Antes de convertirse en una leyenda plagada de éxitos dentro y fuera del campo, el equipo del condado de Lancashire, el Manchester United, tuvo que soportar una época de penumbras en la que su supervivencia pendía de un hilo, un hilo muy fino. Por aquel entonces, jugaban en Bank Street, un pequeño estadio situado entre las fábricas de su ciudad.

El club de fútbol más famoso de las Islas Británicas nació en 1878 bajo el nombre de Newton Heath LYR, creado por una banda de trabajadores ferroviarios que querían practicar deporte durante los fines de semana, días en los que los jornaleros descansaban de sus actividades laborales. Muy pronto la escuadra de los ‘Heathens’ (como se les conocía popularmente) comenzó a despuntar ganando partidos y trofeos locales como la Copa de Mánchester; era una realidad evidente que el Newton Heath estaba listo para dejar atrás la competición amateur y dar el salto al siguiente nivel, la categoría profesional, bajo sus colores verde y dorado.

En aquella ocasión, por desgracia, no habría escapatoria. Las numerosas derrotas condenaron al Newton Heath a segunda división. A principios de siglo XX, el club se había convertido en asiduo a la 2ª división. Las deudas aumentaron a 2.500 libras y el conjunto fue declarado en bancarrota. La situación era límite.

Era tal la magnitud del problema que en las fotografías del equipo siempre había una caja de donaciones a los pies del capitán, Harry Stafford. Junto a él se situaba siempre un curioso perro, concretamente un San Bernardo llamado Major. Cualquiera podría pensar que se situaba allí solo para hacer publicidad; pero no, el animal acabaría teniendo un papel fundamental en el devenir de la entidad, más importante aún que el de los propios jugadores. La recaudación de fondos y la solidaridad de los aficionados se convirtió entonces en la prioridad para la supervivencia del club, que en 1901 se quedó sin dinero en efectivo. Stafford, que pasó a la historia como primer capitán de la historia del Manchester United, asumió la responsabilidad de recaudar las 2.670 libras de deuda existente para los ‘Heathens’.

 

John Henry Davies estaba buscando un perro para regalárselo a su hija para su cumpleaños. En el preciso instante en el que encontró a Major, supo que se había topado con la mascota ideal

 

El jugador inglés fue por las principales arterias de la ciudad intentando recaudar el dinero suficiente para evitar la desaparición. Tras darse cuenta que el experimento no funcionaba, adoptó una idea alternativa para recaudar más libras: enviar a Major por las calles con una lata colgando del cuello.

La apuesta de Stafford falló, y lo peor de todo sucedió el último día de la recaudación, cuando Major desapareció. Cualquier rayo de esperanza para la salvación del club había desaparecido. Y su ‘mascota oficial’, también.

La desesperación –por suerte- duró poco tiempo. Uno de los componentes del equipo encontró un cartel en el que se podía leer que un perro había sido encontrado en un pub cerca de la fábrica de cerveza de Mánchester. El destino quiso que un hombre llamado John Henry Davies fuera el encargado de encontrar a Major. Davies era un rico propietario de la fábrica cervecera de Walker & Homfray, y estaba a punto de adquirir también el inmueble de Mánchester.

Justo en ese momento, el empresario estaba buscando un perro para regalárselo a su hija para su cumpleaños. En el preciso instante en el que encontró a Major, supo que se había topado con el perro ideal para la pequeña. Así se lo hizo saber a Stafford cuando se reunieron en una de las cervecerías que regentaba Davies. Después de largas negociaciones, ambos llegaron a un acuerdo con que satisfacieron las demandas de ambos personajes. Davies compraría y se haría cargo de las deudas del Newton Heath y, a cambio, se quedaría a Major como moneda de cambio. De esta forma, el San Bernardo no formaría parte nunca más de la vida de Stafford ni de la entidad, pero al menos el club seguiría viviendo.

En 1902 John se hizo cargo de manera oficial del club. Se sanearon las cuentas. Los colores del equipo cambiaron a los populares rojo y dorado. También lo hizo la denominación de la entidad de Lancashire hacia Manchester United, si bien se ofrecieron alternativas como Manchester Central o Manchester Celtic.

Major puede considerarse una leyenda de los ‘Red Devils‘ como lo han sido Matt Busby, Bobby Charlton, George Best o Wayne Rooney, entre otros. Después de todo, si no fuera por ese adorable San Bernardo, puede que nunca hubiera existido el Manchester United.

 


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