Apenas siete meses después de oficializar su retirada como futbolista y de trasladarse a los despachos de Estudiantes de La Plata para ocupar el cargo de director deportivo, Juan Sebastián Verón ha vuelto a vestirse de corto para disputar el Torneo Inicial de la liga argentina, que arrancó a finales de julio.

La Brujita, de 38 años, quiere seguir siendo útil para el club que le formó y al que regresó en 2006 tras su largo periplo europeo. Con una particularidad añadida: cobrará el sueldo mínimo que fija la Asociación de Futbolistas de Argentina y lo donará a las categorías inferiores de Estudiantes, como en su día hiciera Joseba Etxeberria con la fundación que gestiona la cantera del Athletic Club.

Esta es la manera que tiene Verón de agradecer a Estudiantes la oportunidad que le dio en su día; la oportunidad de iniciar una carrera extraordinaria que le llevó a jugar en algunos de los mejores clubes del mundo: Boca, Sampdoria, Parma, Lazio, Manchester United, Chelsea e Inter. Con 31 años regresó a La Plata para ganar dos Aperturas (2006 y 2010) y con 37 entendió que ya era hora de dejar paso a los nuevos talentos.

Su plan inmediato era retirarse en un equipo de fútbol tan modesto como la Asociación Coronel Brandsen, de cuya experiencia nos habló Andrés Eliceche en el #Panenka15. Verón ayudó al equipo a ganar su primera liga amateur, marcando siete goles en 28 partidos y sorprendiendo a sus compañeros por su humildad y compromiso, aunque en los vestuarios se entretuviera cambiando el fondo de pantalla de su Blackberry: ahora una foto con Lampard, ahora con Mancini, ahora con Beckham

“Un bastón donde apoyarse”

Terminada la aventura, Verón iba a encargarse de la dirección deportiva de Estudiantes. Pero algo le hacía resistirse a colgar las botas. Entre otras cosas, la merma que suponía para su equipo la marcha de algunos jugadores importantes: “En un plantel con tantos chicos y ante las salidas de Braña, Benítez y Angeleri [éste último fichado por el Málaga], se perdía mucha referencia en el vestuario y adentro de la cancha. Por más que haya jugadores con mucho futuro siempre se necesita una guía o un bastón donde apoyarse, consultar y buscar un reto o una caricia. Me parecía que desde adentro era lo mejor“.

La noticia se expandió incluso antes de que Verón firmara su nuevo contrato, que ya nadie podrá apostar a que será el último. A mediados de julio inició los entrenamientos con Estudiantes a las órdenes de Mauricio Pellegrino. Físicamente se encontraba mejor de lo previsto y el cuerpo técnico avaló su regreso a los terrenos de juego. Poco antes de empezar la liga, Verón apostillaba: “Recién estoy enfrentando un nuevo desafío. No lo tomo a la ligera, lo tomo bien en serio. Hay que encarar de nuevo las responsabilidades, ponerse al frente del grupo, marcas las pautas de convivencias, de las cosas que se van a ir implementando“.

En resumen: que no por jugar gratis iba a dejar de ser exigente consigo mismo. El ejemplo más claro son las dos primeras jornadas del Torneo Inicial, en las que Pellegrino ha alineado a Verón como titular. Tras empatar a un gol en la cancha de Arsenal, el Pincha se impuso por 1-0 a All Boys en La Plata. En este partido, Pellegrino sustituyó a Verón a falta de media hora para la conclusión y, según relatan las crónicas, el equipo se desmoronó y estuvo a punto de ceder el empate.

Metáfora: la presencia de la Brujita sigue siendo vital para la estabilidad de Estudiantes. Sin embargo, de lo que más puede beneficiarse el club de La Plata es del ejemplo que supone Verón para los chicos jóvenes; un tipo singular que no entiende el fútbol, ni la vida, sin una gran dosis de compromiso. La jubilación aún puede esperar.