Todos han seguido un camino parecido: debutaron en sus equipos de toda la vida, destacaron, abandonaron el club seducidos por nuevos retos y más tarde regresaron a casa para reencontrarse con su mejor fútbol. El fútbol español cada vez está más lleno de futbolistas que vuelven a casa para recuperar su mejor versión. Los repasamos uno por uno.

Aritz Aduriz

FÚTBOL ATHLETIC DE BILBAO -VALENCIA F.C.¿Quién dijo que volver a casa después de ya haberte independizado es un peñazo? ¿Quién dijo que después de los treinta todo va a la baja? ¿Quién dijo que a los delanteros, llegados a cierto punto de su carrera, se les apaga el instinto goleador? Pocos futbolistas han arrojado al fuego tantos tópicos consecutivos como Aritz Aduriz, que actúa como padrazo ejemplar de esta lista de felices retornados. A sus 35 años, el ariete donostiarra se está empeñando en sostener en el tiempo su ‘segunda juventud’ (que a decir verdad, en su caso, ya tendría que considerarse tercera, o cuarta, o decimoquinta). E insiste en hacerlo en el Athletic Club, club que le vio nacer y que muy probablemente también asista al punto y final de su trayectoria. Pese a que no defraudó en otros destinos como Valencia o Mallorca, la mejor versión de Aduriz, la más dominante, la más bestial, siempre ha coincidido con sus días de rojiblanco, entidad en la que ya ha jugado en tres fases distintas de la última década.

Asier Illarramendi

1481561055_383485_1481561195_noticia_normalAsier Illarramendi Andonegi no estaba muerto, estaba de parranda. Pocos meses en San Sebastián han bastado para corroborarlo. Desde que el fino mediocentro de Motrico sellara su regreso a Anoeta, los elogios y los reconocimientos han vuelto a apiñarse frente a su taquilla de vestuario. Pieza esencial en el sistema de Eusébio Sacristán, todos sospechamos en algún instante que tal vez ya habíamos perdido para siempre a ese ‘4’ de ideas claras y fluidez constante, capaz de aparecer en todas partes. Maravilló con la Real siendo un adolescente y lo bordó en la escena internacional con la Sub21, pero Madrid, la deseada Madrid, se le hizo una bola indigestible. Fueron dos cursos de frustraciones, tropiezos y nervios. Hasta que la familia txuri-urdin le reabrió las puertas de la finca: entonces fue tan fácil como hacer ver que nada había pasado.

Fernando Torres

75El Atlético no solo le debe al ‘Cholo’ una de las épocas más acarameladas de su historia. También debería agradecerle al técnico argentino el haber conseguido lo que a ojos de muchos ya parecía imposible: reubicar a Fernando Torres bajo el paraguas de los delanteros de élite. ‘El Niño’ abandonó el Calderón, su cuna balsámica, para escribir su propia leyenda en Anfield. Y lo consiguió, desde luego. Pero después de esas primeras campañas en el exilio, su tinta empezó a agotarse. Ni Chelsea ni Milan, sus posteriores cobijos, pudieron gozar de la potencia y el oportunismo del ‘9’. Aunque entonces apareció Simeone, dispuesto a aumentar su misticismo a costa de recuperarle para las causas más nobles. Todos sabíamos que Torres, tarde o temprano, regresaría al Manzanares para morir en sus aguas. Lo que nadie esperaba es que el delantero volvería para seguir remando.

