A Zlatan Ibrahimovic las expectativas le dan igual: saldrá al césped, anotará en su estreno y después en rueda de prensa dirá que es el mejor. El ritual es sencillo pero efectivo, cuantas más miradas haya puestas en el delantero sueco más ganas tiene de hacerse notar. Llegó a Italia, España, Francia, Inglaterra y por último a los Estados Unidos haciendo lo que mejor sabe: cumplir las expectativas. Cuando el público le reclama marcar desde el primer día Ibra se lo toma al pie de la letra, en todos esos países ha anotado en la jornada de su estreno liguero. Vamos a repasar cómo fue ese primer partido del sueco en la Juventus, Barcelona, PSG, Manchester United y LA Galaxy.

Brescia-Juventus (12-9-04): 0-3

Con tan solo 23 años un joven Zlatan Ibrahimovic llegaba al Calcio, sin duda era la prueba de fuego para ver si su talento y carácter estaban al nivel del fútbol europeo más exigente. Venía de hacer tres buenas temporadas en el Ajax, pero la Juventus era una dimensión muy distinta con los Buffon, Montero, Emerson, Del Piero, Nedved, Camoranesi, Trezeguet, Zambrotta, Thuram, Cannavaro, etc. En definitiva: una de las mejores plantillas de Europa. Tan solo dos años atrás la Juve venía de caer en la final de la Champions ante el Milan y en 2003 Nedved fue condecorado con el Balón de Oro, aunque pese a todo necesitaban del aire nuevo de Ibrahimovic para volver a conquistar el Scudetto.

El nueve debutó ante el Brescia fuera de casa, comenzó el encuentro en el banquillo ya que el delantero titular era Trezeguet. Nedved y el delantero francés adelantaron a la Juve con dos goles y tras el descanso Capello dio entrada a Ibra. ¿Cómo fue su primer gol? Un clásico. Recibe de espaldas, se gira entre dos defensas y supera a un portero del Brescia que no anda muy fino en la acción. El once de la Juve aquella tarde fue el siguiente: Buffon; Zebina, Thuram, Cannavaro, Zambrotta; Camoranesi, Blasi, Emerson, Nedved, Del Pierto, Trezeguet. Los chicos de Capello terminaron la temporada ganando el Scudetto gracias a los 16 goles de Ibrahimovic, sin duda su mejor temporada en La Vecchia Singora.

Barça-Sporting (31-8-09): 3-0

Tras cinco temporadas en la Serie A, Ibrahimovic llega a la Liga en el mejor momento de su carrera deportiva. Venía de hacer en el Inter 25 goles y en ese momento posiblemente fuera el delantero más letal del continente. El sueco llegaba a un Barça que venía de ganarlo todo, era un equipo sin fisuras y que había alcanzado la perfección futbolística. La presión sobre Zlatan era terrible, ya que el Barça lo había intercambiado por Eto’o y 50 millones de euros. Lejos de arrugarse, comenzó a anotar desde el primer día.

Barça y Sporting se citaron en la primera jornada de liga en el Camp Nou. Ibrahimovic estrenó titularidad ante las ausencias de Iniesta, por lesión, y un Messi que descansó con un encuentro ante Brasil en el horizonte. Guardiola salió con el siguiente once: Valdés; Dani Alves, Puyol, Piqué, Maxwell; Busquets, Keita, Xavi; Pedro, Bojan e Ibrahimovic. El equipo culé se adelantó gracias a dos goles de cabeza de Keita y Bojan. El sueco se mostró nervioso, con ganas de agradar desde el primer día y buscó un gol que tardó en llegar pero que finalmente subió al marcador. A menos de diez minutos para el final del duelo, Ibrahimovic anotó un bonito tanto de cabeza en el segundo palo.  Todos conocemos cómo le fue aquel año al sueco en Barcelona, sus disputas con Guardiola y la pérdida de la titularidad en favor de Bojan, pero si uno mira los números cumplió las expectativas. Sumó 16 goles en Liga, fue determinante en partidos clave y además conquistó cuatro títulos.

PSG-Lorient (11-8-12): 2-2

En Milán volvió a ser la bestia del pasado, conquistó un nuevo Scudetto y sus 28 goles en la Serie A hicieron que el PSG se lo llevara a París por más de veinte millones. Antes de la llegada de Ibra al PSG el conjunto de la capital era una colección de buenos jugadores pero a falta de una gran estrella, con el fichaje del delantero por fin tenían el nombre que tanto ansiaban. Con Ibrahimovic todo el proyecto cambia, desde su llegada los capitalinos se convierten en los dominadores del fútbol francés. Ese mismo año tiraron la casa por la ventana al firmar también a Thiago Silva, Lucas, Lavezzi, Verratti y Beckham.

