La cantera es algo prioritario para la inmensa mayoría de clubes de fútbol. Formar jugadores para poder dar el salto al primer equipo. O como fuente de ingresos económicos derivados de futuros traspasos. Objetivos dispares que hacen que los clubes siempre presten  una atención especial a su fútbol base. Aunque la formación no siempre se realiza de forma correcta. Por ello, hablamos con Toni González, un entrenador que está revolucionando el mundo del fútbol base con su libro Metodología Secuencial. Algo que hizo que el Tromso IL de Noruega le invitará a dirigir unas sesiones de entrenamiento en la ciudad escandinava.

Minutos antes de iniciar una conferencia en la localidad alicantina de Cocentaina, el entrenador de Villajoyosa (Alicante) atiende a Panenka para explicarnos como su forma de entrenar en el fútbol base, plasmada en Metodología Secuencial, está llamando la atención de muchos clubes tanto nacionales como internacionales.

La primera pregunta es obligada, ¿cómo ha sido la acogida del libro?

Ha tenido muy buena acogida. Hice el libro que quise, sencillo, con un lenguaje cercano y con una base científica gracias a una pedagoga. Creo que ese punto es lo más atractivo del trabajo ya que hemos conseguido una herramienta para allanar caminos a todo tipo de profesional que se dedique al fútbol base.

Es un libro que aglutina muchos conceptos, ¿a quién va dirigido? 

En principio el proyecto iba a ir dirigido a profesionales del fútbol  formativo, pero conforme avanzábamos veíamos muchas carencias por lo que fuimos añadiendo conceptos y lo que estaba pensado para futbol 8 o formativo se convirtió en una guía también para fútbol 11.

 

“No es lógico que un equipo alevín esté entrenando en un cuarto de campo”

 

¿Cómo surgió la idea de escribir Metodología Secuencial?

Todos los métodos de entrenamiento van enfocados a la preparación física o a la tenencia de unos medios pero un metodólogo busca carencias en métodos establecidos. A nosotros no nos cuadraban ciertas cosas del ATR o de la periodización táctica a la hora de aplicarlos en fútbol base y nos centramos en el aprendizaje secuencial global como herramienta, a partir de ahí y con la supervisión de una psicopedagoga fuimos dando forma a una estrategia para que el niño aprenda a jugar y asimile de forma lógica los conceptos que cada técnico considere oportunos inculcar.

El éxito del libro ha sido tan grande que ha acabado  convirtiéndose en página web.

Para poder financiar mis actividades se nos ocurrió la idea de crear una web cercana, con la mayoría de contenidos públicos y gratuitos. También contamos con una zona privada con asesoramiento personalizado por tan solo 15 euros al año. Gracias a esto podemos desplazarnos a diferentes puntos de la geografía española para dar ponencias y dar a conocer nuestro trabajo.

Visto el éxito de Metodología Secuencial, ¿cuál será el próximo proyecto?

Estamos trabajando en un nuevo libro. Será algo muy rompedor y muy visual. Por ahora no puedo desvelar nada, solamente que volverá a tratarse de una herramienta para cubrir las necesidades del fútbol formativo.

Uno de los grandes éxitos de Metodología Secuencial ha sido la posibilidad de entrenar con el Tromso IL de Noruega, ¿cómo surgió esa oportunidad?

Coincidió que ellos estaban veraneando en Villajoyosa y me llegó la oportunidad de dirigir sus entrenamientos, por lo que puse en marcha mi método con ellos. El fútbol noruego es muy físico. De hecho, desde pequeños tocan pocos conceptos técnico-tácticos y por el contrario trabajan mucho el aspecto físico, por ello el choque fue brutal. Creé en ellos la adicción por entrenar y lo que iban a ser tres sesiones se convirtieron en siete y un partido. Como quedaron muy satisfechos con mi trabajo me dieron la posibilidad de ir a Tromso para impartir un campus durante una semana. Fue una experiencia inolvidable.

¿Tienes previsto realizar un trabajo similar al del Tromso en los próximos meses?

Ellos regresarán en junio y ya me han confirmado que vuelvo a ser director de su estancia en España. Es posible que repitamos la experiencia del año pasado.

Al margen del trabajo con el fútbol formativo, ¿te gustaría dar el salto al fútbol sénior de forma definitiva o prefieres seguir trabajando con el fútbol base?

El fútbol a nivel sénior me atrae por su competitividad aunque me siento realizado dedicándome a ser un profesional de la base. Todos ansiamos una oportunidad que te permita desarrollar tu trabajo pero la realidad es otra, es muy difícil entrenar, necesitas contactos y cuando no has sido futbolista profesional todo es más difícil. No cierro la puerta a nada aunque mi realidad es la base. Prefiero vivir en mi realidad y trabajar antes que esperar algo que normalmente no llega.

