Los Países Bajos siempre se han caracterizado por su gran facilidad para producir grandes goleadores. Desde Van Basten hasta Van Persie y pasando por los Van Nistelrooy, Huntelaar y compañía, el punta neerlandés es algo bastante demandado en el mercado internacional. Precisamente, una de las ausencias principales en las últimas convocatorias de la selección neerlandesa era la presencia de un delantero que asegurara un cierto número de goles y que tuviera la capacidad de rematar casi cualquier tipo de balón dentro del área. Bas Dost parece estar llamado, actualmente, a ser la referencia atacante de la selección dirigida hasta hace nada por Danny Blind. El ex futbolista del Wolfsburgo es máximo goleador de la Liga NOS con el Sporting de Lisboa, sacando mucho trecho a sus inmediatos perseguidores. Hasta el momento, Bas Dost, por momento de forma, parte por delante de delanteros neerlandeses como Janssen, Luuk de Jong o Huntelaar.

Bas Dost comenzó su andadura a nivel profesional en la segunda división neerlandesa. Como jugador del FC Emmen consiguió marcar seis goles en los 23 partidos que disputó. Pese a que las cifras no puedan sorprender, el nivel de juego general exhibido y su edad provocaron que los equipos de la Eredivisie se fijaran en él. Así fue como recaló en las filas del Heracles Almelo durante dos años. Allí pudo disputar una gran cantidad de partidos, algo ideal para cualquier jugador joven. Su primera temporada no fue todo lo positiva que se preveía, pero en la segunda campaña explotó definitivamente. Anotó 14 goles en los 34 partidos que disputó. Además, su forma de jugar y su físico mejoraban el juego del equipo abriendo un abanico de posibilidades en ataque.

 

Los Países Bajos siempre se han caracterizado por su gran facilidad para producir grandes goleadores. Desde Van Basten hasta Van Persie y pasando por los Van Nistelrooy Huntelaar. Bas Dost es el último de la saga

 

Goles en el norte

Dos temporadas después, Bas Dost dio el salto a un equipo de mayor nombre en los Países Bajos. El Heerenveen se fijó en el punta neerlandés y los buenos números cuajados en su última temporada en el Heracles Almelo. Bastaron dos temporadas con el Heerenveen para demostrar que se trataba de un delantero que demandaba salir fuera del país que le vio nacer. En dos temporadas jugó un total de 66 partidos anotando la friolera de 45 goles. Los números hablan por sí solos. Si atendemos a los goles marcados en su última temporada con el Heerenveen llegamos a la conclusión de que su salto a la élite era obligatorio: 32 goles en 34 partidos combinados con un total de 8 asistencias. Aquel nivel de forma atrajo el interés de numerosos equipos de cierto nivel. Al final fue el Wolfsburgo, club que luchaba por clasificarse para Champions en Alemania, el equipo que se hizo con los servicios del punta nacido en Deventer.

Cuatro fueron los años que pasó con los “lobos” en Alemania. De esos cuatro años, solo consiguió explotar realmente en el tercero. En su primera y segunda campaña no pasó de los 10 goles por curso. Aunque hay que añadir los problemas que presentó en la segunda temporada con el Wolfsburgo, ya que solo pudo disputar un total de 13 de Bundesliga. La temporada 14/15 rompió su mala racha goleadora en Alemania. Anotó un total de 16 goles en 21 partidos que disputó, lo que hizo estar presente, de nuevo, en la órbita de clubes de nivel superior. Sin embargo, en la campaña 15/16 se volvió a derrumbar con solo 8 goles marcados en 22 partidos.

