Si alguna vez has cruzado La Línea (de la Concepción), quizá te hayas topado con él. Para entrar en Gibraltar -esa anécdota de la geopolítica mundial a medio camino entre el té y el rebujito, entre la BBC de Ricky Gervais y el Canal Sur de Juan Imedio, entre Adele y Andy y Lucas- igual te has encontrado a un agente de aduanas de pelo corto y acento guasón. Se llama Roy Chipolina, tiene 31 años y es un mito anónimo del fútbol: desde hace 12 temporadas gana la liga de su país con la misma burocrática rutina con la que anota cada mañana las entradas de mercancías en la frontera.

Obviamente el nivel aquí en Chibrolta, hasta ahora, ha sido… bastante flojo. El Lincoln siempre se caracterizó por entrenar más duro y fichar a los mejores jugadores de la región. Pero últimamente todos los clubes se están reforzando: antes éramos dos equipos con claras opciones de título, y ahora los ocho pueden ganar el campeonato. El año pasado ya se notó, las cosas se nos complicaron bastante.

– ¿El año pasado se os complicó? Ganásteis la liga con once victorias y tres empates. Sin una derrota. Con 66 goles a favor y solo seis en contra.
[Risas] Te digo yo que las ligas no son regaladas.

Claro que no son regaladas. Nadie le regala nada a la policía. El Lincoln, la gran institución futbolística del peñón, nació en 1976 como spin off de un equipo formado por agentes del orden. El nombre de aquel primer club era revelador: Blue Batons (porras azules). Con los años el principio de autoridad se ha trasladado al césped, donde el Lincoln apaliza a sus detenidos. 12 ligas consecutivas, 150 victorias, tan sólo diez derrotas. Un porrazo tras otro, el Lincoln le ha cambiado la cara al balompié ‘llanito’.

Somos como una familia. Como una familia acostumbrada a ganar, eso sí.

– ¿Recuerdas tu última derrota en liga?
¿En liga? [repregunta para ganar tiempo y hacer memoria] Pues… no, la verdad.

– Fue el 28 de abril de 2009, contra el Glacis United.
¡Es verdad! ¡Pero en aquel partido no jugaron un montón de titulares, creo que ya éramos campeones!

Ha pasado más de un lustro desde 2009. En ese tiempo Benedicto XVI se ha jubilado, Juan Carlos se ha jubilado, y la reina Isabel II… no, esa no se ha jubilado: el príncipe Carlos sigue calentando banquillo con su cara de eterno suplente. Pero aunque la jefa del estado siga siendo la misma, algo ha cambiado en el rincón más andaluz del Reino Unido. Después de dos décadas batallando, y a pesar de la zafia oposición de la Federación española, el peñón alcanzó en 2013 la mayoría de edad deportiva con el reconocimiento de la UEFA y la posibilidad de participar en sus torneos.

Se nota la motivación por participar en competición europea: los clubes están fichando jugadores españoles, de toda Andalucía.

– Tú, además, eres capitán de la selección más novata del planeta. Menudo papelón, ¿no?
Imagínate. En septiembre marcaré a Lewandowski, en noviembre a Özil. ¡Aún no me lo creo! Pero además de las grandes figuras, el fútbol internacional supone una gran novedad para ti, que casi no sabes perder. Previsiblemente, os llevaréis alguna goleada. Con la selección no será fácil, está claro, pero en los pocos partidos que llevamos hemos mostrado un buen nivel.

Y así es como Roy Chipolina, nacido en 1983 en el balcón de Europa hacia África, emigrado con su familia durante los 90 a Inglaterra, aficionado del Arsenal, capitán de la selección de una roca con 30.000 habitantes y 300 monos, agente de aduanas de día y defensa del Lincoln de noche, puede hacer historia si consigue ganar las tres próximas ediciones de la Gibraltar Premier Division. Su equipo igualaría a un grupo de amiguetes que entre 1994 y 2009 encadenaron 15 ligas de Vanuatu. Récord mundial de títulos consecutivos a tiro de triplete.

No tenía ni idea del récord, qué bueno. Mándamelo por whatsapp que lo imprimiré en el vestuario para motivar a los chavales.

– Cuando desde la prensa decimos que tal equipo se ha cansado de ganar, que ha perdido la motivación, os tiene que entrar la risa.
Los amigos en la aduana me dicen que ya vale de ganar siempre. Los rivales van supermotivados contra nosotros, a por todas. Y nosotros solo queremos vencer el próximo partido.

– La derrota forma parte del fútbol. ¿Crees que te estás perdiendo algo?
¡Claro que las derrotas son parte del fútbol! Ahí es donde se aprende más. Y por supuesto que me falta esa sensación. Para mí es una motivación extra que el resto de los equipos mejoren su nivel.

– ¿Estás preparado para que llegue? ¿Te ves acabando una temporada sin salir campeón?
Llegará el día que no ganemos. Yo espero que no sea este año, pero habrá que aceptarlo. No se puede ganar cada año [silencio, él mismo se da cuenta y matiza]; bueno, nosotros durante más de una década, sí