Juan E. Rodríguez Garrido, ‘Juanes’ para los amigos y para el gentío de Twitter, red social de la que solo sale cuando tiene una urgencia, como ir al baño o leer un libro, atiende a nuestra llamada desde su despacho en la Facultad. Se ha tirado la mañana con el bolígrafo rojo bailándole entre los dedos, adelantando faena para poder marcharse a Milán con la conciencia tranquila. Porque sí. Atlético por herencia y por convicción, ‘Juanes’ estará apoyando en directo al equipo de Diego Pablo Simeone en la final de la Copa de Europa. El destino ha vuelto a colocar a los ‘colchoneros’ justo enfrente de un deseo húmedo: tumbar a su máximo enemigo, el Real Madrid, y levantar por primera vez un título que siempre ha insistido en darle la espalda, los hombros y, según como se mire, hasta el culo. El entrevistado, ante esa posibilidad, no puede evitar echarse a temblar de la emoción. Si el futuro le sonríe, el sábado volará 20 años atrás en el tiempo, hasta estamparse otra vez contra uno de esos abrazos infantiles con los que celebró la famosa temporada del ‘Doblete’.  Su último libro, Recuerdos del Doblete. 20 años no es nada, presentado hace tan solo algunas semanas, y editado por la editorial Al Poste, gira precisamente en torno a esos días en los que el Atlético de Madrid recuperó la grandeza gracias a un entrenador “sospechoso”, a un serbio “desconocido” y a otro puñado de exquisitos “peloteros”. Flotando entre dos gestas felices, la última y la presente;  así es como ‘Juanes’ afronta las próximas horas de su vida.

Desde marzo de 2014 has publicado tres libros sobre el Atlético de Madrid. Arda Turan. El Genio de Bayrampasa, Koke. Uno de los nuestros y ahora Recuerdos del Doblete. 20 años no es nada.  Sé sincero, Juanes. ¿Dónde está el truco?

(Ríe). Bueno, el de Arda Turan me puse a escribirlo en noviembre de 2013, más o menos. Pero sí, desde su presentación solo han pasado dos años. Uno de los secretos, entre comillas, es que yo por mi trabajo [da clase de Historia y Ciencias Sociales por las mañanas en la Universidad Complutense de Madrid] tengo un poco más de tiempo. No estoy ocho o nueve horas sentado en una oficina, y entonces ese margen que me queda más libre se lo dedico al Atlético y a estos libros.

Los dos primeros, tanto el de Arda como el de Koke, son biografías. Este tercero, sin embargo, trata de abordar un hecho mucho más colectivo en el que están involucradas miles y miles de personas. ¿En qué se diferencian ambas aventuras literarias?

La principal diferencia es que, de los tres, este último es el único que yo propuse a la editorial. Los proyectos de los dos primeros surgieron por sugerencias de Al Poste. Ellos ya habían leído Leyendas de la Premier [su primer libro sobre fútbol, escrito junto a Alberto Fernández] y se habían quedado muy contentos con el resultado. Entonces me ofrecieron la posibilidad de hacer primero algo con Arda, que por otra parte a mí era un personaje que me interesaba muchísimo.  El libro funcionó, también en Turquía. Más tarde, durante el verano en el que ganamos la Liga con el Atlético, me dijeron que querían publicar una biografía de Koke, y que habían pensado en mí para hacerla. Yo les iba a decir que no, porque, en contradicción a lo que planteabas al principio,  la verdad es que mi natural es bastante vago. Mi impulso es estar tumbado leyendo o viendo fútbol, y ese verano tenía ganas que fuera más relajado que los anteriores. Lo que pasa es que el mismo día que estaba yendo a la editorial para rechazar la propuesta, me encontré a un amigo, le conté lo que había decidido y me dijo que era una pena, porque su novia era la mejor amiga de Borja, el hermano de Koke, y que tal vez por ahí podría haberme acercado a él. Me lo tomé como una señal y acabé aceptando el reto.

 

“Si se pudiese hacer el experimento y se enfrentaran ambos equipos, el Atlético del ‘Doblete’ tendría más del 75% de posesión, pero el del ‘Cholo’ le acabaría ganando por 1-0”

 

 

Nada que ver con el tercero, entonces…

Sí. Este es otra historia. Sencillamente, mi memoria sentimental está muy ligada con lo que nos pasó con el ‘Doblete’. Para la gente de mi generación, fue nuestra primera liga, y al final sabes que ese sentimiento tan intenso ya no volverás a vivirlo ni con la segunda ni con la tercera. Yo era muy consciente que este curso se cumplían 20 años de todo aquello, y que nadie estaba diciendo nada al respecto. Ni en el club, ni en los medios de comunicación, ni en muchos sectores de los aficionados al equipo. Al principio me plantee hacer un reportaje, para mover un poco el tema y hacerle una especie de homenaje. Cuando les conté la idea a la gente de ‘Al Poste’, sin embargo, vimos que daba para un libro. Y aparte de todo eso, había otra motivación. Cuando les comenté por primera vez el asunto a Antic, Kiko, Pantic, se mostraron muy agradecidos de que alguien quisiese reivindicarles como equipo y hacerles ese pequeño reconocimiento.

