La reconocible marca de Red Bull lleva tratando de triunfar en el mundo del fútbol durante algunos años atrás. Mediante una profesionalización extrema de los equipos que compraba y un marcado programa de cuidar y formar a jóvenes talentos, la marca de bebidas energéticas ha conseguido estar en el primer plano internacional de la mano de los dos principales equipos europeos que posee. El Red Bull Leipzig, cabeza visible de su actual proyecto, ya se ha clasificado para la próxima edición de la Champions League, tan solo un año después de haber conseguido un ansiado ascenso a la primera categoría del fútbol alemán. La otra machada la consiguió el equipo sub-19 del Red Bull Salzburg. Mientras que el primer equipo austriaco se ha quedado varias veces a las puertas de entrar en la Champions League, el conjunto inferior se ha coronado como mejor equipo de Europa en categoría sub-19.

El conjunto dirigido por Marco Rose ha sorprendido a propios y extraños con el título europeo conseguido. Pese a todo, nada se debe a la casualidad. El conjunto austriaco ha dejado en el camino a equipos de primer nivel internacional como el París Saint-Germain, el Manchester City, el Atlético de Madrid y el FC Barcelona. El camino no ha sido fácil para los de Marco Rose y, sin embargo, han conseguido imponerse siempre a sus rivales mediante un modelo táctico y estilo de juego muy marcado y que han ejecutado a la perfección. No es de extrañar que algunos equipos de primer nivel internacional no aparten sus ojos de algunas de las perlas que nos ha podido mostrar esta competición dentro del Red Bull Salzburg. Por encima de todos destaca el mediapunta del equipo Hannes Wolf, pero también se pueden destacar nombres como Luca Meisl, Gideon Mensah, Amadou Haidara o Xaver Schlager. Una larga lista de jóvenes talentos que han conseguido alzar a la marca de Red Bull al primer escalón futbolístico internacional.

El camino de los finalistas

La competición albergó una emoción sin límites desde la ronda de play-off. En dicha ronda, los que posteriormente serían los finalistas de la competición tuvieron que resolver sus encuentros en la tanda de penaltis. El Benfica venció en la tanda de penaltis al Midtjylland noruego y el Red Bull Salzburg hizo lo propio con el Manchester City. Hasta cuatro equipos españoles se presentaron en los octavos de final. Lo único negativo es que no hubo pleno de equipos españoles en los cuartos de final, ya que Atlético de Madrid y Sevilla se enfrentaron con resultado favorable para los colchoneros. La UEFA Youth League sí permite los enfrentamientos entre equipos del mismo país en los octavos de final. De nuevo, los benfiquistas dirigidos por Joao Tralhao tuvieron que resolver su eliminatoria desde los once metros. Salieron victoriosos otra vez, ahora en el PSV Stadion de Eindhoven dejando en el camino al conjunto neerlandés. La sorpresa de esa ronda la dio el Red Bull Salzburg por su abultada victoria ante un “coco” como el París Saint-Germain. Tres goles de Oliver Filip, otro de Wolf y un último de Mensah resolvieron el compromiso a favor de los austriacos.

En la ronda de cuartos de final, el conjunto de Marco Rose recibiría en Austria al Atlético de Madrid. El encuentro fue muy disputado, pero las ocasiones llegaron del lado local. Ya en la segunda parte, el Red Bull Salzburg consiguió ponerse por delante a través de un balón parado. Posteriormente, Wolf ampliaría la ventaja de los austriacos. El Atlético de Madrid marcaría a falta de un cuarto de hora para el final, pero fue insuficiente para conseguir el empate. De esta forma, el Red Bull Salzburg accedía a la Final Four por todo lo alto. Su estilo de juego y su habitual rombo en el centro del campo ya comenzaba a ser algo muy comentado. Por otro lado, el frío ruso no fue un impedimento para el Benfica en su visita al CSKA de Moscú. Gonçalves aprovechó un fallo del arquero local para hacer el primer gol del partido. Y ya en la segunda parte, un gol en propia puerta de los rusos cerró el partido a favor de los portugueses. Mientras, el Barcelona y el Real Madrid también consiguieron el pase para la Final Four al imponerse al Oporto y al Ajax, respectivamente.