David López

OLYMPUS DIGITAL CAMERAEl Espanyol necesita a David López, y David López necesita al Espanyol. Es tan sencillo como eso. Fabricado en la cantera ‘perica’, el centrocampista, que debutó con los catalanes en Primera hace seis cursos, tuvo que marcharse cedido al Leganés y al Huesca para trabajarse el nombre. En su primera reaparición en casa, dio el callo. Estaba preparado. La temporada 2013/2014 de David López en el Espanyol fue más que notable: se destapó como un pivote riguroso y pragmático, fiable en aportaciones defensivas y con pie para iniciar las jugadas. Seguramente esos fueron los rasgos que convencieron a Benítez para llevárselo a Nápoles el año siguiente. Aunque a partir de entonces, arrancó la añoranza. En Cornellà se echaba de menos su figura, que dotaba de equilibrio al conjunto, y el propio López, con ese cambio de contexto, ya no se sentía tan cómodo para seguir desarrollándose como futbolista. Su vuelta este verano a Barcelona era una cuestión de necesidades. Acomodado ahora en el centro de la zaga de Quique Sánchez Flores, el chico sonríe de nuevo. En su nido se siente importante.

Álvaro Morata

alvaro-morata-real-madrid-leganes-la-liga_iruc2vhu95zz100jmc29hfti8Jugar en el Real Madrid no es sencillo. Jugar en el Real Madrid siendo un futbolista que ha salido de sus tripas, probablemente, mucho menos. Pero, pese a ello, hay algo en ese reto mayúsculo que le sigue arañando al corazón al bueno de Álvaro Morata. Un tipo que, tras doctorarse en Turín, ha decidido deshacer lo andado y volver a enfundarse una zamarra que le huele a recuerdos, a familia, y a sueños. Más curtido y maduro que cuando se marchó, de momento le han bastado pocos meses para disputarle de veras a Benzema el placer de ocupar la cúspide del sistema de Zidane. Donde el delantero francés sirve clase y glamour, el madrileño aporta casta y sentimiento. Morata, de momento, ya sabe que tiene al Bernabéu de su parte: la hinchada ha sabido detectar a tiempo que detrás de la ambición por triunfar del canterano se esconde una posibilidad real de mantener al madridismo castizo en su cauce.

Iago Aspas

2016100308231884710El líder del Celta actual dio sus primeros pasos en el mundo profesional codeándose con los defensas de Segunda División en una época en la que Balaídos no figuraba entre los escenarios más atractivos del panorama futbolístico en España. Después de tres años en la ‘categoría de plata’, y con números que hacían sospechar que el Celta tenía a un diamante en bruto en sus filas, Iago Aspas fue pieza clave del ascenso a Primera División en 2012 y en su primer año en la élite, con 12 dianas y 7 asistencias, demostró que podía jugar en un grande. La llamada del Liverpool parecía el salto definitivo, pero en Anfield no se vio ni un ápice de aquel futbolista que deslumbraba semana tras semana en la liga española y el Sevilla le rescató de la Premier League, aunque su rendimiento en el club hispalense tampoco mejoró en exceso. Dos años después, Aspas volvía a Balaídos para quedarse. De nuevo en casa, ha recuperado su mejor versión hasta hacerse con un hueco entre los candidatos a ocupar la punta de ataque de la Roja.

Joaquín Sánchez

joaquin-betisMiembro de una de las mejores generaciones que ha dado la cantera bética, con Dani, Arzu o Toni Doblas, Joaquín Sánchez llegó al primer equipo del Betis en el año 2000, coincidiendo con la etapa más gloriosa del club bajo el mando de Manuel Ruíz de Lopera. Una Copa del Rey y una participación en la Champions League —con una victoria ante el Chelsea y un empate en Anfield incluidos—, fueron los éxitos de aquel grupo en el que Joaquín destacaba por su facilidad para zafarse de los contrarios cerca de la línea de cal, siendo una de las promesas del fútbol español por aquel entonces. El interés de clubes como Real Madrid o el mismo Chelsea no tardó en llegar, pero finalmente fue Valencia su destino en 2006 a cambio de 25 millones de euros. En Mestalla nunca se vio al mismo Joaquín que enamoró a la afición del Betis y que tanta expectativa había creado entre los valencianistas. Tras su irregular paso por la capital del Turia, su rendimiento mejoró en el Málaga del jeque Abdullah Al-Thani y más tarde en la Fiorentina. El año pasado, ya con 34 años, llegó el momento de volver al club de sus amores, donde sigue demostrando que aún tiene fútbol para rato.

