientras dure, pero somos conscientes que nuestro objetivo es la permanencia. Virtualmente, la tenemos prácticamente conseguida. Eso es lo primero. Asegurarnos que estaremos un año más en la élite del fútbol femenino. A partir de ahí, todo lo que llegue es fruto del trabajo, la constancia y todo lo que estamos haciendo. En ningún momento vamos a dejar de soñar. Sobre el terreno de juego nos hemos ganado ese derecho. Las rivales van a tener que trabajar muchísimo para poder bajarnos de donde estamos actualmente.

 

“Entendemos que la realidad actual impide que mucha gente disfrute del deporte que les apasiona, por culpa de esta terrible pandemia. Entonces, les transmito que disfruten de cada minuto y que compitan. Siempre les repito esta frase: ‘El verde nunca miente'”

 

Ahora lo comentabas. Es una situación histórica. ¿Cómo se está viviendo también en el propio municipio? ¿Se interesa la gente, cada vez más, por el fútbol femenino?

Sí. Yo creo que es una constante y no solo en el municipio que representamos. Creo que en toda Canarias. La gente se está sumando. Lamentablemente y con todo lo que está ocurriendo, no podemos disfrutar en el campo de fútbol de nuestra gente. Pero sí que lo vemos por las redes sociales. Nos llegan muchos mensajes y la gente cree cada vez más en estas jugadoras. Esto está haciendo que el fútbol femenino cobre cada vez más importancia en Canarias. ¡Y eso que ya lo tenía! Pero cada semana aumenta el nivel de interés y para nosotros es muy importante. Es esencial para que este deporte crezca como está creciendo.

Este año ya os habéis enfrentado a equipos como el Real Madrid, que se ha reforzado mucho y bien, y el Atlético de Madrid, uno de los que siempre está arriba. Contra las blancas, una victoria, y ante las colchoneras, un empate. ¿Cómo se prepara al equipo para que compita tan bien, durante todo el partido, ante un rival que, sobre el papel, es superior?

¡Pues hablando de realidades! Yo siempre he mantenido -y esto lo hablo con otros compañeros- que aquí no hay varitas mágicas. Nosotros tenemos una idea y es importante que las jugadoras crean en ella. Y a raíz de ahí, competir. Respetando a todos los rivales pero sin complejos. No hablo solo de clubes como el Barcelona o el Atlético de Madrid. También me refiero al Rayo o al Santa Teresa, equipos a los que ya nos hemos enfrentado. Aunque parezca un tópico, te aseguro que es verdad y también se lo digo a ellas, hay que salir al campo a por todas y centrarnos en los aspectos que nosotros podemos controlar. Estos son la entrega, la ilusión, la honestidad y el compromiso de competir cada balón y cada jugada.

Pero, sobre todo, disfrutar de cada minuto que se nos permite disfrutar de este deporte. Entendemos que la realidad actual impide que mucha gente disfrute del deporte que les apasiona, por culpa de esta terrible pandemia. Entonces, les transmito eso. Que disfruten de cada minuto y que compitan. Siempre les repito esta frase: ‘El verde nunca miente’. A partir de ahí, competir. Si el rival es mejor, aceptarlo. Este deporte tiene tres posibles resultados y esta es la consigna con la que afrontamos cada partido.

Por otro lado, es innegable que se lleva a cabo un estudio de las rivales por parte del cuerpo técnico. No siempre el que habla es el primer entrenador. Detrás hay un trabajo importantísimo con el cuerpo técnico. Analizamos a cada rival, vemos sus fortalezas y las amenazas que nos pueden generar. Pero también las oportunidades que nos presentará el partido. Y luego está la suerte, que no es manejable y que influye directamente en este juego. Nos centramos en competir y darlo todo en cada partido y, a partir de ahí, que la suerte y el propio fútbol dicten justicia.

Esta primera plaza que ocupáis… ¿Os genera mal de altura? Porque ocupar esa primera posición siempre añade un poco de presión, ¿no?

¡Qué va! ¡Todo lo contrario! Nosotros sabemos el club que somos. Es cierto que con Pier [Cherubino, actual entrenador del Real Betis Féminas] y con Toni Ayala, el club acabó en una posición privilegiada, no sin antes estar sufriendo. Pero donde de verdad se sufre es en los puestos bajos de la clasificación. Allí creo que el vértigo es más alto. Las posiciones altas no nos suponen ningún handicap porque disfrutamos de ellas. No tenemos ninguna presión que nos obligue a estar ahí arriba. Disfrutamos y entendemos la situación. También somos conscientes que esto se igualará porque hay equipos que tienen partidos pendientes. Es verdad que el único club que a nivel de puntos nos puede adelantar es el Barcelona. Pero, ya te digo, somos conscientes de quién somos y a quién representamos. No nos da vértigo y nos centramos en competir en cada partido sin mirar la clasificación. Bueno, ¡Solo la miramos para disfrutar! No para echarnos presión encima. Además, así nos lo transmiten desde los estamentos del club. No tenemos miedo, todo lo contrario.