Los cruces en semifinales se resolvieron con un FC Barcelona – Red Bull Salzburg y un Real Madrid – Benfica. El Barcelona disputó una gran primera mitad ante los austriacos en Nyon. Mboula anotó un gol tras una gran conducción por banda izquierda y una resolución perfecta con su pierna zurda. El Salzburg, a partir de la primera media hora de juego, aumentó la presión en campo del Barcelona y empezó a crear ocasiones de gol. La remontada llegó en la segunda parte. Wolf abrió la lata en un error del portero catalán y Patson, saliendo desde el banquillo, decidió la semifinal. El otro equipo español, el Real Madrid, tampoco pudo presentarse en la final. Los portugueses se pusieron, antes de los 20 minutos de partido, 0-3 en el marcador. Los blancos consiguieron recortar distancias, pero cuando se fueron en busca del empate final recibieron el cuarto y definitivo gol del Benfica.

Plantillas que apuntan futuro

La famosa maldición de Bela Guttman parece hacer efecto también al equipo juvenil del Benfica. De las cuatro ediciones celebradas de UEFA Youth League, el Benfica ha llegado a dos finales. Ambas finales se saldaron con derrota benfiquista, la primera ante el FC Barcelona y la segunda la celebrada hace unos días ante el Red Bull Salzburg. Tras vencer al Real Madrid con claridad en las semifinales parecía que a la segunda iba a ir la vencida para el Benfica en la Youth League. Su equipo no dejaba lugar a dudas sobre su calidad. Duarte fue el mejor portero de todo el torneo y no solo por sus decisivas intervenciones en las tandas de penaltis que el conjunto lisboeta superó. Su carácter y acierto en situaciones clave fueron decisivos para que el Benfica estuviera en la final.

Una línea defensiva muy compacta, con las constates vigilancias de Florentino, uno de los mejores pivotes defensivos del torneo, junto con unos laterales que aportaban gran profundidad hacían del Benfica un equipo bastante sólido y fiable. Por dentro, la calidad de Gonçalves se pudo comprobar en casi todos los partidos disputados por los portugueses, con sus certeras conducciones por dentro haciendo gala de una gran técnica. Arriba formó Gomes, un delantero bastante móvil y con bastantes recursos técnicos que no dudo en sacar a relucir durante el certamen. Joao Filipe y Sequeira en los extremos apuntalaban un equipo al que fue altamente difícil hacer gol y que combinaba diferentes variantes para hacer daño arriba.

Al igual que el Benfica, la plantilla del Red Bull Salzburg combinaba una sólida defensa con varios atacantes de calidad en la línea de arriba. Sin embargo, los austriacos sacaron adelante el torneo mediante una presión superlativa en campo contrario combinado con una gran efectividad de cara a puerta. Además de esto, el conjunto de Marco Rose posee una gran personalidad para imponerse a situaciones complicadas de partido. Tanto en la semifinal contra el FC Barcelona como en la final contra el Benfica tuvo que remontar un resultado adverso. De la mano de los Schlager, Haidara, Wolf y compañía, el Red Bull Salzburg no dudaba a la hora de dar un paso al frente y cambiar de tónica el partido, para pasar del repliegue al acoso al rival mediante una asfixiante presión.

La remontada, en apenas cuatro minutos, en la final ante el Benfica dejó constancia del carácter ganador de este equipo. El Red Bull intentó dominar en los primeros minutos del encuentro, pero fueron los portugueses quienes se adelantaron a balón parado. Un falló en la marca permitió que José Gomes, sin apenas saltar, rematara a portería e hiciera el primer gol de la final. Los austriacos pusieron en liza su típica presión en campo contrario para intentar dar la vuelta al partido, pero esta vez no tuvo el efecto esperado. Los goles llegaron a pelota parada donde Patson volvió a ser importante saliendo desde el banquillo al marcar el gol del empate. Se trata de otro de los factores a comentar de este equipo. Cuando hubo problemas en forma de lesión o tuvo que salir algún jugador desde el banquillo no bajaron el nivel. Todo lo contrario. La reacción de los jugadores, a priori, no titulares fue encomiable.