Gabi Fernández

3B7FBE295B4253B3031BBB7BB89CFDCAEl capitán del Atlético de Madrid ha tenido diversas idas y venidas para acabar triunfando en el mismo club donde se crió. La ascensión de Gabi al primer equipo rojiblanco llegó en 2004, pero poco después marcharía cedido una temporada al Getafe para crecer como futbolista y gozar de los minutos que no tendría en el Vicente Calderón. Con su vuelta al Atlético se hizo con un puesto en el ‘once’ de Carlos Bianchi y de Pepe Murcia, pero un año después, con Javier Aguirre en el banquillo, se vio relegado a un segundo plano y finalmente se fue al Real Zaragoza. En sus cuatros cursos en La Romareda se erigió como el líder de la medular del conjunto maño, hasta que en 2011 el Atlético decidió repescar al excanterano. En su vuelta al Calderón, de la mano de Diego Simeone, ha llegado la mejor versión de Gabi —capitán desde el segundo año en el club— y del equipo, que se ha afianzado como la alternativa a Barcelona y Real Madrid desde la llegada del técnico argentino.

Beñat

1480062046_461970_1480062263_noticia_normalTras formarse en la cantera del Athletic, su paso por el primer equipo bilbaíno fue más que efímero, con escasas participaciones en el equipo. En el último año de su contrato como futbolista rojiblanco se marchó cedido al Conquense y al acabar la temporada recaló en el Betis de Pepe Mel, aunque su primer curso como bético lo pasó en el filial. La plaga de lesiones que sufrió el equipo en la medular le valieron para ascender al primer equipo y sus buenas actuaciones, que fueron clave para la vuelta del Betis a la máxima categoría, despertaron de nuevo el interés del Athletic, pero su retorno a San Mamés debía esperar un poco más. Ya en Primera División, se convirtió en el líder del centro del campo y el referente del estilo de juego de su equipo, hasta el punto de llevar al Betis a la clasificación para la Europa League. Tras cuatro años como bético, Beñat volvía a la que fue su casa en la temporada 2013/14 para formar parte del centro del campo del Athletic.

Jonathan Viera

13.08.2016, xjhx, Fussball 1.Bundesliga, SV Darmstadt 98 - UD Las Palmas, emspor emonline, v.l. Jonathan Viera (UD Las Palmas) FREISTELLER Darmstadt 13 08 2016 xJHx Football 1 Bundesliga SV Darmstadt 98 UD Las Palmas emspor emonline v l Jonathan Viera UD Las Palmas cut out Darmstadt

La camada de canteranos que está produciendo Las Palmas en estos últimos años tiene a Jonathan Viera como uno de sus máximos exponentes. Después de destacar en Segunda División con el club canario, los mejores equipos de la Liga se interesaron en él hasta que el Valencia le ató en 2012 tras su segundo curso en el primer equipo. Su único año en Mestalla fue de más a menos y el club decidió cederle al Rayo Vallecano de Paco Jémez, donde volvió a decaer su rol en el equipo con el paso de los partidos. Al inicio de la siguiente temporada rescindió su contrato con el Valencia y firmó por el Standard de Lieja, donde no entró en los planes del entrenador, y tras medio año regresó a Las Palmas en calidad de cedido. En las islas ha vuelto su mejor versión, la que despertó el interés de tantos. Pieza clave en el ascenso a Primera y un fijo en las alineaciones de Quique Setién, Jonathan Viera ha encontrado su sitio de nuevo.

Javier Flaño

1470755610170Los hermanos gemelos Flaño son historia viva de Osasuna. Aunque parezca que siempre han sido uña y carne, Javier ha tenido que sudar la camiseta de otros equipos para volver a jugar con el conjunto rojillo en Primera. Desde su debut en 2005, Javier entró habitualmente en las alineaciones, pero sus participaciones se fueron disipando hasta que en su cuarta temporada en el club fichó por el Numancia ante la falta de minutos. Elche y Mirandés fueron sus siguientes destinos, hasta que en el 2014 Osasuna volvió a cruzarse en su camino en la etapa de los navarros en Segunda, con el que consiguió el regreso a la máxima categoría el curso pasado, siendo el lateral izquierdo habitual en la pizarra de Enrique Martín. Actualmente está lesionado, al igual que su hermano Miguel.