Goles en el Atlántico

Esos números motivaron su salida a comienzos de la presente temporada, aun habiendo disputado un partido con el conjunto alemán. El punta neerlandés hizo las maletas y llegó a  Lisboa, para jugar a las órdenes de Jorge Jesús en el Sporting de Portugal. Bas Dost se estrenó en su primer encuentro como titular en el equipo lisboeta anotando uno de los goles de la abultada victoria que consiguieron los de Jorge Jesús ante el Moreirense. También anotó en la derrota sufrida ante Río Ave y, posteriormente, un doblete ante el Estoril. El neerlandés comenzó su aventura portuguesa con buen pie, anotando en sus tres primeros partidos 4 goles. Tras encadenar tres jornadas sin ver puerta, volvió a engrosar sus números con un doblete ante Arouca y otro gol contra el Boavista. También anotó el único gol del Sporting de Portugal en la derrota en el clásico ante el Benfica. En total, en las 13 primeras jornadas anotó 8 goles, lo que igualaba los registros conseguidos en la última campaña en Alemania.

Pese a todo, su explosión definitiva aún no había llegado. Esta llegó en las cinco jornadas siguientes a la derrota cosechada ante el Sporting de Braga. Bas Dost anotó un total de 8 goles más en cinco encuentros de forma consecutiva. El equipo no encadenó ninguna derrota en esos partidos, lo que fue clave para asentarse en la parte alta de la tabla.  Un gol ante Belenenses, un doblete ante Feirense, otros dos goles ante Chaves, uno ante Marítimo y otros dos al Paços Ferreira fueron los increíbles números del punta neerlandés. A partir de ahí, encadenó varios partidos marcando intermitentemente. Hasta que en el encuentro ante el Tondela, equipo al que no le marcó en la primera vuelta, consiguió hacer un póker. Cuatro goles en la victoria 1-4 del Sporting de Lisboa. La jornada siguiente, ante Nacional, hizo otros dos.

 

Después de sorprender en Holanda, en Alemania no pudo mantener el mismo nivel. Arriesgó a bajar un peldaño el nivel competitivo de la competición y apostó por Portugal. Allí ha regresado al punto de mira internacional

 

En Champions League su anotación ha sido mucho más baja. El Sporting de Portugal fue encuadrado en un difícil grupo compuesto por Real Madrid, Borussia Dortmund y Legia Varsovia. En los seis partidos que el conjunto de Jorge Jesús disputó en la competición continental, Bas Dost solo consiguió anotar un solitario gol ante el Legia Varsovia. Además, la actuación del equipo fue un fracaso, ya que no consiguió el billete para disputar la Europa League, objetivo marcado tras el sorteo de grupos.

Las actuaciones anteriormente comentadas han encumbrado a Bas Dost como actual máximo goleador de la Liga NOS con 24 goles en 23 partidos disputados. Solo tres de esos goles han sido de penalti y promedia un gol cada 83 minutos. Sus inmediatos perseguidores en la tabla de goleadores portuguesa están muy por detrás del neerlandés. André Silva, del Porto FC, ostenta 15 goles a sus espaldas, mientras que el tercero en discordia es el delantero griego del Benfica Mitroglou, con 14 goles anotados. En toda su carrera profesional, Bas Dost ha marcado 151 goles en un total de 313 partidos disputados. Solo en 33 partidos con la camiseta verdiblanca del Sporting de Portugal ha anotado 26 goles.

La evolución futbolística del país luso dicta que su competición doméstica suele ser una parada obligada para gran parte de los futbolistas sudamericanos que llegan para probar suerte en Europa. Las características de la Primeira Liga portuguesa son realmente especiales. Una competición de paso, donde los mejores jugadores explotan y se presentan al mundo. Algo muy similar le ha ocurrido a Bas Dost. Después de sorprender en Holanda (competición de características muy similares a las anteriormente atribuidas a la Liga NOS) en Alemania no pudo mantener el mismo nivel. Arriesgó a bajar un peldaño el nivel competitivo de la competición y apostó por Portugal. Allí ha regresado al punto de mira internacional. Muchos clubes de las ligas más potentes del continente vuelven a girar la vista hacia este espigado delantero neerlandés que está llamado a ser la esperanza goleadora de una generación algo descafeinada.