La ciudad de Leeds, en el condado de Yorkshire, tiene un corazón comercial próspero con sólidos sectores financieros. Sin embargo, también tiene algunos de los vecindarios más pobres del país, incluido uno donde más de la mitad de los niños locales crecen sin lo suficiente para vivir. Aun así, grandes personalidades han nacido en esta ciudad, como el dramaturgo Alan Bennett. Criado en el barrio de Armely, Bennett se graduó en Oxford, y se consagró, en una temprana edad, como un autor de referencia en el West End Theatre de Londres que, junto con Broadway, representa el máximo nivel del teatro comercial en el mundo de habla inglesa. El mismo Bennett dijo que “a veces no hay próxima vez, ni tiempos muertos, ni segundas oportunidades. A veces es ahora o nunca”. Filosofía que parece que su compatriota Kalvin Phillips se ha aplicado en esta Eurocopa. Porque a veces el tren de la selección solo pasa una vez en la vida, y si además es un tren tan exigente como el de los ‘Three Lions, se debe aprovechar la oportunidad al máximo.

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Phillips nunca ha renegado de sus raíces y ha sido fiel a los que le han apoyado desde siempre. Lo tenía todo en contra para triunfar pero, en cambio, gracias a su insistencia, lo ha acabado logrando. Porque a veces no solo triunfan aquellos que solo tienen el talento para hacerlo, sino aquellos que lo persiguen y trabajan duro para conseguirlo. El de Leeds tuvo una infancia turbulenta, con muchos problemas familiares que lo alejaron de sus compañeros en la escuela. En una temprana edad, tuvo que sufrir de lo que nunca le debe faltar a un niño. Pero lo superó. Vaya si lo superó. Gracias al fútbol levantó cabeza. Gracias a su cabeza se ha convertido en uno de los mejores jugadores ingleses.

Lo inesperado

Phillips contó en una entrevista con la BBC Sports –en la que pasea por su barrio- que iba a jugar junto con sus compañeros a un campo de fútbol que llamaban “el campo de setas”, debido a que en esos terrenos antiguamente había una fábrica de hongos. Ahí, Kalvin Phillips pasó la mayoría de las tardes jugando a fútbol. Hasta cuenta que cuando firmó su primer contrato con el Leeds fue con sus amigos a celebrarlo en ese campo, eso sí, vigilando no caer lesionado. Después de toda una vida en el club de su ciudad y debutar en la temporada 2014-2015, su explosión definitiva llegó en 2018, con la llegada de Bielsa al banquillo de Elland Road.

 

En una temprana edad, tuvo que sufrir de lo que nunca le debe faltar a un niño. Pero lo superó. Gracias al fútbol levantó cabeza

 

El argentino revolucionó el equipo y con ello a Phillips, que nunca había aspirado a ser el jugador que es de la mano de Bielsa. Él lo moldeó, a su estilo, y lo cocinó a fuego lento. Y lo inesperado resultó convertirse en lo normal. Kalvin Phillips se convirtió en el jugador referencia del Leeds. El seleccionador Southgate, que vive en Harrogate a solo 20 minutos de la ciudad deportiva del conjunto de Yorkshire, ya le había echado el ojo antes de la pandemia y lo quería incluir en una de las últimas listas antes de la Eurocopa. Phillips tuvo que esperar hasta septiembre de 2020 para debutar con Inglaterra, pero lo hizo incluso antes que en la Premier

Necesario

Desde entonces, una decena de apariciones con la selección inglesa, aunque la más destacada es la que tuvo en el primer partido de esta Eurocopa frente a Croacia en Wembley. El escenario acompañaba y Phillips pareció entenderlo desde el primer minuto. Con Declan Rice como escudero, el de Leeds se erigió como el jugador sorpresa de Southgate, pues poca gente esperaba su titularidad. Pero respondió con creces. Se marcó un gran encuentro en todas las facetas del juego, recuperando, creando juego… Y asistió en el único gol de los lads.

 

Phillips tuvo que esperar hasta septiembre de 2020 para debutar con Inglaterra, pero lo hizo incluso antes que en la Premier

 

Phillips interpretó a la perfección las necesidades del equipo y nutrió a los cuatro jugadores que tenía por delante con balones esculpidos en mármol. Él fue el jugador necesario para Inglaterra, el que puede marcar las diferencias en un campeonato tan exigente como éste. “En el último torneo que disputó Inglaterra yo estaba sentado en el salón con mis amigos, estar ahora aquí es extraordinario”, decía el jugador, emocionado, después del partido. Wembley presenció cómo Phillips se graduaba en un gran escenario internacional y todo el país espera que esta actuación solo sea el inicio de una trayectoria llena de gloria con la selección.   

 


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Fotografía de Imago.