Cinco jugadores a seguir
I. Hannes Wolf (Red Bull Salzburg)

El mejor jugador del Red Bull Salzburg en los partidos decisivos no podía faltar. El famoso rombo de Marco Rose era apuntalado, en su parte ofensiva, por Hannes Wolf. El jugador austriaco supo moverse como pez en el agua en esa posición. El perfil de los dos puntas del conjunto de Salzburgo generaba numerosos espacios Wolf, que este se encargaba de leer e interpretar a la perfección. Fue uno de los mayores goleadores del equipo pese a no ser alineado en la primera línea atacante. Posee un juego muy agresivo y ofensivo lo que, unido a su calidad, le hace ser muy peligroso en jugadas rápidas y verticales. Rápido de pensamiento y ejecución tanto para el remate como para otorgar asistencias a sus compañeros.

II. Fabio Duarte (SL Benfica)

Sin lugar a dudas el mejor guardameta del torneo juvenil. El arquero del Benfica fue el sustento del equipo cuando los lisboetas no conseguían imponer su dominio habitual en el partido. Sus intervenciones en situaciones muy delicadas son una de las principales causas de que el conjunto portugués llegara a su segunda final de la Youth League. Fue uno de los héroes en las dos tantas de penaltis que el equipo tuvo que superar en la ronda previa y en los octavos de final. Más allá de sus intervenciones, su carácter y actitud transmitía una seguridad clave a su defensa.

III. Amadou Haidara (Red Bull Salzburg)

Haidara, desde su posición de interior, fue el jugador omnipresente del campeón del torneo. El maliense posee unas cualidades físicas extraordinarias que no le roban protagonismo a la también llamativa técnica con el balón en los pies del centrocampista. Su resistencia le permite estar en una gran cantidad de situaciones de partido sin que esto signifique un bajón de rendimiento. Cuando a los demás jugadores comienzan a pesarles las piernas por el esfuerzo del encuentro, Haidara obtiene una ventaja sin igual con respecto a los demás. La conjunción de su físico y técnica nos deja una conducción de balón casi imparable cuando parte en velocidad. La falta suele ser la mejor opción para frenar dichas arrancadas. Además, posee un gran disparo desde media distancia con su pierna derecha.

IV. Jordi Mboula (FC Barcelona)

Por encima de otras individualidades a del conjunto catalán, destaca Jordi Mboula. El extremo del conjunto blaugrana, que partía como teórico suplente al comienzo del torneo, fue uno de los máximos goleadores de la competición con una llamativa cifra de 8 goles. Para el recuerdo quedará aquella arrancada desde la banda derecha que finalizó dentro del área tras haber dejado atrás a tantos jugadores del Borussia Dortmund se había encontrado. Un gol que dio la vuelta al mundo y sorprendió a propios y extraños. Pese a lo que la tendencia actual pueda marcar, Mboula es un extremo diestro que ha jugado el torneo a banda natural. Lo que no le ha supuesto ningún problema para partir en diagonal hacia dentro, ya que su manejo con pierna izquierda no es, para nada, nefasto. El Red Bull Salzburg da cuenta de ello con el gol que encajó en la semifinal. El potentísimo extremo blaugrana es, sin duda, uno de los nombres del torneo.

V. Florentino (SL Benfica)

Florentino fue el punto de anclaje del Benfica durante todo el torneo. Era la transición entre la defensa y el ataque lisboeta. Su función, apenas visible ante tanta superestrella ofensiva, es clave en el equipo de Joao Tralhao. Su lectura del juego y de cada situación del partido llama la atención si tenemos en cuenta su juventud. Siempre atento a las posibles coberturas en los laterales, por la tendencia ofensiva de estos. Pese a lo que pueda parecer, su juego no es solo táctico. El portugués es sumamente depurado con el balón en los pies y saca el balón desde atrás sin complicaciones, pero casi siempre otorgando alguna ventaja al compañero que lo recibe. Se trata de un jugador muy reclamado en cualquier equipo de fútbol independientemente de su estilo de juego o sistema táctico.