Fue una maravilla muy efímera. El Ajax de la temporada 2018-19 asombró a todo el mundo con su atractiva propuesta de un fútbol ofensivo, y a la vez, de control. De director de orquesta, Erik ten Hag, y de músicos, Frenkie de Jong, Matthijs de Ligt, Donny van de Beek, Hakim Ziyech y compañía. La combinación no podía ser mejor: jóvenes con ganas de comerse el mundo, junto a veteranos que querían reivindicarse. El resultado no estuvo nada mal: campeones de la Eredivisie y la Copa y, semifinalistas de la Champions League. Estaba claro que las estrellas despegarían hacia otras ligas al finalizar la campaña. Sin embargo, tres años después, ninguno de ellos ha logrado consolidarse con sus respectivos equipos, y eso que las expectativas los colocaban como los pilares de sus futuros clubes.

Gestas como las del Santiago Bernabéu (1-4) en la Liga de Campeones provocaron que cada vez hubiera más adeptos a esa filosofía y a ese equipo. También los clubes más potentes de Europa ponían toda su atención cuando los de Ámsterdam saltaban al verde. Los directores deportivos planificaban reuniones con los jugadores, agentes y familia para tratar de seducirlos y el primero que dio el paso fue De Jong.

De Jong, el primero en marcharse

Con Josep Maria Bartomeu a la cabeza, el Barça firmó el que debía ser su mediocentro de referencia de la próxima década. Los 75 millones de euros fijos, más once en variables, eran la constatación de que venía un crack. A los culés les brillaban los ojos y deseaban ver al neerlandés vestido de azulgrana.

Dominio del juego posicional, verticalidad, con un gran disparo y asistente. El Barça incorporaba una pieza clave en su juego. No obstante, no ha sido ese jugador que se esperaba que fuera. La afición estaba muy esperanzada, pero más allá de algunos partidos en concreto, no ha sido un pilar. De fichaje estrella, a un más que posible traspaso al Manchester United. Está claro que los motivos principales son económicos, porque si fuera imprescindible el Barça no le pondría el cartel de en venta. Xavi Hernández lo valora, a la vez que es consciente de la necesidad del club catalán.

Uno de los factores clave para el nivel del azulgrana ha sido el sistema de juego. En el Ajax y en la selección de los Países Bajos, De Jong estaba acostumbrado a tener un escudero a su lado. Ambos conjuntos jugaban con un doble pivote y eso permitía más libertad de movimiento para Frenkie. Famosas eran sus carreras para llegar al área rival. Schöne se encargaba del trabajo más defensivo en el Ajax; y, Koopmeiners y Berghuis hacían y hacen lo propio en la oranje. En el Barça, el neerlandés ha actuado más de interior y el dibujo solo sitúa a un ‘5’, Sergio Busquets.

De Ligt, capitán sin tripulación

El líder que debe guiar a sus compañeros a la victoria. Solo unos pocos escogidos son capitanes y lo más normal es que los veteranos, por experiencia, cojan ese rol. Pero De Ligt escapa de cualquier normalidad. Con solo 19 años, y unas semifinales de Champions por delante, el central lució el brazalete. No tenían dudas sus compañeros ni su entrenador.

Liderazgo, anticipación, rápido, con un gran disparo y con una buena testa para rematar. Todos los grandes de Europa querían hacerse con sus servicios y ahí es donde entraba Mino Raiola dispuesto a jugar. El Barça volvía a posicionarse como uno de los más interesados, pero De Ligt prefirió ir a la cuna del catenaccio para explotar sus habilidades en defensa. Al final, la Juventus acabó pagando 85 millones de euros buscando un compañero de garantías para los dos maestros italianos de la zaga: Giorgio Chiellini y Leonardo Bonucci.

Tres temporadas después, el rendimiento de De Ligt ha sido bueno, pero no ha llegado al punto de ser insustituible. Lejos quedan esos 55 partidos disputados en la temporada 18-19 con el Ajax. El neerlandés no ha superado la cifra de 42 encuentros con la Juve en una misma campaña. Ha marcado ocho goles con la elástica bianconnera y ha tenido la suerte de no sufrir ninguna lesión grave (se ha perdido 21 partidos en tres años). Ahora, Múnich es la siguiente parada de su carrera, después de que el Bayern se haya dejado este verano 67 millones de euros con el fichaje del joven central neerlandés.