 

Nino

Da la sensación de que Nino lleva más de una vida jugando al fútbol, como si el ariete fuera un fósil que asiste atónito a la consecución de etapas que marca el tiempo. Pero lo cierto es que el delantero andaluz, a sus 36 años, se está aproximando al final de su carrera. Eso es al menos lo que hace pensar su decisión este verano de regresar al Elche, el equipo con el que debutó como profesional. Se intuye que en ese enésimo movimiento de Nino se esconde una voluntad de querer colgar las botas allí donde se las calzó por primera vez, cerrando el círculo. Pero hay finales y finales, y no todos tienen por qué ser tristes y aburridos. El de este atacante infatigable, de hecho, promete ser estridente y pirotécnico, a partes iguales. Nino dirá adiós marcando, eso es prácticamente seguro. En la presente campaña ya lleva anotados 6 tantos en los 17 encuentros que ha jugado en Segunda.

Cani

Rubén Gracia, conocido futbolísticamente como ‘Cani’, apodo que heredó de su padre y su abuelo, volvió esta temporada al Real Zaragoza, al club donde inició su carrera. En su primera etapa en el conjunto maño, donde jugó desde 2001 hasta 2006, consiguió levantar una Copa del Rey ante el Real Madrid, en un partido en el que fue expulsado, y una Supercopa de España. Tras crecer en las filas del Zaragoza, fichó por el Villarreal, donde gozó de la oportunidad de jugar en competiciones europeas. Hace dos temporadas, que fue cedido al Atlético de Madrid a mitad de curso y al finalizar el préstamo recaló en el Deportivo. Este verano se confirmó su regreso a La Romareda para colgar las botas en el equipo que le vio nacer.

Alberto Zapater

La vuelta de ‘Cani’ al Real Zaragoza, ha coincidido con la de Alberto Zapater. El mediocentro aragonés debutó en La Romareda en 2004 y después de cinco años en el club se marchó al Genoa. En Italia solo estuvo un año, el mismo tiempo que pasó en las filas del Sporting de Portugal antes de encontrar su sitio en el fútbol ruso. Estuvo cinco temporadas en el Lokomotiv de Moscú, en las que diversas lesiones de pubis le fueron apartando progresivamente de la dinámica del equipo hasta que hace dos veranos rescindió su contrato con el club. Tras un año sin equipo, Alberto Zapater ha vuelto al Zaragoza a sus 31 años para ayudar al club a volver a Primera.

Michu

Había que acabar por él, era de cajón. Pocas historias tan románticas ha dado el fútbol moderno como la de Michu, ovetense de nacimiento y de corazón, cuya carrera en la élite no la han frenado ni la apatía ni la presión mal gestionada, sino las lesiones, eterno enemigo de los futbolistas. Se marchó del Oviedo por inercia: era tan bueno que, sencillamente, debía dar el salto a un club que le ofreciera una perspectiva competitiva mayor. Más tarde destacaría en Vallecas, donde se acabaría de dibujar como un jugador distinto, delantero sin morir fuera del área, centrocampista sin vivir anclado en la zona ancha. Inglaterra e Italia podrían haber hecho de él uno de los mayores hallazgos del fútbol español de la última década, pero fue precisamente ahí, rozando el punto álgido, cuando los problemas físicos hicieron acto de presencia en su trayectoria. Michu conoció el infierno cuando se dirigía al cielo, y su meteórico ascenso se estancó. Ahora, harto de frustraciones, ha decidido dejarse arropar por su patria querida. Juega en Segunda, de nuevo en Oviedo, y tiene ganas de marcha. Veremos hasta donde llega esta vez.