CIELO

Qué bien lucía el Calcio en la década los ochenta y noventa, qué manera de atraer a los mejores futbolistas del mundo y ser la referencia del fútbol europeo. Si usted quería ser alguien debía firmar por un club italiano, en cualquiera de ellos había calidad para regalar. Como otros tantos, el Parma tuvo su época dorada y esa fue durante los noventa y comienzo de siglo. ¿Cuáles fueron sus conquistas? Las siguientes: Coppa Italia (1992), Recopa de Europa (1993), Supercopa de Europa (1994), Copa de la UEFA (1995), Coppa Italia y Copa de la UEFA (ambas en 1999). En aquella mágica década le quedó pendiente coronarse como el mejor equipo italiano, ese Scudetto que se les resistió varias temporadas. Pese a ello, las vitrinas del club de Emilia-Romagna posee credenciales suficientes como para afirmar que el Parma fue todo un dominador. La pléyade de jugadores era una locura, como la mayoría de equipos del Calcio, y sus protagonistas más conocidos eran: Buffon, Thuram, Sensini, Fabio Cannavaro, Alain Boghossian, Dino Baggio, Verón, Enrico Chiesa, Hernán Crespo, Faustino Asprilla, Fernando Couto, Zola, Massimo Crippa, Antonio Benarrivo o Tomas Brolin. Años más tarde, a comienzos de siglo, ganarían una nueva Coppa gracias a los Taffarel, Appiah, Micoud, Hakan Sukur, Nakata, Matías, Almeyda, Di Vaio o Junior.

CrespoA más de uno le habrá salido la sonrisa tonta al leer esa larga lista de futbolistas. Todos nos hacemos la misma pregunta, ¿cómo es posible que el Parma pudiera hacerse cargo de las fichas de esos jugadores? En este punto llega la cuestión clave en la historia reciente de la entidad. Quien ponía el dinero era la empresa de lácteos Parmalat. Calisto Tanzi era el fundador y director del grupo empresarial, eran los líderes del sector pero a finales de 2003 todo se derrumbó. La empresa poseía una deuda descomunal y esta había sido escondida en cuentas bancarias del Caribe y Sudamérica, el estado italiano tuvo que intervenir en el caso. En resumen: falsificación de cuentas y documentos. Lo siguiente, como es lógico, fue la absoluta bancarrota y evidentemente esto fulminó al Parma, este incidente marcó la historia reciente del club de la Emilia. Después vendrían numerosos dirigentes, el descenso hasta las catacumbas y demás tristes episodios que repasaremos en el siguiente capítulo.

INFIERNO

El Parma no se levantó tras el nocaut que le propinó el caso Parmalat. Del cielo al infierno, y entre medias salieron las vergüenzas de la entidad. Tras la familia Tanzi fue el corpulento Tommaso Ghirardi quien se hizo cargo del Parma, entre 2007 y 2014, saldó sus deudas y tuvo alguna que otra buena temporada. Si bien es cierto que bajo su mandato descendieron a Serie B, lograron ascender la siguiente campaña y en 2014 consiguieron entrar en la Europa League pero se les denegó su plaza debido a que le negaron la licencia UEFA. Más o menos lo que sucedió en España con el Mallorca, se esfumó el sueño de los Cassano, Biabiany, Parolo, Paletta y Donadoni. Una nueva irregularidad se volvía a cruzar en su camino: no habían pagado los impuestos de algunos fichajes. Esa temporada fue la última de Ghirardi, a partir de aquí comienza el descenso sin frenos, los episodios dramáticos se suceden y las deudas fueron aumentando. El Parma fue cambiando de dueños, uno tras otro iban pasándose al histórico club como si de un juguete roto se tratara. Un grupo inversor, uno de tantos, compró la entidad por 1 euro. Así de triste, ese fue el precio a tantos títulos y gloria. Si alguien en los años noventa, durante el apogeo del Parma, les hubiera dicho a sus hinchas que años después su equipo de toda la vida sería vendido por 1 euro se habrían reído.

