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Nadie es ajeno a la emergencia climática. Es una doble responsabilidad: cada gesto, por pequeño que sea, cuenta. Todos somos necesarios, desde nosotros mismos como individuos hasta las grandes empresas. Banco Santander, patrocinador de La Liga, por ejemplo, es 100% neutro en emisiones de carbono en su propia actividad desde 2020 y se compromete a alcanzar cero emisiones netas en 2050: un equilibrio en el que las emisiones de carbono que se producen son iguales a las que se eliminan de la atmósfera, ayudando en este proceso a las personas y las empresas a reducir sus emisiones y apoyando así la transición a una economía verde.

¿Pueden los clubes de fútbol seguir un camino similar? Quedan aún retos hasta que el balón se tiña completamente de verde en la Liga Santander y en la SmartBank, pero ya se han dado los primeros pasos.

¿Reutilizar? En febrero de 2019, la Real Sociedad repartió recipientes biodegradables entre sus hinchas para que depositaran las cáscaras de las pipas que comían durante el partido. Se calcula que cada año, en los estadios de Primera, se tiran al suelo 70.000 toneladas de pipas que no se pueden reciclar al haberse mezclado con otros residuos. Los ‘txuri-urdin‘, en cambio, con su iniciativa lograron que se pudieran usar como abono para las huertas guipuzcoanas.

¿Reciclar? Los jugadores del Celta conciencian a los jóvenes sobre la importancia de separar bien los residuos. De hecho, su ciudad deportiva, A Madroa, y su estadio, Balaídos, están perfectamente equipados para la recogida selectiva por parte de empleados y aficionados, y son un ejemplo para hinchas y rivales.

¿Reducir y recuperar? Hace ya tres años que el Real Zaragoza apuesta por la reforestación de la Amazonia para compensar la huella de carbono que dejan sus desplazamientos, que se producen principalmente en autocar. El club colabora con un proyecto en el departamento de Madre de Dios, en Perú, donde evita la deforestación para así compensar sus emisiones, logrando que sus viajes alcancen la neutralidad de carbono. Todo suma. Quizá no sean los clubes más grandes, pero nadie trata el esférico como ellos.

 


Football Can es la forma con la que Banco Santander entiende el fútbol, apoyando el impacto positivo que genera en la sociedad. En cualquier rincón encontramos historias, como esta, que nos muestran un deporte inclusivo, sostenible y que fomenta la diversidad.


Ilustración de portada de Ilustracho