Al oeste de Inglaterra, cerca de la frontera con Gales, encontramos la ciudad de Nailsworth, perteneciente al condado de Gloucestershire. Con una población inferior a los 6.000 habitantes, la urbe británica puede alardear de poseer el equipo de fútbol más verde del planeta, el Forest Green Rovers FC. La entidad, fundada en 1889, fue adquirida en 2010 por el propietario de una empresa de energía verde, Dale Vince, quien comenzó a impulsar los valores ecológicos en el seno del club. Poco a poco, se fueron adoptando diferentes medidas sostenibles a favor del medio ambiente. La energía renovable y el reciclaje son algunos de los elementos que hacen grande a unos Rovers que tratan de ser una referencia a nivel mundial en este campo.

The New Lawn, el pequeño estadio de este club británico, es un ejemplo de la política que sigue el club. El césped que yace en su interior se mantiene limpio de pesticidas, herbicidas y cualquier otro producto químico y, además, se riega con el agua recogida de la lluvia para evitar que se malgaste. Por otro lado, también cuenta con placas solares que abastecen de energía renovable a todas las instalaciones y diferentes puntos de carga para vehículos eléctricos. Estas son las principales medidas ecológicas que el Forest Green Rovers ha ido implantado en The New Lawn. Aun así, tiene previsto mudarse dentro de pocos años a un nuevo hogar construido con madera: el Eco Park, un estadio con capacidad para 5.000 espectadores que se rodeará de un entorno natural gracias a los 500 árboles que se plantarán en los aledaños.

Por si fuera poco, los Rovers también se han declarado un club vegano. No solo los jugadores y el equipo técnico se nutren de alimentos sin origen animal, sino que los bares ubicados en el estadio también se encargan de seguir este tipo de dieta saludable. Algunos de los productos que se pueden consumir en las instalaciones de The New Lawn son ensaladas, pizzas veganas o hamburguesas de quinoa, entre muchos otros. 

La filosofía ecológica e Internet han ayudado a catapultar a la entidad hacia la fama. Una de sus últimas iniciativas rompedoras se observa en la camiseta que lucirán durante la temporada 2019-20, puesto que un 50% del material que se ha utilizado para fabricarla proviene del bambú. El desarrollo de la equipación verde y negra de los Rovers lo ha llevado a cabo PlayerLayer, una marca que crea ropa deportiva a partir de materiales que sean sostenibles. Los de Nailsworth esperan que la nueva zamarra, que además simula la piel de una zebra, les dé suerte en la temporada que se avecina.

Si hablamos de temas puramente futbolísticos, el Forest Green Rovers también está creciendo en ese aspecto, ya que mientras propaga la idea de que otro mundo es posible sigue progresando a nivel de juego. Hace apenas dos temporadas consiguió un meritorio ascenso a la cuarta categoría inglesa, una división en la que sufrieron por las zonas bajas de la tabla durante su primer curso, pero en la que han logrado asentarse con un plácido quinto puesto en la 2018-19. Este mes de agosto ha empezado una nueva campaña en la que los ‘Green Devils’  tratarán de seguir transmitiendo sus ideales medioambientales sobre los terrenos de juego y, de momento, han iniciado el año con buen pie logrando una victoria por 1-0 en la primera jornada frente al Oldham Athletic.

A día de hoy, el fútbol se ha convertido en uno de los mayores negocios del mundo capitalista, en el que la mayoría de las veces priman los intereses económicos sobre el sentido común y el respeto hacia el medio ambiente. Es por este motivo que tienen aún más importancia los valores que se transmiten desde el Forest Green Rovers, un club al que su propio nombre le queda como anillo al dedo y que se ha convertido en un ejemplo a seguir por su admirable y singular filosofía.