Fotografías de Adrià Giménez


 

En diciembre de 2013, la Unió Esportiva Sant Andreu se puso por delante en el Vicente Calderón. Experimentó algo que pocos clubes han logrado cuando el Atlético de Madrid de Diego Pablo Simeone juega en casa. Finalmente, Héctor Hernández y Toby Alderweireld dieron la vuelta al marcador de una eliminatoria que se saldó con un global de 6-1 a favor de los capitalinos.

El bombo y las tres eliminatorias pasadas por el Sant Andreu han derivado en otro duelo entre madrileños y catalanes. El artífice del gol que dio el pase a los ‘quadribarrats’ fue Mamadou Kande ‘Kuku’ (29 años). Con su tanto frente al Calahorra en la prórroga consiguió que un equipo de la Tercera División esté representado en los dieciseisavos de final de la Copa del Rey.

De familia gambiana, ‘Kuku’ nació en Barcelona y se curtió en el fútbol local. Comienzos en Pineda de Mar hasta cadetes, pasó al Blanes en juveniles y alcanzó el primer equipo llegando a debutar en Tercera con gol a los 18 años. Lloret, Tossa, Poble Nou y Júpiter. Hasta ese momento, la trayectoria de cualquier chaval que trata de disfrutar del fútbol.

Un clásico del fútbol catalán

En sus dos años en el Júpiter se salió. 25 goles en Primera Catalana y ascenso en la 2014/15 y 17 goles para una meritoria 9ª posición en Tercera. Ese verano, a punto de cumplir los 27, todo cambió: «Me llegaron bastantes ofertas. Algunas de Segunda B y otras de fuera, pero quería salir para ver cómo era el fútbol en el extranjero. No me fue muy bien porque tuve dos lesiones en el tendón de Aquiles y no pude jugar todo lo que hubiese querido…», relata ‘Kuku’ sobre su experiencia en el Wigry Suwałki de la Segunda División polaca.

Pocos minutos repartidos en 12 encuentros, cuatro de ellos en una Copa de Polonia en la que su equipo alcanzó las semifinales pese a no formar parte de la élite. Ahí llegó el único gol de Mamadou en tierras polacas. «Fue una bonita experiencia, pero me hubiera gustado más estar con el equipo. No pude disputar las semifinales de Copa, pero hice mi único gol en esa competición».

El padre de ‘Kuku’ llegó a Malgrat de Mar cuando tenía alrededor de 20 años para buscarse la vida. Encontró trabajo y después fue su madre la que pudo aterrizar en tierras catalanas. Con una lesión a cuestas y esa mala experiencia en Polonia, Mamadou tenía que hacer lo mismo en el universo fútbol. Buscarse la vida.

El Sant Andreu no lo dudó y se hizo con sus servicios para un proyecto de Tercera con la ambición de subir. Todavía lesionado, se perdió gran parte de la primera vuelta, después aportó dos dianas y, ya en los play-offs, el Castellón les apeó en la segunda ronda por el valor doble de los goles en campo contrario. 0-0 en Castalia y 1-1 en el Narcís Sala.

Renovado el pasado verano, ‘Kuku’ sabe que el objetivo es el mismo en una durísima Tercera catalana: subir. Pero, además, este curso tenía guardado un premio de altura al poder medirse a un equipo de nivel Champions League y visitar el estadio en el que se disputará la final del máximo torneo continental de clubes. «Es increíble que la final de la Champions League se vaya a disputar en el Metropolitano. Somos unos privilegiados y lo disfrutaremos al máximo».

Un torneo copero muy sufrido

Si ‘Kuku’ fue el autor del 1-0 ante el Calahorra en la prórroga, las dos eliminatorias anteriores también fueron de alta tensión para los catalanes. Victoria en el sexto penalti ante el Cornellà de Segunda B a domicilio tras el 1-1 en el tiempo reglamentario y 1-0 frente al Gernika (también de Segunda B) en el minuto 116 al calor del Narcís Sala.

Todos conocen la capacidad de sufrimiento de los pupilos de Simeone, pero la tropa de Mikel Azparren sabe emular a los rojiblancos como están demostrando. Con casi 300 partidos en el Sant Andreu, club en el que se jubiló, Azparren es a los 37 años el técnico en el mismo banquillo que dirigió el histórico delantero César Rodríguez, que tantas tardes de gloria y títulos dejó a los seguidores del Barça. Fue en la décima de las once presencias del club en Segunda.

Desde entonces, la Segunda B y la Tercera han sido su hogar. En la actualidad, el Sant Andreu es 5º en el Grupo 5 de Tercera y buscará disputar de nuevo los play-offs para intentar ascender. ‘Kuku’ tiene claro el objetivo principal, pero no cabe duda que esta eliminatoria ante el Atlético de Madrid hace florecer ese sentimiento mágico. La Copa tiene un ‘sabor’ diferente: «Se vive con mucha más ilusión. Esto es un premio que tenemos por el año pasado. Y no sabíamos que íbamos a competir tan, tan bien ante rivales de Segunda B para medirnos a un equipo europeo. La verdad que estamos muy bien», relata un Mamadou que todavía quiere más.

«A ver si tenemos la suerte de marcar un gol en el Metropolitano. O en el Narcís Sala con toda nuestra gente para que disfruten de lo que estamos viviendo», desea ‘Kuku’ a unas horas de poder enfrentarse a todo un Atlético de Madrid.