“Somos la voz de un pueblo que quiso renacer”. Uno de los versos de la letra del himno del Xerez Deportivo FC explica a la perfección la encrucijada a la que se enfrentan gran parte de aficionados al fútbol en Jerez de la Frontera, donde conviven dos clubes nacidos de una misma pasión hoy separados por kilómetros en lo emocional.

En Jerez, cuna del vino y del caballo, el panorama futbolístico se halla protagonizado por dos clubes, el Xerez CD y el Xerez Deportivo FC. Dos equipos que han separado a una afición que hasta 2013 había estado unida y que desde entonces vive en un cisma emocional constante, en una tesitura que ha separado a la sociedad de la ciudad, incluso a las familias. 

El Xerez CD, con más de 70 años de historia, ha sido, desde su creación, el club emblema de la ciudad, habiendo conseguido estar durante muchos años en Segunda División e incluso llegando a estar una campaña en la máxima categoría, en la 09-10.

Tras descender a Segunda B en la temporada 2012-13, la propiedad del equipo anunció la intención de liquidar el club por las deudas acumuladas y dejar a la ciudad sin su equipo más emblemático. Tras diversas iniciativas, la afición tomó la decisión de crear un club de accionariado popular, el Xerez Deportivo FC, con el objetivo de preservar el fútbol de la ciudad e, intentando aprovechar los últimos días de normativa, comenzar desde la Segunda División B, categoría que el Xerez CD abandonaba.

 

En Jerez de la Frontera conviven dos clubes nacidos de una misma pasión hoy separados por kilómetros en lo emocional

 

Sin embargo, un giro de los acontecimientos hizo que el Xerez CD no se liquidara. En lugar de eso, el club se mantuvo, bajó a Tercera División por impago a jugadores y pasó a manos de otro propietario, Ricardo García, con dudoso pasado en la ciudad.

Ante esta circunstancia, la afición xerecista en masa se congregó para tomar una controvertida decisión y dar vida definitiva al Xerez Deportivo FC, que empezó a competir en Cuarta Andaluza (octava categoría) con una masa social de más de 6.000 socios en su primer año.

A partir de entonces, la ciudad ha quedado dividida entre los socios del Xerez CD que decidieron marcharse con el nuevo club (la mayoría), y los que decidieron quedarse con su club de toda la vida, cruzándose acusaciones y creando una división hasta entonces nunca vista en la ciudad.

Del luto a pasar página

Debido a la deriva de uno y otro, en 2017 llegó el día que ningún xerecista quería que llegara: el día en el que se enfrentaron el Xerez CD y el club que había nacido como escisión de este, el Xerez Deportivo FC.

En dicha temporada, comenzó una serie de duelos que se ha alargado hasta la actual temporada, en la que ambos comparten grupo en Tercera División. En total se han enfrentado en tres campañas diferentes. Y cada uno de estos duelos ha sido un motivo para que cada uno de los bandos de esta historia recordara el por qué están ahí, y el qué les separa del otro bando.

El último de estos enfrentamientos, disputado en el Estadio Municipal de Chapín, escenario histórico de las gestas del Xerez CD pero que ahora acoge como local solo al Xerez Deportivo FC, se vivió con un especial ánimo en la ciudad, pasando de ser un trauma que muchos pasaban en silencio a una encruciajda pública entre dos formas de ver la vida.

Las situaciones de uno y otro equipo no pueden ser más dispares. Mientras el Xerez Deportivo FC, completamente saneado y con 3.200 socios, lucha en la parte alta por meterse en la zona de play-off de ascenso a Segunda B, el Xerez CD, tras ser salvado in extremis económicamente el pasado verano gracias a una movilización popular por redes sociales, lucha por no bajar y perder la categoría nacional.

“El luto o el respeto que ha habido hacia el Xerez CD en esos primeros partidos no es el mismo el primer año que ahora”, explica Carlos, uno de los aficionados más representativos del xerecismo. Más de 20 años ligado al club y a su grada de animación le contemplan, por lo que su testimonio es uno de los más valiosos para poder entender el grado de división y sufrimiento que puede provocar entre los xerecistas este partido. El cómo un club como el Xerez Deportivo FC, que afirmaba desde su primer año “nacer de una misma pasión” que el Xerez CD, puede estar ahora compitiendo contra él.  Al principio en los primeros años, parecía que estos partidos “no se iban a jugar nunca y al final sí se jugaron aunque con mucha menos gente de la normal”.

¿Y por qué ahora el respeto ha cambiado? “Los sentimientos van adaptándose, evolucionando, y la gente poco a poco ha ido viendo que es un partido más. Pero también influye lo que pasó en La Granja en la primera vuelta, en partidos anteriores, con agresiones recibidas, faltas de respeto… La gente no puede permanecer impasible siempre. Pasa una, dos. Pero al final llega un punto en el que se ha traspasado un límite y la afición ha dicho ‘hasta aquí’”, comenta. En el partido de la primera vuelta de la presentecampaña, en La Granja, un pequeño complejo municipal que ahora acoge al Xerez CD, Héctor Pizana, portero suplente del Xerez Deportivo FC, recibió un monedazo por parte de la grada local, lo que pudo suponer el clic final para pasar página por parte de los xerecistas que decidieron cambiar de club.

En anteriores ocasiones, el partido había sido tomado por los aficionados del Xerez Deportivo FC como un momento indeseado, que querían que pasara rápido. Al final, la afición de ambos clubes nace de una misma raíz. Sin ir más lejos, los grupos de animación de los dos equipos tienen su origen en el Kolectivo Sur. Sin embargo, en esta ocasión las cosas son diferentes.

