Londres es la urbe futbolística europea por antonomasia, se respira football por los cuatro costados. Esa parada del underground con el nombre del estadio, aquella bandera colgada en la típica casa inglesa situada en el barrio del equipo o el hooligan con el escudo de su club tatuado en el brazo. Cada barrio vive el fútbol a su manera y apoya a un club distinto pero, un año más, la ciudad del Big Ben, la abadía de Westminster o el mercadillo de Camden contará con seis equipos en la Premier League. Chelsea, Arsenal, Tottenham, West Ham y Fulham competirán en la máxima categoría del fútbol inglés mientras que el QPR, que perdió este honor tras una temporada desastrosa, será sustituído por el Crystal Palace, club de la zona más meridional de la city y única entidad de más allá de la orilla sur del Támesis.

La historia dice que las grandes rivalidades en el mundo del fútbol se deben a la proximidad geográfica –Arsenal y Tottenham pugnan en el norte de Londres o Benfica y Sporting por ser el equipo de Lisboa- o debido a una fuerte confrontación al máximo nivel –Barça y Madrid o Liverpool y United serían buenos ejemplos-. Así pues, lo lógico sería que el máximo rival del Crystal Palace fuese el Charlon Athletic o el Millwall, equipos que también se encuentran al sur de Londres. Pero la realidad es que el Crystal Palace tiene a su archienemigo a más de 46 millas. Es la distancia que separa Selhurst Park del Falmer Stadium, situado en Brighton and Hove, en la costa sur del país. ¿Cómo se explica que un club de Londres, fundado a principios de siglo por los trabajadores del Crystal Palace, un enorme edificio construido con motivo de la Gran Exposición de Londres de 1851, y un equipo del sur tengan una rivalidad tan fuerte?

Una rivalidad de por vida

En junio de 1976 el Crystal Palace fichó a Terry Venables como entrenador y solo un mes más tarde el Brighton&Hove Albion presentó a Alan Mullery como nuevo manager del club. Los dos habían coincidido en su época como jugadores en el Tottenham, donde Mullery fue asignado capitán por delante de Venables, y donde nació la rivalidad entre ambos. Una enemistad que aquella temporada se acrecentaría a medida que se iban enfrentando entre ellos. Ambos iniciaban un proyecto en un club de Third Division con el claro objetivo de alcanzar el ascenso. En el primer partido en que se cruzaron Palace y Albion (1-1) tres bengalas alcanzaron el campo e hicieron que Mullery tuviese que pedir calma a su afición pero la tensión no había hecho nada más que empezar.

La magia del sorteo de la primera ronda de FA Cup les volvió a emparejar. El partido acabó 2-2 con remontada del Palace incluida. El dato curioso lo aporta el goleador de aquella noche: Rachid Harkouk disputaba su primer partido con la camiseta roja y azul del Palace después de cumplir una sanción de dos meses. Debut y gol. Antes del replay Mullery hizo unas declaraciones llenas de prepotencia y soberbia. “Trabajan muy duro para solo conseguir un empate, les ganaremos en su campo“, amenazó el técnico del Brighton. Y así volvió a ser, en el partido de desempate volvieron a empatar y por entonces aún nadie había decidido que se chutasen penaltis para romper la igualada así que debía disputarse un tercer partido. La tensión subía y el destino iba a ser caprichoso con el desenlace de la eliminatoria.

El segundo replay debía disputarse en terreno neutral y fue suspendido hasta dos veces por pésimas condiciones meteorológicas lo que tiñó con un tinte aún más épico el encuentro, ya de por si caliente tras el insistente cruce de declaraciones de ambas partes. Stamford Bridge fue el estadio escogido para semejante batalla y el Crystal Palace se adelantó pronto en el marcador. La polémica empezó cuando anularon un gol por supuesta mano al Brighton –años más tarde el defensor del Palace reconoció que si la había tocado con la mano era por el claro empujón que él había cometido- pero la chispa que acabó de incendiarlo todo se produjo en el minuto 78. Penalty a favor del Brighton y gol de los delfines que empataban la eliminatoria. Pero el colegiado decidió que aquel disparo se tenia que repetir porque habían entrado varios jugadores al área de castigo, aunque todo el mundo vio como los único que entraron al área fueron los que iban vestidos con los colores rojo y azul del Crystal Palace.

La historia quiso que el Albion fallase el segundo penalty y el partido acabase 1-0. Un Alan Mullery enfurecido se dirigió al arbitro para reprocharle ambas jugadas polémicas y cuando ya se dirigía hacía el túnel de vestuarios un aficionado rival le tiro un vaso de café caliente por encima. Mullery se metió la mano en el bolsillo, sacó un puñado de peniques y los arrojó al suelo mientras gritaba “eso es todo lo que es el Crystal Palace” y dedicaba varios gestos obscenos al graderío. La cosa se zanjó con una multa económica para Mullery y una rivalidad de por vida para dos aficiones.

Brighton & Hove Albion v Crystal Palace - npower Championship Play Off Semi Final: Second LegEn el quinto partido de aquella temporada Venables volvió a superar a Mullery con otra gran actuación de Harkouk –dos goles-. Esto supuso que en la siguiente temporada Venables siempre alinease a Harkouk, incluso lesionado, ante al Brighton&Hove solo para intimidar a su rival mientras que Mullery anunciaba el 11 titular solo 15 minutos antes del encuentro, para incomodar a Terry Venables. Aquella temporada ambos consiguieron el objetivo del ascenso pero supuso el inicio de un odio aún palpable hoy en día. Muestra de ello es que después de ese cruce de partidos, el Brighton, hasta entonces apodado los delfines, pasó a ser conocido como las gaviotas en una clara referencia aviar al sobrenombre que recibe el Crystal Palace –las águilas-.

En los siguientes años los enfrentamientos han sido varios y la rivalidad ha persistido. Por eso, cuando este año Wilfried Zaha, la joya de los Eagles y flamante nuevo fichaje del Manchester United, anotó un doblete para eliminar al Brighton del playoff de ascenso la alegría fue máxima para la afición del Palace. Una semana después consiguió su billete a la Premier League en Wembley -al norte de la ciudad- ante el Watford -del este de Londres- para ser el único representante de la zona sur de la City.