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El futbolista del Athletic Club Mikel San José es el protagonista de una entrevista en profundidad que publicamos en nuestra edición del mes de febrero. El jugador navarro repasa en esta charla con nuestro compañero Iñaki Lorda su trayectoria y su formación hasta convertirse en un icono del nuevo San Mamés, y no rehúye el debate político y social, tal y como hace con asiduidad en sus redes sociales particulares. Para él, hay cierta hipocresía sobre la mezcla entre deporte y política. “Parto de la base de que prácticamente todo en esta vida es política, todo tiene bandos. No hay nada con lo que puedas agradar a todos, y está claro que los medios usan eso a su favor”, expresa el futbolista. “Los que hemos crecido, no solo en Navarra, sino en este entorno, hemos vivido una realidad bastante dura. Y fuera de nuestro territorio se ha visto de una forma más exagerada. Que yo con 16 años vaya a la selección y un chico de mi edad de Madrid me pregunte si en el colegio nos enseñan a hacer bombas… Luego hay que leer en las noticias que en Catalunya adoctrinan en los colegios”, comenta San José sobre sus orígenes, sobre un tiempo y un territorio de plena actividad de ETA. Es por ello que no ocultó su alegría en Twitter cuando la banda anunció su desarme. “Está claro que todo el mundo percibe más tranquilidad. El País Vasco tiene ahora algo que antes no tenía. Y cualquier futuro que pueda tener Euskal Herria, sea independiente o no, creo que es importante que sea de esta manera. Fue una gran noticia de la que todo el mundo se alegró”, explica.

Otro de los hechos de actualidad recientes sobre los que opinó en su momento, no sin provocar polémica, fue el referéndum de 1 de octubre en Catalunya. En la entrevista, expresa así sus sentimientos al respecto. [Sentí] tristeza, sobre todo. Igual no era la forma de hacerlo, igual no era legal o era anticonstitucional, no lo sé. Yo en esas cosas no me tengo que meter. Sí creo que la mayoría de la sociedad catalana tiene la intención de votar, quiere poder decidir y el 1-O salió a hacerlo con un simple voto en la mano. Y la respuesta que se llevaron fue desafortunada y desproporcionada”, indica San José, que también cree que se puede ser independentista y jugar en la selección española. “Una cosa no quita la otra. Es un orgullo que se fijen en ti, que crean que puedes aportar. El futbolista, al final quiere jugar grandes torneos”, expresa.

 

Mikel San José aún tiene objetivos marcados por conseguir: “Ganar la Europa League o la Copa del Rey”

 

LIGADO AL ATHLETIC

Tras más de 300 partidos vistiendo la camiseta del Athletic Club, Mikel San José aún tiene objetivos marcados por conseguir: “Ganar la Europa League o la Copa del Rey, la Liga es muy complicada. Me queda seguir siendo un jugador relevante. Eso es lo más importante”. También analiza el primer tramo de la actual temporada, en la que Ziganda se ha hecho con las riendas del banquillo de San Mamés: “Con el ‘Cuco’ Ziganda nos ha tocado vivir un inicio más difícil en cuanto a clasificación, en la Copa y en cuanto a sensaciones. Pero poco a poco vamos encontrando lo que queremos y su idea se va plasmando en el campo. Todo lleva su tiempo”. Y guarda un cariño especial a la etapa de Ernesto Valverde como técnico de los ‘leones’: “Fueron cuatro años de un nivel altísimo. Es el entrenador que mejor ha sabido manejar el vestuario, las emociones y las necesidades de los jugadores en cada momento. Para mí, él siempre será un referente”.

También habla del estado actual del fútbol, con las grandes cifras que se han manejado en los últimos mercados, siempre posando la mirada en su club, tratando de adivinar qué papel juega en el presente panorama. [Esta inflación] sobre todo nos afecta en que cualquier jugador puede ser tentado, cualquier cláusula puede ser pagada. En la Liga, Barça, Real Madrid, Atlético y Valencia tienen un poder económico superior al del resto. De momento no es algo que al Athletic le afecte mucho, pero nuestro mercado es limitado y de una manera u otra nos podría llegar a afectar”, opina, consciente de que la situación quizá algún día “explotará y se acabará el dinero”.