El Club Deportivo Maldonado tiene mayor eco en Europa que la gran mayoría de clubes uruguayos. No es famoso por haber levantado títulos en los últimos años, de hecho jamás ha ganado nada relevante, sino por haberse convertido en un club puente. Habrán oído el nombre de esta entidad con sede en Maldonado unas cuantas veces cada verano, cuando se abre el mercado su nombre aparece relacionado con importantes clubes europeos. El equipo charrúa tan solo hace de intermediario, los futbolistas que ficha jamás visten sus colores. Si todos aquellos que han pasado por sus filas se hubieran quedado allí posiblemente estarían peleando el campeonato uruguayo junto a Peñarol y Nacional. Conozcamos la historia del CD Maldonado y cuál es su modelo de negocio.

Del Batacazo al negocio

Su historia no es muy exitosa, de hecho en los 88 años de existencia que tiene no cuenta con grandes triunfos. Todo surgió en 1928 tras la conquista de la selección nacional uruguaya en los Juegos Olímpicos de los Países Bajos, después de este acontecimiento lo que era una tertulia de bar terminó siendo la fundación del Batacazo Football Club. El nombre es una genialidad. Qué lejos quedan aquellos 0.25 céntimos que se instauraron como cuota de afiliación de los millones que rodean hoy en día al club. En 1932 se optó por cambiar el nombre del equipo ya que quisieron jugar ante River Plate (la versión uruguaya) y no recibieron ninguna respuesta pues los dirigentes de Montevideo creyeron que no podía existir ningún club llamado Batacazo. Por eso mismo abandonaron el nombre de Batacazo y pasaron a ser Club Deportivo Maldonado. Pese a no ser un club importante en Uruguay estuvo entre 1999 y 2004 en la máxima categoría del fútbol charrúa. Desde que descendiera hace trece temporadas aún no ha regresado a la Primera División, posiblemente la crisis económica que sufrió haya tenido que ver con este hecho. Tras consumarse el descenso la entidad de Maldonado sufrió numerosos problemas financieros y es en este punto en el que cambió su historia reciente. En 2009 un grupo empresarial inglés se hizo con el club, lo convirtió en sociedad anónima deportiva y comenzó a aprovecharse de sus ventajas fiscales.

¿Qué poseía de interés un modesto club uruguayo para un grupo empresarial inglés? Básicamente el 40% que se pueden llegar a ahorrar en impuestos y ofrecer un servicio de club puente para las jóvenes promesas sudamericanas, el inglés Malcolm Caine, dedicado al negocio de caballos, es quien están detrás del club. Ningún futbolista vestirá la camiseta roja y verde, tan solo será el puente aéreo entre América y Europa. Este tipo de negocio está prohibido en la mayoría de países, pero su práctica en Uruguay aún está permitida. Esto podría ponerse de moda y que otros tantos aprovechen las ventajas que ofrece un equipo como el de Maldonado. Con todo el dinero que ingresan podríamos pensar que al menos tendrán unas buenas instalaciones deportivas, pero ni mucho menos sucede esto. El Club Deportivo Maldonado, como la gran mayoría de equipos uruguayos, poseen unas precarias instalaciones. Son la modestia personificada pese a que por sus cuentas pasen millones.

Viejos conocidos

El caso más conocido es el del portero Rulli, menudo triángulo tienen montado Real Sociedad, Manchester City y Club Deportivo Maldonado. Uno ya no sabe a quién pertenece el guardameta argentino, ni a quien pagarle si desea obtener sus servicios. En la lista aparecen otros dos jugadores que militan en la actualidad en la liga española: Hernán Toledo y Jonathan Calleri. Ambos ha llegado cedido este verano a Las Palmas en calidad de cedidos, el primero jugó por última vez en Lanús y el segundo en el West Ham. Toledo firmó por el conjunto charrúa en 2016 procedente de Vélez tras pagar casi siete millones, después pasó directamente a la Fiorentina y de ahí a Lanús. La trayectoria de Calleri es también curiosa. Salió de Boca Juniors rumbo a Maldonado por 11 millones, por aquel entonces varios clubes importantes de Europa estaban interesados en el delantero. Nada más recalar en Maldonado se marchó a Sao Paulo y gracias a sus buenas actuaciones fue el West Ham quien logró una cesión por casi cinco millones. Tras aterrizar en Las Palmas a saber cuál es el próximo destino de estos dos jóvenes jugadores.

Alex SandroAl igual que Rulli, su compañero en la Real Sociedad, William José, pertenece también a la entidad uruguaya. Desde que el delantero brasileño firmara por el Club Deportivo Maldonado en 2011 ha pasado por las manos de Sao Paulo, Gremio, Santos, Real Madrid, Real Zaragoza y Las Palmas. La isla de Gran Canaria fue su último destino, ha ido de un club a otro siempre en calidad de cedido hasta que la Real Sociedad, el verano pasado, hiciera efectiva la compra por 6 millones de euros. Otros futbolistas conocidos que han hecho un camino parecido han sido Iván Piris, Estigarribia, Allan o Alex Sandro. Con todos ellos se ha logrado hacer un gran negocio y las arcas del uruguayo se han llenado a base de jugadores que no llegaron a llevar su escudo. La FIFA está al tanto de esta serie de trucos pero es realmente difícil que esto tenga fin.