En unos tiempos en los que reina el streaming y los contenidos a la carta, en el entretenimiento audiovisual, el fútbol modesto no se ha quedado sin su ‘Netflix’. Eso, o algo parecido, es lo que han creado Julio Fariñas y José Miguel Sánchez, fundadores de Footters. Una plataforma que retransmite, en directo y bajo demanda, partidos de Tercera y Segunda B, las categorías más ‘profesionales’ del fútbol menos visible.

Julio Fariñas, exfutbolista de categorías modestas que, con alguna que otra experiencia en las segundas divisiones italiana y portuguesa, al acabar su carrera deportiva tuvo un paso poco exitoso como comercial, y José Miguel Sánchez, el camarero de un local familiar con el que no cubría sus ambiciones, se juntaron como si fuera cosa del destino, unidos por las ganas de emprender y la pasión por el fútbol. Tras poner en común sus ideas y motivaciones, quisieron empezar con una especie de red social de futbolistas. Pero, mientras estaban buscando inversores, acabaron ocupándose de la producción en streaming de un torneo que se disputaba en el Algarve. “Aquello fue un desastre, eran 800 partidos, y trabajando éramos unos pocos, no teníamos experiencia y se nos quedó grande. Pero nos sirvió”, recuerda Julio Fariñas. Aquel fracaso les sirvió para darse cuenta de una cosa: “A los padres les gusta tener grabados a sus hijos jugando a fútbol”, destaca. Y de ahí nació Footters.

“Footters se ha construido empezando por el techo”, comenta Fariñas. Este punto de partida, que puede parecer irracional, se entiende si se observa hacia dónde apunta la empresa: “Siempre digo que nuestro límite es el suelo. No miramos para arriba, donde están las grandes competiciones, sino para abajo, donde está el fútbol más tapado. Es decir, queremos estar retransmitiendo la competición más pequeña, y menos mediática, para poder darle valor. Porque, al final, también es fútbol”, explica. Por lo tanto, para llegar al fútbol base, su objetivo originario, han tenido que comenzar por los equipos de los clubes más modestos, ya que eran más asequibles de abarcar, y con ellos resulta más sencillo atraer financiación. “Nos dimos cuenta de que empezar por el fútbol base era un esfuerzo que iba a ser muy grande, ya que no hay las infraestructuras suficientes para abarcar todos los partidos”, aclara el exfutbolista. Además de un esfuerzo enorme, cubrir el fútbol base también requiere una capacidad de adaptación y comprensión muy grande. En ocasiones, han llegado a recibir llamadas mientras estaban en directo, de padres y madres preocupados por si podían enfocar a su hijo para poder ver que estaba bien abrigado en el banquillo.

El escenario ideal, y al que quieren llegar en Footters, es que los propios clubes puedan crear su propio contenido audiovisual de forma automatizada y sin costes, y ser su plataforma de emisión. Es por eso que, desde hace un mes, Footters ya ha empezado a instalar cámaras y todas las tecnologías necesarias para automatizar un sistema de grabación en los campos más modestos de España.

Por el momento, tienen un acuerdo con la Real Federación Española de Fútbol para ser la televisión oficial de Segunda B y Tercera, categorías de las cuales ya han emitido más de 1.000 partidos, siempre con el permiso del club local. Tienen entre sus inversores a futbolistas como Álvaro Negredo o Adrián San Miguel, y, además, ya tienen más de 80.000 usuarios registrados, de los cuales 5.000 son abonados mensuales de todos los partidos. Unas cifras que crecen cada semana, según nos explica Julio Muñoz, responsable de comunicación de Footters.

Las negociaciones con los clubes son de lo más variopintas. Se han encontrado con presidentes de clubes modestos que no cumplen con el estereotipo que se tiene de los directivos, y que aparecen en las reuniones con el mono de su otro trabajo. Algunos son pintores, otros mozos de obra, “hay de todo”, nos cuenta Muñoz. Por no hablar de los horarios de atención, ya que algunos presidentes han tenido que recibir broncas de sus jefes por tener que atender a la llamada de Footters en horas de trabajo. Un claro ejemplo es lo que les pasó con la AD Juventud San Luqueña. “Llegamos, y había un tío con un mono de trabajo limpiando con un trapo los asientos de la grada, y le preguntamos por el presidente. El señor medio riéndose nos dijo que era él mismo. Creíamos que estaba quedándose con nosotros. Entonces, al seguir preguntando a los aficionados del club que estaban por allí, nos dimos cuenta de que efectivamente, era él. Lo mejor de todo fue que, en vez de enfadarse por la confusión, nos acabó invitando a una Fanta, ya que también hacía de camarero en el bar del campo”, recuerda el jefe de comunicación.