Voy encadenando temas, porque me comentabas los buenos números de Pier y Ayala. Es verdad que alguna vez ha sufrido, pero por lo general ha acabado bien en la tabla. Dos veces, incluso, quedó en cuarta posición. Este año, y visto lo visto, ¿se puede llegar a superar ese registro? Que, de superarse, os da acceso a la Champions… Eso lo hablaréis en el vestuario… 

Bueno, comentarlo es evidente. Ya te dije que nos hemos ganado el derecho a soñar. Que soñar es gratis y es lo que siempre les digo a ellas. Siendo todo lo humildes que siempre hemos sido y manteniendo los pies en el suelo, el primer objetivo es la permanencia. Luego clasificarnos, si se puede, para la Copa de la Reina. A partir de ahí, intentaremos mantener el nivel competitivo que estamos demostrando cada semana. Y que no nos quiten ese derecho a soñar que nos hemos ganado con toda la humildad del mundo. Pero esto es fútbol. Se dan muchos resultados y hay equipos que son muy potentes y que están diseñados, especialmente, para competir en ese tipo de competiciones. Ahora bien, no vamos a renunciar a nada. Competiremos y si las rivales no consiguen bajarnos de esos primeros puestos, lucharemos por mejorar los registros de otras temporadas.

Las futbolistas del Granadilla celebran un gol | Imagen cedida por UDG Tenerife

Sobre el verde, este año el equipo lo está haciendo todo prácticamente bien… Sin embargo, ¿Qué destacarías de entre todas esas cosas positivas?

Como siempre, a las jugadoras. Siempre hay un mensaje desde el cuerpo técnico, hay una sistemática y un desarrollo. Pero, las ejecutoras son las futbolistas. Son las que tenían que creer y han creído. Fíjate que, en todas estas jornadas, no hemos repetido ni una alineación. Todas han sido diferentes y esto es porque las hemos hecho partícipes a todas. Creemos en todas ellas y son importantísimas para el club. Siempre les digo: ‘Hay futbolistas para partidos y partidos para futbolistas’. Ellas son lo más importante. Luego el cuerpo técnico, porque se está haciendo un trabajo muy importante desde todos los estamentos del club. Y no menos importante, esta directiva que ha creído en este cuerpo técnico y nos ha dejado trabajar con toda la libertad y tranquilidad del mundo. Pero, a fin de cuentas, sin las futbolistas nada de esto tendría sentido. Repito: ellas son lo más importante.

¿Esta racha de partidos sin perder -de hecho, desde la primera jornada- puede provocar que una hipotética y futura derrota afecte más de la cuenta, anímicamente hablando, a la plantilla?

No. Y te puedo asegurar que estamos preparadas, ¿eh? Tenemos un departamento de psicología que nos ayuda cada semana porque así lo ha decidido este entrenador. Queremos estar preparadas para todo. Cada sesión les repito que cuanto más ganas, más cerca estás de perder. Porque esto es un juego. Influyen muchos factores que no son manejables y estamos preparadas para cuando llegue. Sabemos que las derrotas forman parte de este juego y cuando nos llegue, aprenderemos de ella y creceremos con ella. Le daremos normalidad, porque es de lo que se trata. Lo extraño es lo que estamos haciendo, por el nivel tan elevado que hay en la competición. Hay grandes clubes que han hecho inversiones importantes. Por ello, cuando llegue esa derrota, se le dará la normalidad que requiera y seguiremos trabajando.

No podemos pasar por alto que el Barcelona es el gran favorito. Lleva tres partidos menos. Ha ganado todo lo que juega y no solo eso, sino que encima golea a cualquiera que se le ponga por delante… Desde fuera se ve que hay una diferencia de nivel importante entre el Barça y el resto de clubes, pero, ¿Cómo se ve desde dentro de la competición? ¿Da la misma sensación de que el Barça está un escalón por encima?

Bueno, los resultados que están consiguiendo nos dicen que sí. Lo que pasa es que yo no te puedo hablar de esto en primera persona porque no me enfrentado a ellas. Nos enfrentaremos de aquí a unas cuantas semanas, que las recibimos en casa. Tendremos que jugar y competir. Y ver si son mejores, como a priori dicen los números. Y si son mejores y nos ganan, pues las felicitaremos y seguiremos trabajando. Pero que a nadie le quepa duda que les vamos a competir con nuestras armas. Y no solo al Barça, a cualquier equipo. Miramos a todos los equipos con el mismo respeto y ganas de competir.

Pero sí que es verdad que el Barça está mostrando unos números que son intratables. Son un tremendo equipazo con jugadoras de nivel mundial. Pero eso no quita que nosotras no estemos preparadas para competir y luego se verá en el terreno de juego si esa diferencia es tan notoria. Eso lo van a tener que demostrar sobre el verde.

Antes que el Barcelona os esperan otras citas. Empezando mañana por el partido ante el Sporting de Huelva y el martes contra el Sevilla. Primero de todo, ¿Cómo afronta el equipo estos dos próximos encuentros? Además… como entrenador, ¿Qué te preocupa más? ¿Un Sporting necesitado de puntos en la parte baja de la tabla o un Sevilla acomodado en mitad de la clasificación pero sin la presión de los puestos bajos?

Me preocupan los dos, si te soy sincero. Evidentemente, ahora me preocupa el Sporting, porque vienen con una dinámica negativa y jugándose muchas cosas. Llevan muchos años en la categoría y le tenemos un respeto enorme. Sabemos de su potencial y sabemos que ha tenido un cambio de entrenador. Pero tienen jugadoras muy importantes dentro de la categoría y con mucho bagaje dentro de la Primera División. Tenemos que preparar el partido como si fuese una gran final. Jugamos en casa y sabemos que ellas tienen un viaje complicado porque han tenido partidos como el del Rayo donde hubo muchísima tensión e igual eso les pasa factura. Pero nosotras no nos vamos a relajar ni un segundo. Todo lo contrario: vamos a prepararnos para competir a buen nivel y con garantías. Luego ya veremos qué tal Sevilla, pero primero hay que sacar adelante el partido del Sporting. Como digo siempre, partido a partido y nos prepararemos para todos de manera concienzuda.

 


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Fotografías cedidas por la Unión Deportiva Granadilla Tenerife.