En líneas generales, ¿cómo está el fútbol base en este país? ¿Crees que se hace un buen trabajo?

Creo hay dos tipos de fútbol base. Por un lado existe el fútbol base de élite. Este es el de equipos punteros que cuentan con multitud de medios para desarrollar un muy buen trabajo. Son entidades  que dominan al resto ya que, con todo merecimiento, cuentan con sus equipos en categorías punteras o nacionales. Después esta el otro fútbol base. Este es el humilde, el de abajo del todo que prácticamente sobrevive con los jugadores que los equipos mencionados anteriormente desechan.

Haciendo un ejercicio de sinceridad creo que la implantación de la cultura ‘un niño igual a una cuota’ está haciendo mucho daño a todos los niveles. Esto está provocando que se estén masificando las instalaciones, algo que produce incoherencias como por ejemplo entrenamientos de futbol-8 en un cuarto de campo. No es lógico que, por ejemplo, un equipo alevín, que están en la edad límite para pasar a fútbol-11, esté entrenando en un cuarto de campo. Hay que asimilar distancias. A esa edad el niño está definido en fútbol-8 pero por definir en fútbol-11 y la masificación no ayuda a hacerlo bien. En este sentido, el papel de los Ayuntamientos se antoja fundamental y necesario para regular dicha masificación. También otros muchos deportes colectivos se están viendo perjudicados por esta cultura ya que no disponen de niños que posiblemente no tengan condiciones para la práctica del fútbol y si para otras actividades.

No siempre se deberían formar equipos por el simple hecho de que el padre de turno pueda pagar la cuota de su hijo. Es un modelo inviable e insostenible por varios motivos, como la masificación de las instalaciones que provocan entrenamientos de baja calidad. Por no hablar de lo vergonzoso que resulta llegar a un campo y que después de que los niños se cambien para entrenar tengan que sacar sus bolsas por no haber vestuarios disponibles para los chicos que juegan después.

 

“En España trabajamos mejor la parte técnica y táctica. En ese sentido estamos mucho más avanzados”

 

Este problema que nos cuentas suele pasar desapercibido o se asume como parte del fútbol, sin embargo en tu experiencia en Noruega pudiste ver con tus propios ojos que las cosas allí se hacen de forma bastante diferente a como las hacemos aquí. ¿Qué diferencias hay entre la forma de trabajar el fútbol base en España y la que pudiste ver en Noruega?

Nosotros trabajamos mejor la parte técnica y táctica. En ese sentido estamos mucho más avanzados. Pero en cuanto a infraestructuras y, sobretodo, a nivel educación deportiva, allí no ves ni un incidente con los padres, ni un insulto a los árbitros o rivales. Estando allí me ocurrió que un día estábamos entrenando y vi bajar a todos los padres. Yo pensé que simplemente iban a presenciar el entrenamiento aunque mi sorpresa fue mayúscula cuando vi que iban a limpiar la instalación. Todos los padres iban con bolsas de basura en la mano y guantes de latex y estaban limpiando una instalación pública. Aquí en España pasa al contrario y solo llenamos los campos de carteles del tipo ‘no comer pipas’.

Regresando a nuestro país, ¿qué ocurre con los jugadores? ¿Apuestan los clubes por los futbolistas que forman en su cantera? 

Sinceramente no. Estoy cansado de ver proyectos inviables e insostenibles de clubes en categorías que son directamente proporcionales a su presupuesto. Es cierto que hay de todo, pero la mayoría de clubes tienen al Director Deportivo que juega a ser profesional. Y lo hace con subvenciones públicas. Fichan jugadores punteros de otras localidades y dan la espalda a los de la cantera mostrando que no confían en los jugadores de la casa. Aunque esto se podría solucionar de varias formas. Por ejemplo los ayuntamientos podrían imponer cupos de jugadores de fuera, no hay que olvidar que muchos de estos clubes viven de subvenciones públicas, ergo los consistorios deben de tener algo que decir. También las diferentes federaciones pueden ayudar reciclando el sistema y fomentando que jueguen un número mayor de futbolistas sub 23. Otra opción es la de crear entidades que controlen que el dinero de las cuotas que pagan los niños o las subvenciones que reciben los equipos de fútbol base llegue a los niños, ya que en muchas ocasiones esto no pasa así.

Al final es un problema de organización y de modelos incorrectos. Unos modelos incorrectos que acaban haciendo cómplices a los entrenadores que formamos jugadores ya que de una forma implícita acabamos sabiendo que nuestros chicos no van a llegar.

 

Toni González da la charla en Cocentaina. Los asistentes prestan mucha atención y le realizan varias preguntas sobre su método. Tal vez dentro de unos años el entrenador alicantino sea reconocido como uno de los artífices de los éxitos del fútbol nacional por su trabajo con el fútbol base. De momento, gracias a ´Metodología Secuencial´ su nombre está empezando a sonar con fuerza.