¿Para quién está escrito este libro? ¿Para los atléticos? ¿Para aquellos que no lo sean pero que puedan sentirse atraídos por esa temporada histórica?  

La motivación número uno, más allá de pensar en un tipo de lector o en otro, es hacer un homenaje a aquel equipo. Sin eludir las cosas más complicadas o más oscuras, por supuesto. De hecho, no quise pasar por encima de las polémicas que hubieron ese año, del puñetazo de Gil a Caneda, de las tensiones internas que provocaron la marcha de jugadores importantes del vestuario… No he intentado escribir un arco iris. Pero, obviamente, en una temporada en la que ganas la Liga y la Copa hay muchas cosas bonitas que merecen ser contadas. Eso es lo que tenía en la cabeza. Reivindicar a la única plantilla que ha ganado un ‘Doblete’ en la historia del Atlético de Madrid.

En el libro no ocultas tu condición de atlético.

Exacto. Ni lo pretendo. Muchas veces utilizo el plural mayestático. Es que ni sabría ocultarlo, ni escribo para ocultarlo. Este es el libro de un aficionado.

¿Y es más fácil escribir sobre tu equipo? ¿O todo lo contrario?

Depende de cómo quieras contarlo. Si tu tono pretender ser muy neutro, pues evidentemente el proceso de alejarte va a ser mucho más complicado. Pero es que yo en ningún momento busco eso. Yo soy muy apasionado contando estas cosas, muchísimo. Y de hecho me infiltro constantemente en los capítulos con reflexiones personales. Me sería muy difícil escribir de otra manera. Y está claro que el haber vivido los hechos en primera persona me da ventaja por mi estilo de escritura y por el tipo de libros que me gusta hacer.

Simeone-Copa-96Tenías 13 años cuando sucedió todo aquello. ¿Cómo marcaron esos éxitos tu relación con el club?

Yo diría que fue la primera vez que gané de una forma adulta, por así decirlo. Durante todo aquel año hice cálculos sobre los puntos y la tabla, pensé en qué campos podíamos ganar y en qué otros pinchar, me fijé mucho en los rivales e imaginé cuáles podrían ser sus resultados… Ese tipo de suposiciones y planteamientos que ya se hace un aficionado un poco más hecho. Mis primeros títulos con el Atlético fueron los de la época de Futre y Schuster. Pero yo de aquellas copas lo que recuerdo es ganarlas y punto. El ‘Doblete’, en cambio, lo viví diferente. Yo ya estaba muy metido con todo lo que tenía que ver con el club, y mis primeros recuerdos eran de experiencias complicadas. De un Atlético que yo sabía que era grande, porque me lo contaba mi padre y porque lo leía en su historia, pero al que no veía pelear arriba. En aquellos tiempos, el único que les pisaba los talones a Barcelona y Madrid era el Deportivo de La Coruña. O incluso el Zaragoza de Víctor Fernández. Por eso el ‘Doblete’ fue la recuperación de la ilusión de toda una hinchada. Tuvimos otra vez la certeza de que nuestro club podía seguir compitiendo por ganar títulos.

El ‘Doblete’ son Pantic, Kiko, Caminero, Geli, Molina o Antic. Pero también es Gil en el palco. ¿Qué protagonismo hay que darle a la polémica figura del presidente en el relato de aquella temporada?

Para mí el protagonismo fundamental es de Radomir Antic. Y después, lógicamente, del equipo al que entrenó. Porque la naturaleza de Gil iba hacia otro lado. En cuanto encontraba una grieta, salía, como por ejemplo cuando tuvo esa pelea con el presidente del Compostela en la sede de La Liga. En mi casa esas cosas se vivían como una vergüenza absoluta. Yo en esa época, con esa edad, pues a lo mejor no era tan consciente de lo fatídico que estaba siendo Gil. Pero luego con el tiempo me di cuenta de la nefasta gestión que hizo aquel personaje. De hecho, creo que ese equipo podría haber dado mucho más de sí, y se podría haber mantenido mucho más tiempo arriba, si no lo hubiese dirigido un presidente como ese.

El ‘Doblete’, hasta hace algunos años, era un hito en la historia reciente del Atlético de Madrid. Con el ciclo exitoso del ‘Cholo’, sin embargo, ya no hay que recular tanto el tiempo para dar con momentos de euforia. ¿Crees que, en cierto sentido, eso puede acabar enterrando un poco el poder simbólico de aquel conjunto del ’96?