Van de Beek, la perla escondida

Una de las grandes perlas escondidas de Ten Hag era Donny van de Beek. No era el que más brillaba, pero sí que era uno de los imprescindibles. Siempre posicionado donde toca, robar y filtrar balones, ser el responsable del último pase y autor de algún que otro gol. Un trabajo vital. Sin embargo, los flashes eran para otros. Le daba igual. El bueno de Donny era feliz.

Aguantó una temporada más que De Jong y De Ligt como ajacied. Hasta que alzó el vuelo rumbo a la Premier League. El Manchester United desembolsó cerca de 40 millones de euros y las expectativas eran elevadas. Van de Beek tenía ganas de demostrar de lo que era capaz, pero no pudo. Ni con Solskjaer, primero, y ni con Rangnick, después, el mediocampista no ha tenido los minutos que deseaba.

36 partidos en su primera temporada (2020-21) en tierras de Shakespeare y 21 encuentros en la segunda (2021-22), que estuvieron repartidos entre Old Trafford y Goodison Park. Sin sitio entre los red devils, se fue cedido al Everton el pasado invierno. Las lesiones no le respetaron y se llegó a perder hasta ocho partidos en menos de medio año.

Su suerte puede cambiar en esta campaña. Y es que su gran avalador en el Ajax es el actual técnico del United. Veremos si Ten Hag puede recuperar la mejor versión de Van de Beek e, incluso, consigue la titularidad. Uno de los factores a tener en cuenta es que Paul Pogba ha dejado los fish and chips por la pasta y la pizza (por segunda vez).

Ziyech: una Champions bajo el brazo

De la misma manera que Van de Beek, Hakim Ziyech también escogió Reino Unido para impulsar su carrera. Extremo, con una zurda de oro, técnico, veloz y generoso, el marroquí no ha mostrado la misma categoría en Stamford Bridge que la que tenía en el Johan Cruyff Arena. 39 partidos en su primera campaña en la Premier y 44 encuentros, en la segunda. Son números a tener en consideración, pero si nos fijamos en los minutos jugados podemos comprobar que en muchas ocasiones ha salido desde el banquillo (1.900 minutos disputados en la 2020-21 y 2.489 minutos, en la 2021-22).

Se ha convertido en un jugador fresco y que aporta talento para Thomas Tuchel. 14 goles y diez asistencias como blue y un palmarés envidiable: una Champions, una Supercopa de Europa y un Mundial de Clubes. Además, no ha sufrido ninguna lesión de gravedad: se ha perdido un total de 16 partidos con el Chelsea.

Otro de los temas de pura actualidad es que Ziyech se representa a sí mismo. Al puro estilo Kevin De Bruyne, el ex del Ajax ha decidido romper el vínculo que le unía con la agencia Nakhli Mondial tras 12 años. Su tiempo en la capital británica podría tener los días contados y es que la prensa inglesa destaca la posibilidad que termine en el Milan para tener más protagonismo. Hasta que no esté firmado no se puede confirmar nada. Ya sabemos lo caprichoso que es el mercado.

Bonus track

No podemos terminar sin antes comentar qué fue de otros dos jugadores vitales del Ajax de la 2018-19. Primero, Dusan Tadic. Máximo goleador del equipo (28 tantos) y el segundo que dio más asistencias. Prefirió quedarse en Ámsterdam y es el actual capitán. Y, el segundo, David Neres, el delantero pillo que no pierde la sonrisa. También se quedó en los Países Bajos hasta principios de este año. Decidió, para sorpresa de todo el mundo, incorporarse al Shakhtar Donetsk. No llegó a debutar, tampoco ayudó el conflicto bélico con Rusia. La novedad es que ahora es jugador del Benfica.

De Jong, De Ligt, Van de Beek y Ziyech emigraron en busca de un futuro mejor. De momento, no han conseguido ajustarse al estilo de juego y afianzarse en los equipos en los que aterrizaron y ya piensan en alternativas. Ojalá les vaya bien. Para ellos mismos, para sus clubes, para el fútbol.

 


SUSCRÍBETE A LA REVISTA PANENKA


Fotografía de Getty Images.