La Premier League vivió este pasado fin de semana una jornada muy especial. El campeonato más importante del fútbol inglés, junto a otros torneos del país, decidió apoyar la campaña promovida por la organización Stonewall contra la homofobia y a favor de la inclusión del colectivo LGTB en el mundo del deporte profesional.

Su manera de sumarse a la causa fue sencilla a la par que contundente y manifiesta: todos los capitanes de los distintos equipos de la liga jugaron sus respectivos encuentros con un brazalete arcoíris amarrado al brazo. Entre muchas otras iniciativas, también se vieron cordones de colores en las botas de muchos futbolistas y árbitros. Y, además, las instituciones no tuvieron ningún problema en cambiar por unas horas el color de sus avatares en las redes sociales por el de las franjas de la bandera LGTB.

De esta forma, el fútbol de las Islas volvió a dar una lección de apertura y modernidad al resto de las principales competiciones del viejo continente, que todavía no se han posicionado al respecto ni han organizado reivindicaciones parecidas. Esta revista ya hace algunas semanas que inició un llamamiento para que los actores más destacados del fútbol español den un paso adelante en este sentido, enviando brazaletes arcoíris a todos los conjuntos de Primera y Segunda División. 

Mientras esperamos la respuesta por parte de clubes y jugadores, repasamos en varias fotografías cómo transcurrió la jornada más comprometida (y colorida) de la Premier League en muchos años.