Sí. En el fondo esa fue otra de las cosas que más motivaron para escribir el libro. El hecho de que muchos chavales que hoy están siguiendo al gran Atlético del ‘Cholo’ se dieran cuenta de que este club también fue capaz de ganar en otros momentos de su historia. El Atlético no empieza con Simeone. ¿Qué evidentemente el proyecto actual está marcando una época como ninguna otra? Absolutamente. Se está manteniendo en la élite, que quizás es lo más difícil y lo que tiene más mérito. Pero mi idea era esa, acercarles a los chicos el recuerdo del ‘Doblete’, y de ese equipo que jugaba tan bien al fútbol. Ese grupo no merece ser olvidado.

Simeone y Juan Vizcaíno, uno de sus actuales asistentes, formaban parte de la columna vertebral de aquel equipo ganador. ¿Crees que esa fue la experiencia que más les ha ayudado a tener éxito en los banquillos?

Es que no solo están esos dos casos. De aquella plantilla han salido muchos más expertos. Molina, Geli, Pantic o Penev han sido entrenadores, y Toni o Caminero directores deportivos. Ahora bien, yo creo que como técnico, el que tiene más de Radamor Antic es Milinko Pantic. Sin ninguna duda, vamos. Simeone, tácticamente, no tiene nada que ver con la propuesta estilística de aquel conjunto. Por supuesto que hay un nexo de unión, y que si el ‘Cholo’ cree que el Atlético puede seguir siendo ganador es en parte porque lo comprobó con todos aquellos triunfos. Pero futbolísticamente hay un salto muy grande. Los dos equipos no tienen nada que ver.

 

“Mi idea era acercarles a los chicos el recuerdo de aquella temporada con Antic, y de ese equipo que jugaba tan bien al fútbol. Ese grupo no merece ser olvidado”

 

 

Igual dónde sí que hay más relación entre Simeone y el serbio es en el aspecto emocional. En el libro entrevistas a Kiko, y cuando le preguntas por Antic, te dice que “fue el despertador de la ilusión de los Atléticos”. Eso me suena…

Sí, por supuesto. Ambos son entrenadores que generan una ilusión muy grande en momentos complicados, y ambos consiguen convencer al vestuario con sus ideas muy rápidamente. Pero la verdad es que por cada similitud entre Antic y Simeone, podemos encontrar 15 diferencias. Fíjate. Simeone llega y ya lo tiene todo ganado con la hinchada. Porque ya fue un símbolo para los ‘colchoneros’, y porque sin estar en la entidad, en la grada seguían coreando su nombre, pues lo identificaban con el último gran Atlético. De la misma manera que en Buenos Aires, cuando murió Cortázar, decían aquello de “vuelve, qué te cuesta”, pues con el ‘Cholo’ pasaba prácticamente igual. Entonces llega al club como la última bala de una directiva a la que le están saliendo mal todas las apuestas, y ya en su primer entrenamiento, pese a estar en vacaciones de Navidad, mete a 7.000 o a 8.000 tíos en la grada. La manera en la que llegó Antic, en cambio, fue muy distinta. Aterrizó como una figura sospechosa, pues había estado en el Real Madrid. Y en el Atlético, cuando acogemos a alguien que tenga pasado blanco, lo primero que hacemos es mirarle de reojo. Antic, al principio, no tenía nada hecho.

Y la otra gran diferencia es que, aunque ambos empiezan a ganar enseguida, Antic lo hace con un tipo de propuesta que se basa en el balón, mientras Simeone con otra que nace a partir del espacio. Si se pudiese hacer el experimento y se enfrentaran ambos equipos, el Atlético del ‘Doblete’ tendría más del 75% de posesión, pero el del ‘Cholo’ le acabaría ganando por 1-0.

¿Crees que ese equipo de entonces le hubiera podido competir al Real Madrid actual en una final como la que se juega el sábado?

Te voy a contestar igual que me contestó Molina cuando le hice esta misma pregunta, porque me parece una reflexión muy pertinente. Por la calidad de los jugadores, sí, podría haber disputado un partido de esa magnitud. Pero por la preparación física de los mismos, y no hablo solo respecto al Real Madrid, sino respecto a cualquier equipo que juegue actualmente en Primera División, no. ¿Por qué? Por qué eran jugadores que estaban mucho peor trabajados físicamente. Así de sencillo. Eran peloteros espectaculares, pero claro, no tenían el nivel de control que se tiene ahora, en el que es importante hasta cada gramo que te sobra de peso.

 

Aaxl5STTJuan E. Rodríguez Garrido (Madrid, 1982) es licenciado en Historia y Doctor en Ciencias Sociales. Profesor desde 2008 en la Facultad de Educación de la Universidad Complutense de Madrid. Antes del comentado, ha publicado cuatro libros: Koke, uno de los nuestros (Al Poste, 2015), Arda Turan, el genio de Bayrampasa (Al Poste, 2014), Leyendas de la Premier. Veinte años de la liga que ha enamorado al mundo a través de sus mejores futbolistas, escrito junto a Alberto Fernández (Seronda, 2013), y Trato y maltrato de la historia de España en los libros de texto (EAE, 2012). Le puedes seguir en Twitter en @JuanesPREMIER