La ‘Tele’ modesta

Hay quien piensa que iniciativas de este tipo pueden acabar perjudicando al fútbol modesto, vaciando los campos de aficionados, y distanciando a los clubes de sus socios. “El que usa Footters, ve a su equipo cuando va fuera. Ir al campo es un espectáculo. De hecho, hacemos todo lo contrario [a perjudicar el fútbol modesto], aficionados que han perdido ese vínculo con su equipo por culpa de no poder seguir al club de forma regular, ahora recuperan ese sentimiento de pertenencia, porque pueden ver jugar fuera de casa a su equipo con más facilidad. Estamos potenciando esa relación club-aficionado”, reconoce Fariñas. De hecho, en algunos casos, Footters ha tenido tan buena acogida entre los aficionados, que ha habido vecinos cercanos al campo que han ofrecido su ayuda con algún que otro recurso y de forma improvisada. “Hubo un día en el que nos quedamos sin luz y sin baterías en un campo y un aficionado que estaba viendo el partido nos alargó un cable desde su casa, dejando la puerta abierta, y pasándolo por el medio de la carretera”, rememora Muñoz.

Además, la relación de Footters con los clubes es totalmente colaborativa, ya que los equipos perciben el 50% de los beneficios del partido emitido en su estadio. Estos ingresos extra que les llegan los invierten en el propio club. “Hubo un presidente de un equipo de la sierra de Sevilla que nos dijo que con el dinero que sacaba por fin pudo poner agua caliente en sus vestuarios. El calentador que tenían era demasiado pequeño y solo había agua caliente para uno…Después de los partidos los chavales iban corriendo y dándose codazos para ser de los primeros y únicos en ducharse con agua caliente”, cuenta el jefe de comunicación.

Sin embargo, no todos los clubes se han sumado a este nuevo negocio, ya que algunos prefieren seguir colaborando con medios locales, o simplemente son reacios. “Hemos venido a sumar. Si hay televisiones autonómicas, o locales de por medio, lo que hacemos es proponerles colaborar, ofreciéndoles algún partido que no puedan tener, y ellos deciden. Pero también hay clubes que simplemente no quieren. Supongo que lo nuevo siempre genera rechazo”, confiesa Fariñas.

En España, al hablar de la relación entre el fútbol y la televisión uno tiende a pensar en La Liga dirigida por Javier Tebas, la cual muchos consideran dañina para el aficionado tradicional, al anteponerse los intereses empresariales. Footters quiere desmarcarse de ese tipo de relación posesiva, que controla cuándo y dónde se juega al fútbol. “Son cuestiones que le competen a la Federación. Evidentemente, al emitir los partidos de la competición puede parecer que pueda suceder, pero escoger los horarios es responsabilidad de la federación y siempre nos pondremos a disposición del fútbol modesto”, se sincera el exfutbolista.

Footters no solo se limita al territorio español. De hecho, actualmente también retransmite partidos de la liga Premier de México, que corresponde con la segunda división azteca, a pesar de que aún les falta tiempo para contrastar la viabilidad del modelo de negocio: “Seguramente la próxima temporada estemos en tres países más. Próximamente daremos alguna novedad al respecto, pero serían de Sudamérica”, augura Fariñas.

“La clave de Footters es la especie de empatía que hemos sabido generar poniéndonos de parte de las personas que forman parte el fútbol modesto: jugadores, aficionados, directivos, entrenadores…”, revela el fundador. Porque gracias a la visibilidad que ofrecen al balompié más ‘invisible’, ahora, ese abuelo puede seguir viendo a su nieto jugar; ese jugador que está en Tercera sabe que tiene más oportunidades porque tiene todo el escaparate de Internet; ese entrenador va poderse pegar maratones de mantita y tele viendo partidos, para así conocer más a los rivales. Pero, sobre todo, ese aficionado, al que la vida lo ha alejado del club de su pueblo, barrio o ciudad, va a poder volver a gritar un gol de su equipo en el 90′, sin que miles de kilómetros de distancia lo impidan.