GhirardiEn 2015 el Parma descendió a la Serie D, la quinta categoría del fútbol italiano. Este suceso era inevitable, durante las últimas campañas habían dejado de pagar a sus jugadores y las facturas fueron ahogando al club. El episodio más triste de todos se produjo en un duelo de Serie A entre el Parma y Udinese. Muchos recordaréis lo ocurrido, el partido se canceló debido a que el Parma no tenía dinero suficiente para albergarlo. Sí, como suena. No poseían dinero para pagar a los empleados necesarios para acoger un partido de liga, tocaron fondo. Más allá de los futbolistas, quienes estuvieron meses sin cobrar, lo más perjudicados fueron su masa social. Un hinchada que vio cómo su escudo pasaba de besar el cielo a ser pisoteado por sus dirigentes. Lo mejor de tocar fondo es que a partir de ese punto las cosas tan solo pueden ir a mejor, con este espíritu comenzó a resurgir la idea de rescatar al Parma de la UCI. Volvió a ser de los que lo amaban después de consumarse la tragedia, tan solo volvió a sus aficionados cuando la herida era de muerte.

PURGATORIO

El camino desde la Serie D hasta la Serie A será largo, un paseo por el desierto que desconoce de sombras y que tan solo te mantiene firme el amor propio. Al final todo se resume a eso, amor a unos colores y una ciudad que ve en su Parma a ese familiar enfermo que necesita compañía y el mejor de los ánimos. Lo hirieron de muerte, pero no lo consiguieron matar. En 2015 varios empresarios locales y todo aquel aficionado que lo deseara resurgieron las cenizas y refundaron la entidad: Parma Calcio 1913. En su primera, y única, temporada en Serie D no perdieron un solo encuentro: 28 victorias y 10 empates para un total de 94 puntos. Esta pasada temporada han ascendido a Serie B tras derrotar al Alessandria en la fase final, el objetivo cada vez es más cercano. En la Lega Pro encontramos a equipos míticos, otros tantos que cayeron en el olvido absoluto: Cremonese, Livorno, Robur Siena, Modena, Foggia, Lecce, Juve Stabia, Catania, Reggina o Venezia. Estos últimos han tenido una historia similar a la del Parma. Juntos han ido subiendo escalones año a año y de nuevo, el que fuera club del Chino Recoba, volverá a encontrarse con los de la Emilia en Serie B.

LucarelliEstos equipos suelen tener a viejos conocidos del Calcio dando guerra, en el Parma ahí están Munari y el gran Calaiò, 17 goles ha firmado el veterano delantero. Estas temporadas han sido todo un éxito, el Ennio Tardini ha sido toda una fiesta y la quiebra sirvió para que tan solo se quedaran en el barco quienes más amaban al Parma. El sentido de pertenencia, algo tan en decadencia, ha sido el motivo por el cual para muchos hinchas haya merecido la pena vivir en el infierno. Han tenido más socios, unos 10.000, que muchos clubes de primer estando varias categorías por abajo. ¿Y ahora qué? Pues ha entrado como propietario del club, con el 60% de las acciones, el empresario chino Jiang Lizhang, el mismo dueño del Granada, y Hernán Crespo parece que será el vicepresidente de la entidad. Quién mejor que el delantero, que el máximo anotador histórico en Serie A, para dirigir al Parma. El resto de acciones seguirán siendo de las empresas locales. Cómo no el gran capitán Alessandro Lucarelli quien defendió al Parma en Serie A y decidió caer a las catacumbas del Calcio, estará presente en la segunda división. Peleó en campos de quinta como si de San Siro se tratara y ahora, a sus casi 40 años, ha llevado a su Parma a Serie B. Lucarelli sobre el césped, los fieles hinchas en las gradas del Ennio Tardini y Hernán Crespo en el palco, por fin parece que todo vuelve a su lugar.