Su debut esta vez no terminó en victoria, lo que parecía un encuentro sencillo en casa ante el Lorient terminó siendo la demostración de que Ibrahimovic era lo que necesitaba el PSG. Ancelotti contó con estos jugadores: Douchez; Jallet, Sakho, Alex, Maxwell, Bodmer; Chantome, Verratti; Ménez, Lavezzi e Ibrahimovic. Los visitantes se adelantaron 0-2 en el marcador, pero el sueco igualó el encuentro gracias a sus dos goles. El primero de ellos es un clásico: control con el pecho dentro del área, giro y disparo. Y en el descuento Ibra empató el partido de penalti, haciendo de su debut el guión perfecto. El sueco terminó la temporada con 30 goles en 34 partidos y conquistó una Ligue 1 que no se le escaparía hasta su salida a la Premier League.

Bournemouth-Manchester United (14-8-16): 1-3

Mourinho y Zlatan se volvían a unir tras su gran etapa en el Inter, el reto esta vez era mayúsculo: hacer del Manchester United un equipo dominador en Inglaterra. El técnico portugués y el sueco se volvían a juntar, pero en unas condiciones bien distintas. Años atrás, en el Inter, los dos estaban en el mejor momento de sus carreras, y ahora se necesitaban el uno al otro para volver a demostrar que seguían siendo unos líderes. El United se permitía el lujo de incorporar a Ibra gratis, aunque se habían dejado ese mismo verano 100 kilos en Pogba y otros 80 entre Mkhitaryan y Bailly. La pena a tanta inversión es que no jugarían la Champions y sí una Europa League con la obligación de conquistarla.

El campo del modesto Bournemouth parecía idóneo para arrancar la temporada con victoria, y así fue. Mourinho salió con el siguiente once: de Gea; Valencia, Blind, Bailly, Shaw; Fellaini, Mata, Ander Herrera; Rooney, Martial e Ibrahimovic. El United solventó con facilidad el encuentro, primero Mata y después Rooney pusieron el 0-2. El tercer tanto lo firmó Ibrahimovic tras un bonito disparo, así es como comenzaba el idilio entre Mourinho y el delantero sueco en las Islas. La Premier fue un desastre, el United terminó en sexta posición pero dos títulos de copa y la Europa League transformaron las sensaciones de la afición. Ibrahimovic firmó 17 goles en liga, fue el máximo goleador del equipo, y sus tantos en Europa fueron de gran valor pese a que no jugó la final ante el Ajax por lesión.

LA Galaxy-LA FC (31-3-18): 4-3

La llegada de Ibrahimovic a Los Ángeles ha sido digna de aparecer en una película de Hollywood. Ha dado la sensación que el delantero y la MLS antes o después debían cruzar sus caminos. El sueco siempre ha estado en grandes clubes y en USA no iba a ser menos, ha firmado por el club más laureado del país. Pese a sus cinco títulos de liga, no logran salir campeones desde el año 2014 e incluso la temporada pasada fueron uno de los peores equipos del torneo, el último clasificado de la conferencia Oeste. Más allá de Zlatan, los Galaxy tienen a jugadores de nivel como los hermanos dos Santos, Alessandrini, el veterano Ashley Cole o el delantero noruego Kamara.

Como hemos comtado, Ibra está acostumbrado a anotar en los estrenos de diferentes ligas, pero en ninguna de ellas ocurrió lo que sí pasó en Los Ángeles. Se trataba del primer derbi en la historia de la ciudad entre LA Galaxy y LA FC. El equipo recién creado cuenta con el veterano Bob Bradley en el banquillo y con el buen hacer de Vela, Diego Rossi o Ureña. Los Galaxy salieron con: Bingham; Feltscher, Skjelvik, Steres, A.Cole; Kitchen, Carrasco; Lletget, Boateng, Pontius; Kamara. En 48 minutos el equipo de Vela ya iba 0-3 en el marcador, le estaban dando un baile a los Galaxy en su propio feudo. Cuando Ibrahimovic entró al césped el marcador iba 1-3 en contra, en tan solo seis minutos firmó un gol maravilloso y en el descuento anotó de cabeza el definitivo 4-3. Al término del encuentro Zlatan decía lo siguiente: “Cuando comienzo con un nuevo club siempre marco en el primer partido oficial, así que tenía que hacerlo. Tenía que marcar”.

“Querido Los Ángeles, de nada”, Zlatan Ibrahimovic.