Pese a que su grupo de animación principal, el Kolectivo Sur, no iba a estar presente como tal en el partido como señal de respeto, la afición del Xerez Deportivo FC se movilizó para, entre otras cosas, recibir a su equipo con un espectacular pasillo y centrarse la mayor gente posible en el fondo del Estadio de Chapín de cara a concentrar la animación y hacer ruido. Un día especial, ¿por ser el Xerez CD el rival?

“El recibimiento sí tiene que ver con el partido que es, pero a la vez no. Ya se planteó hacer un recibimiento al equipo en los dos anteriores partidos en casa, pero la respuesta de la afición no consideramos que fuese la adecuada. Con la movilización que hay para este partido, que además es en el tramo final, sí se puede. Coincide que hay más movimiento para este partido y que va a haber más masa social, pero principalmente es porque estamos en la recta final de liga”, argumenta Carlos.

Porque al final, desde el Xerez Deportivo FC se hace clara alusión a que este es un partido más, sin ser especial de manera positiva o negativa. Quieren pasar página. “La afición del Xerez Deportivo FC ha sufrido una evolución constante para cada vez tener más claro quiénes somos, de dónde venimos y qué defendemos. La madurez la hemos adquirido empezando desde la octava categoría, la última, jugando en pueblos de toda la provincia, desplazándonos cada domingo y pasando de categoría en categoría. Eso nos ha hecho madurar mucho más que los años en los que estuvimos en fútbol profesional”, analiza.

En el otro lado del estadio, en una zona acotada debido a que en otras ocasiones ha habido algún conflicto, unos 750 aficionados que se mantienen fieles al Xerez CD acudieron al que durante muchos años fue su estadio para, esta vez, actuar como visitantes.

Se hicieron notar con cánticos de apoyo a su equipo en un día difícil, en el que visitaron la que, durante muchos años fue la casa de todos los xerecistas, pero que hoy día está reservada para el equipo de accionariado popular, saneado económicamente y que puede pagar los cánones municipales que son necesarios para jugar en Chapín.

Jugando con ambos escudos

A lo largo de los siete años de convivencia entre el Xerez CD y el Xerez Deportivo FC, son varios los casos de jugadores que han vestido ambas camisetas, con todo lo que eso implica. El intercambio de jugadores no se produce en una sola dirección, sino que se han podido ver en los dos bandos y con bastante naturalidad.

Entre esos casos, uno de los más destacados es el de Álex Colorado. El ahora veterano centrocampista viste, por segundo año, los colores del Xerez Deportivo FC tras comenzar su carrera en el Xerez CD, de donde formó parte de la cantera y del primer equipo cuando jugaba en Segunda División hace más de diez años.

Para él, por tanto, es un partido especial. “He pasado muchos años de mi carrera en el Xerez CD, he llevado mucho tiempo ese escudo y al final uno se acuerda de todo eso y se convierte en un partido especial”, recuerda, mientras, sin embargo, aclara que ahora sus intereses son algo distintos, “pero el escudo que defiendo es el del Xerez Deportivo FC”.

Colorado, al igual que el resto de jugadores de ambas plantillas, sobre todo aquellos que han estado en el otro lado, no puede escapar de la disyuntiva que vive el aficionado al fútbol en Jerez. “Normalmente no hago mucho caso a lo que se mueve fuera, pero al final en tu entorno conoces a gente que está relacionada con la afición y te mandan fotos y vídeos. De una manera u otra estamos pendientes y sabemos lo que va a haber en el partido. Es un partido que motiva mucho”, explica.

El centrocampista tuvo un largo periplo fuera de su tierra, antes de regresar a casa y cambiar una camiseta por la otra. En dicho tiempo, vivió desde fuera el nacimiento del Xerez Deportivo FC y el trasvase de aficionados desde el Xerez CD. “Yo estuve de acuerdo en la creación del Xerez Deportivo FC desde el primer momento”, afirma, pero entiende la situación desde todos los ángulos, “al final, cada socio es libre de apoyar al equipo que quiera, pero creo que fue una idea correcta y que con el tiempo todos lo agradecerán”.

“Nos gustaría que todo fuera como en un partido normal, pero es imposible”, explica Colorado. “Nosotros ya vivimos con una gran presión todo el año, no solo contra el Xerez CD, porque tenemos que estar arriba, pero la verdad es que hay presión porque la afición lo va a dar todo y lo más normal es que nosotros lo demos todo también. Tenemos que estar a su altura”.

En total, 5.000 aficionados coparon Chapín para vivir en directo el duelo que divide a una ciudad que estuvo en Primera División pero que ahora lucha por volver a categoría profesional. Todo, en una jornada difícil, llena de carga emocional pero respetuosa en cuanto a las aficiones, que no protagonizaron ningún incidente ni antes, ni durante, ni después del partido.

En lo deportivo, el encuentro concluyó con victoria del Xerez Deportivo FC sobre el Xerez CD con un marcador de 2-0, pero sobre todo, concluyó con la certificación de que la afición local ha dejado de ver este partido como una fecha de luto y la visitante sigue negándose a abandonar el que ha sido su club durante toda la vida, pese a que se encuentre en el precipicio económico. Pese a todo, la herida sigue abierta, y la encrucijada sigue viva en el fútbol jerezano. 

 


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